El Esplendor del Neoclasicismo: Literatura Española del Siglo XVIII (Poesía y Teatro)
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Literatura del Siglo XVIII
Poesía del Siglo XVIII
La poesía del siglo XVIII abandona progresivamente las formas barrocas en busca de claridad, sobriedad y utilidad, características fundamentales del espíritu ilustrado.
Poesía Postbarroca
Esta poesía, predominante en la primera mitad del siglo, imitaba a los grandes poetas barrocos del Siglo XVII (Góngora y Quevedo), usando los mismos metros y temas similares. Los poetas más destacados son:
- Gabriel Álvarez de Toledo
- Eugenio Gerardo Lobo
- Antonio Porcel
Poesía Neoclásica
Hacia 1750 surgió una nueva poesía denominada neoclásica, en la que coexisten varias tendencias:
Tendencias de la Poesía Neoclásica
Poesía Rococó
Las composiciones características son las anacreónticas, de metros cortos con ritmo marcado. Los temas preferidos eran el amor y la belleza femenina en un escenario bucólico. Destaca el poeta Juan Meléndez Valdés.
Poesía Filosófica
En busca de una poesía útil, abandona los temas amorosos y aborda asuntos al servicio de la humanidad y el progreso. Prefiere el endecasílabo suelto.
Poesía Didáctica
Se desarrolla principalmente por medio de la fábula, género que permite transmitir enseñanzas morales de forma amena. Sus máximos representantes son Félix María Samaniego y Tomás de Iriarte.
Poesía Sentimental
A finales de siglo se acentúan los desahogos emocionales cargados de desesperación y pesimismo, con notas tétricas, anticipando el Romanticismo. Destaca Nicasio Álvarez Cienfuegos.
Teatro del Siglo XVIII
En la primera mitad de siglo se mantuvo la producción de obras barrocas, pero a mitad de siglo ya aparece un teatro de corte neoclásico que tuvo una fría acogida inicial. Paralelamente se desarrolló un teatro costumbrista en el que destacaron los sainetes, piezas breves que retrataban tipos y costumbres populares. Destacó en esta corriente Ramón de la Cruz. Los autos sacramentales fueron languideciendo hasta su prohibición, al igual que las comedias de santos.
Teatro Neoclásico
El teatro neoclásico se apoya en la claridad, la sobriedad y la naturalidad, y tiene como objetivo la imitación de acciones humanas. Busca la verosimilitud, respeta las reglas de las tres unidades (lugar, tiempo y acción), y tiende al decoro. Aparecen diferentes subgéneros:
Subgéneros Dramáticos Neoclásicos
Tragedia Neoclásica
Escrita en verso y cuyos personajes eran nobles o reyes del pasado, tenía una finalidad didáctica: servir de ejemplo a personas de autoridad. La pasión debe someterse a la razón y la obligación. Destacan Nicolás Fernández de Moratín y Nicasio Álvarez de Cienfuegos.
Comedia Neoclásica
Escrita en prosa o verso, plasma hechos protagonizados por personajes comunes por medio de los cuales se ridiculizan los vicios y errores de la sociedad. Destacan Nicolás Fernández de Moratín y Tomás de Iriarte.
Comedia Sentimental
Exalta nuevas virtudes cívicas como la humanidad, la sensibilidad y la honradez. Su obra principal es El delincuente honrado, de Jovellanos.
Leandro Fernández de Moratín: El Dramaturgo Clave
Moratín comenzó escribiendo poesía clásica, pero desarrolló su principal labor literaria en el ámbito teatral. Es autor de tres comedias en verso:
- El viejo y la niña
- El Barón
- La mojigata
Y dos en prosa:
- La comedia nueva o el café
- El sí de las niñas
Casi todas sus obras tratan el tema de la libertad de elección en el matrimonio y la conveniencia de edades similares entre los cónyuges. La finalidad de su teatro es claramente didáctica y reformadora.