España en la Unión Europea: integración, consecuencias económicas y sociales
Resumen
El texto explica el proceso de integración de España en la Comunidad Económica Europea, desde el Tratado de Adhesión de 1985 hasta la creación del euro y la posterior evolución hacia la Unión Europea. Analiza también las consecuencias económicas y sociales de la entrada, como la modernización de infraestructuras, el crecimiento del PIB y el desarrollo del Estado del Bienestar, así como la política exterior española.
Puntos clave
- El Tratado de Adhesión de 1985 permitió la entrada de España en la CEE el 1 de enero de 1986.
- El Tratado de Maastricht (1992) transformó la CEE en Unión Europea y estableció criterios de convergencia, como un déficit público máximo del 3% del PIB.
- España cumplió los criterios de Maastricht en 1998 y adoptó el euro en 1999; la peseta fue sustituida oficialmente en 2002.
- Los fondos estructurales y de cohesión (FEDER, FSE, FEOGA) financiaron la modernización de infraestructuras, la agricultura y la formación profesional.
- La integración impulsó la liberalización económica, la llegada de multinacionales y la consolidación del Estado del Bienestar.
- El proyecto de Constitución Europea (2003) fue paralizado tras los rechazos de Francia y Holanda en 2005, y el Tratado de Lisboa (2007) también fue rechazado.
La Integración de España en Europa
Consecuencias Económicas y Sociales
La Modernización de las Infraestructuras
El Programa de Convergencia y la Creación del Euro
Después de haber sido excluida durante el franquismo, el primer gobierno socialista de Felipe González logró la integración de España en la Comunidad Económica Europea con el Tratado de Adhesión de 1985 que entró en vigor el 1 de enero de 1986. Las condiciones de ingreso de España serían, sobre todo, el desarme arancelario para adecuarse a un modelo económico abierto que sustituyese a la política proteccionista anterior y la internacionalización de la economía española. La principal oposición a la entrada de España en la CEE la constituía Francia, pues temía la pérdida de cuota de mercado frente a España, debido al peso de nuestro sector primario. Otra consecuencia de nuestra entrada fue el aumento de los fondos estructurales sufragados por los países ricos de la CEE. Pero contamos con el apoyo de Alemania.
España comenzó a participar activamente en la CEE, y firmó acuerdos importantes como el Acta Única (1986, para el establecimiento de un mercado interior común, con libre circulación de mercancías, personas y capitales) o el Tratado de Schengen (1991, de seguridad europea, suprimía controles en las fronteras). Uno de los acuerdos más importantes fue en 1992 el Tratado de Maastricht por el que la CEE pasó a denominarse Unión Europea y se acordaron dos sistemas de cooperación intergubernamental (PESC y CAIJ). Además, se propuso una Unión Monetaria con la incorporación del euro y el I Programa de Convergencia establecía unos criterios para formar parte de ella (límite para el déficit público en el 3% del PIB y una tasa de inflación que no superase en un punto y medio la media de los tres países con menor inflación). El objetivo era la introducción del euro como moneda oficial de aquellos países que cumpliesen los criterios de convergencia (déficit público y niveles de inflación bajos). En 1998, con el PP de Aznar en el gobierno, España alcanzó los objetivos de Maastricht, por lo que pudo integrarse en la Unión Monetaria, de forma que en 1999 se adoptó el euro, que sustituyó a la peseta oficialmente en el 2002.
La unión económica debía ser un preámbulo de una mayor integración política, por lo que la Convención Europea presentó un proyecto de Constitución Europea en 2003, pero quedó paralizado tras el rechazo en los referéndums de Francia y Holanda en 2005. En 2007 se firmó el Tratado de Lisboa, que pretendía ofrecer una versión reducida de la Constitución, pero también fue rechazada.
Por otro lado, el crecimiento económico iniciado en los ochenta se frenó de forma abrupta, lo que obligó a algunos países, como Italia y Gran Bretaña, a abandonar el sistema monetario europeo. Gracias a los acontecimientos de 1992, como los Juegos Olímpicos, la crisis llegó a España más tarde, aumentando enormemente el paro. El impacto del desempleo estuvo amortiguado gracias a las prestaciones sociales y a la economía sumergida, que permitió obtener recursos a las familias afectadas. En 1994 comenzaba la recuperación de la crisis, que acercaba a España a los criterios de Maastricht. Los presidentes de final de siglo jugaron un papel importante en las reformas del Tratado de Maastricht.
Consecuencias de la Integración en Europa
La integración en Europa supuso para España el fin del proteccionismo tradicional y el inicio de un proceso de liberalización económica que le llevó a un acelerado crecimiento económico manifestado en los grandes ingresos internacionales y la instalación de multinacionales en el país, gracias a una mayor confianza económica. España consiguió todo esto gracias a la política de ayudas de la UE (fondos estructurales y de cohesión social: FEDER, FSE, FEOGA o los fondos de inversión) con los que se financió la modernización de las infraestructuras, la mejora del sector agrícola por subvenciones y el desarrollo de planes de formación profesional, reciclado y creación de empleo. Gracias a este crecimiento económico surgido a raíz de la integración en Europa, España consiguió duplicar el PIB de 1985-2013, incrementó espectacularmente el comercio exterior y ha consolidado el Estado del Bienestar, que garantiza a los ciudadanos unos niveles mínimos de protección social. Gracias a las reformas de la educación, la sanidad y la Seguridad Social se garantizan prestaciones a los trabajadores y las familias, sanidad y educación públicas, y subvenciones.
Política Exterior
: integración
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Cuándo entró España en la Comunidad Económica Europea?
España entró en la CEE mediante el Tratado de Adhesión de 1985, que entró en vigor el 1 de enero de 1986. Este logro fue impulsado por el primer gobierno socialista de Felipe González.
¿Cuáles eran los criterios de convergencia del Tratado de Maastricht?
El déficit público no podía superar el 3% del PIB y la tasa de inflación no debía exceder en un punto y medio la media de los tres países con menor inflación.
¿Cuándo sustituyó el euro a la peseta en España?
El euro se adoptó en 1999 y sustituyó oficialmente a la peseta en 2002.
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