Estilos Literarios del Barroco Español: Culteranismo, Conceptismo y Auge del Teatro
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Estilos Literarios Dominantes en el Barroco Español
El Culteranismo
El Culteranismo aspira a crear un mundo de belleza absoluta, atendiendo sobre todo a los valores sensoriales. Se utiliza:
- Atrevidos juegos de metáforas (por ejemplo, la miel refiriéndose al oro).
- Un lenguaje culto, con neologismos y latinismos.
- Uso del hipérbaton (alterar el orden natural de la frase).
- Exaltación de los valores sensoriales (reproducir a través del lenguaje colores, olores, sonidos...).
- Alusiones a la mitología.
Uno de los artistas más representativos es Góngora.
El Conceptismo
Al Conceptista le interesa atraer al lector con la sorpresa de un juego ingenioso de palabras. Mientras el culteranismo se basa en la belleza ornamental y aspira a que el lector se evada de la realidad, el conceptista centra su arte en la agudeza en el decir.
El conceptismo no utiliza un lenguaje culto, sino el habitual, pero lo retuerce artificiosamente creando palabras nuevas, modificando la sintaxis o alterando el significado de algunas palabras. La idea de los conceptistas es decir mucho en pocas palabras. Generalmente, el estilo culterano se manifiesta a menudo en la poesía y el conceptista en la prosa. Ejemplo de artista es Quevedo.
El Teatro: Espectáculo de Masas en el Siglo XVII
El teatro, tipo popular que se había empezado a desarrollar en el siglo XVI, se convirtió en esta época en un espectáculo de masas. Durante el siglo XVII se dio en España una auténtica fiebre teatral. El teatro se convirtió en una especie de celebración que proporcionaba evasión y diversión, pero a la vez sirvió para difundir los ideales políticos y sociales de la época. No era solo un pasatiempo, sino que era un medio para transmitir ideas, proponía pautas de conducta y desarrollaba teorías políticas, sociales y morales.
La Comedia Nueva
Con el término comedia se designaba cualquier tipo de obra teatral, y las características de esta comedia las fijó Lope de Vega en su obra Arte nuevo de hacer comedia, con la que llevó una total renovación, de ahí que en este siglo se le denominara al teatro Comedia Nueva. Las características son:
Características Fundamentales de la Comedia Nueva
- Concepto de teatro como apariencia de vida: reflejo de las situaciones de la realidad.
- División de la obra en 3 actos: llamados jornadas (aunque existía un número variable de actos, la mayoría tenían 5; Lope y sus seguidores las dividieron en 3: exposición, nudo y desenlace).
- Predominio de la acción: basada en la intriga, sobre los otros elementos de la obra.
- Mezcla de lo trágico y lo cómico: a partir de ahora, en una obra se podían dar situaciones trágicas y cómicas (antes solo una de las tres categorías).
- Adecuación del lenguaje: los personajes deben acondicionar su modo de hablar a su condición social.
- Variedad métrica.
Tipos de Teatro y el Corral de Comedias
A finales del siglo XVI, cuando Lope de Vega comenzaba a escribir, había en España 3 tipos de teatro:
- El religioso: representado con gran pompa y al aire libre en determinadas fiestas de la Iglesia.
- El cortesano: se representaba en la corte durante las fiestas palaciegas.
- El de corrales: al que acudía todo el pueblo, incluyendo a reyes y nobles.
Estos últimos, para los que se escribieron la mayor parte de las comedias del siglo XVII, estaban situados en el patio interior de una manzana de casas y su disposición era la siguiente:
Disposición del Corral de Comedias
- El escenario: no tenía telón y las decoraciones eran rudimentarias.
- El público ocupaba diversas localidades:
- a) Los palcos que daban al patio eran los aposentos alquilados por los nobles (hombres y mujeres).
- b) Los bancos situados ante el escenario (hombres).
- c) La cazuela, local reservado para las mujeres, pues se les tenía prohibido que hombres y mujeres se juntaran durante la representación, excepto en el palco.
- d) El patio, espacio donde los ruidosos "mosqueteros" contemplaban de pie la representación.
El espectáculo comenzaba a las 3 o 4 de la tarde y duraba dos horas y media. Se solía comenzar con una loa, en la que se pedía la aceptación del público. Durante la representación no había los habituales descansos, pues en los entreactos de las comedias el escenario quedaba ocupado por los que representaban entremeses, cantaban jácaras o bailaban. Si molestaba el sol, se corría un toldo, y si llovía, se suspendía la función. En Madrid, los corrales más importantes y rivales entre ellos son los teatros "La Cruz" y "El Príncipe".