Esplendor Cultural y Literario en el Periodo de Entreguerras Español
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Contexto cultural, artístico y literario
A pesar de las graves dificultades políticas y sociales, el periodo de entreguerras fue el marco de grandes progresos en el campo de la cultura y la educación.
Educación y ciencia
En el aspecto cultural, hay que destacar que los objetivos de la República en el campo de la educación fueron erradicar el analfabetismo y promover la escuela laica. Se construyeron unas 13.000 escuelas y se duplicaron los institutos, además de ampliarse la red de bibliotecas.
- Residencia de Estudiantes de Madrid: Lugar de encuentro con ambiente liberal, culto y europeo, donde J.R. Jiménez llegó a ser jefe de estudios.
- Aportación científica: Cabe resaltar la indiscutible contribución de Ramón y Cajal.
El auge de las vanguardias artísticas
En el plano artístico destaca la nueva estética vanguardista, con figuras clave como:
- Picasso: Referente del cubismo y surrealismo.
- Dalí: Máximo exponente del surrealismo.
Este movimiento impregnó todas las artes: la literatura, la música e incluso el cine, el séptimo arte que brilló con luz propia.
La literatura y la Generación del 27
En el campo literario destacan las vanguardias llegadas a España de manos de Vicente Huidobro. El surrealismo supuso el deseo de liberar al individuo, permitiendo que surgieran con libertad plena las fantasías, obsesiones, sueños y deseos ocultos del artista.
Bajo esta influencia, aparece en el homenaje a Góngora en el Ateneo de Sevilla la Generación del 27, con motivo del tercer centenario de su muerte. Este grupo, además de las influencias vanguardistas, era muy heterogéneo y entre sus miembros destacan:
- Pedro Salinas
- Jorge Guillén
- Gerardo Diego
- Dámaso Alonso
- Luis Cernuda
- Federico García Lorca
- Rafael Alberti
- Vicente Aleixandre
Con la llegada de la guerra, el grupo sufrió la muerte, la dispersión y el exilio.
El teatro anterior a 1936
Durante el primer tercio de siglo, existió una clara dicotomía:
- Teatro comercial: Triunfaba gracias al favor del público burgués, que buscaba divertirse sin preocuparse por problemas sociales o ideológicos. Esto produjo un teatro pobre donde se repetían las mismas fórmulas (la comedia benaventina o el teatro cómico costumbrista de Carlos Arniches y los hermanos Álvarez Quintero).
- Teatro de renovación: La excepción, caracterizada por nuevas formas dramáticas con hondos problemas existenciales, donde destacan Valle-Inclán (y sus esperpentos como Luces de bohemia) y Federico García Lorca.