Estética y Producción: La Revolución del Diseño Industrial en la Exposición de Londres 1851
Enviado por Chuletator online y clasificado en Plástica y Educación Artística
Escrito el en
español con un tamaño de 4,36 KB
Contexto Histórico: De la Infraestructura al Consumo (1750-1850)
Entre 1750 y 1850, los empresarios e ingenieros se ocuparon de crear infraestructuras esenciales, tales como carreteras, canales y estaciones de ferrocarril. A partir de 1850, sin embargo, el enfoque industrial se desplazó hacia la fabricación de bienes de consumo, es decir, objetos menores destinados al uso cotidiano.
La Gran Exposición de Londres de 1851
La Exposición Universal de 1851 fue promovida por el príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria. El ideólogo principal del evento fue Henry Cole. La exposición, celebrada el 1 de mayo de 1851 en el ***Crystal Palace*** de Joseph Paxton, atrajo a 14.000 expositores y 6 millones de visitantes.
Inicialmente, se presentaron a concurso 245 proyectos de diseño para el edificio, provenientes de todo el mundo. Todos fueron rechazados y, finalmente, el encargo recayó en Paxton, un especialista en la construcción de invernaderos.
El Crystal Palace: Innovación Arquitectónica de Joseph Paxton
Características Clave del Edificio
- Materiales innovadores: el hierro y el cristal, que aportaron ligereza y **transparencia**.
- Fue construido mediante elementos prefabricados, ensamblados *in situ*.
- Se realizó en tiempo récord: solo 6 meses.
- Medía 1851 pies (una medida que coincidía con el año de la exposición).
- Ocupaba 62.000 metros cuadrados.
- Presentaba un lenguaje arquitectónico mecánico, austero y funcional.
- Fue trasladado al sur de Londres, donde se incendió en 1936.
Participación Internacional y Contraste de Estilos
El 50% de los productos expuestos eran británicos. Sin embargo, **Reino Unido** destacaba negativamente por presentar objetos con un exceso de estilos y ornamentación. Parecía que la industria británica sentía la necesidad de dotar de adornos decorativos no solo a los objetos de uso doméstico (como tazas o percheros), sino también a la maquinaria. Un ejemplo notorio fue una máquina de taller de algodón de estilo egipcio, completa con columnas y adornos de escarabajo.
Por otro lado, **Estados Unidos** exponía maquinaria sin ninguna pretensión artística ni decorativa. Sus productos eran puramente funcionales y eficaces. Se presentaron innovaciones como el revólver Colt y los productos de caucho de la marca Good Year. Los productos de Estados Unidos fueron considerados los mejores de la exposición en términos de diseño práctico.
Las Contradicciones de la Producción Industrial
La exposición puso de manifiesto tres grandes contradicciones en la producción de la época:
- Degradación Material: Los productos que antes se elaboraban en talleres artesanales ahora se producían industrialmente mediante falsos materiales de baja calidad.
- Contraste Estético: Los *stands* de los países exóticos, como por ejemplo la India (donde la Revolución Industrial aún no había llegado), destacaban por su **alta calidad** en cuanto a la estética y la manufactura de sus objetos, un hecho que contrastaba fuertemente con lo que ocurría en Occidente.
- Falta de Principios de Diseño: A pesar de ser la primera potencia mundial, la industria británica carecía de principios de diseño coherentes. De hecho, para el catálogo de la exposición, Reino Unido seleccionó objetos meramente decorativos y piezas de mal gusto hasta límites grotescos, eliminando productos más técnicos e interesantes.
El Nacimiento de la Crítica al Diseño Industrial
Se ha dicho que con la Exposición de 1851 comienza la historia del diseño industrial, pero lo que realmente se inicia es la crítica formal al diseño. Esta crítica provino de tres frentes principales:
- Teóricos Actuales: La exposición del 51 pasó a la historia por el mal gusto generalizado de los diseños, la degradación estética y la proliferación de objetos horribles que se exponían.
- Henry Cole (Ideólogo de la Exposición): “Nuestros primos americanos nos han impartido una lección preciosa en cuanto al diseño”.
- Oscar Wilde: “Todas las máquinas son bellas… no tratéis de decorarlas”. Wilde defendía que si una máquina cumple su función, no necesita ornamentación.