España Franquista: Desarrollismo, Crisis y Transición Democrática (1950-1975)
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La España Franquista: De la Apertura al Desarrollismo (1950-1970)
La Década de los 50: Apertura y Primeros Desafíos
Durante la década de los 50 se inició un proceso de apertura y reconocimiento exterior, marcado por dos acontecimientos clave: los acuerdos con EE. UU. y el Concordato con el Vaticano. Sin embargo, la década acabó con huelgas obreras, una agitación universitaria, un renacimiento de los nacionalismos y también el comienzo de una actividad política de los exiliados. En 1959, nació ETA como una escisión del PNV. Esto hizo que la autarquía económica se hiciera cada vez más insostenible, lo que manifestaba graves muestras de descomposición.
El Desarrollismo y sus Consecuencias (1960-1970)
Superada la recesión consiguiente al Plan de Estabilización, creado para salir del estado de bancarrota en que se encontraba la economía, el franquismo inauguró una etapa de ideología desarrollista en la que se diseñaron los primeros Planes de Desarrollo, consistentes en la planificación de la economía cada tres años, con diferentes objetivos y métodos. Dentro de estos planes destacan los llamados “polos de desarrollo”, que hacen referencia a determinados lugares en los que se favorecía la instalación de las industrias. El desarrollo industrial motivó la necesidad de importar bienes de equipo, que eran pagados con las divisas extranjeras procedentes de la inmigración y una fuerte inversión de capital extranjero. Con todo, los grandes beneficiarios de este “boom” económico fueron los bancos y los grandes grupos industriales.
Impacto Social y Cultural de los Años 60
En el plano social, la década de los 60 significó un aumento de las desigualdades personales por el enriquecimiento de unas minorías y serias desigualdades territoriales. La industrialización se centró en determinadas zonas que atrajeron a una masa enorme de mano de obra con necesidad inmediata de vivienda. Esta situación provocó un urbanismo incontrolado y especulativo con una explotación costera desmesurada. Por otra parte, aparecieron nuevas formas de vida con numerosos cambios en las costumbres, la comida, la ropa, las creencias, etc. Importantes fueron la extensión de la Seguridad Social a toda la población, la Ley General de Educación y la apertura intelectual motivada por cierta relajación de la censura, entre otros.
El Declive del Franquismo y la Transición (Años 60 y 70)
La Oposición y la Reacción del Régimen
Por último, en los años 60, se dieron atisbos de organización de la oposición, especialmente en torno al Partido Comunista de España. La conflictividad fue general, tanto eclesiástica, estudiantil, laboral como regional. La reacción del régimen fue la siguiente: con medidas policiales se dieron los estados de excepción, los cuales eran un mecanismo legal mediante el cual en determinadas circunstancias se suprimían algunos derechos. Con medidas políticas, y con la Ley de Prensa de Fraga, la cual eliminaba la censura previa y mantenía la censura posterior. En 1969, Franco hizo que las Cortes nombrasen al príncipe Juan Carlos su sucesor en la Jefatura de España.
El Fin del Desarrollismo y la Crisis Final
En los años 70, dio fin a la etapa del desarrollismo. El régimen se vio afectado por el “caso Matesa”, una cuestión económica con tintes políticos, y la polarización política en torno al aperturismo y el inmovilismo. En el Gobierno, Carrero Blanco tomó el poder, pero acabó asesinado por ETA; entonces, como sucesor, seguiría Arias Navarro, siendo este todo un ejemplo de inmovilismo. Una profunda crisis económica se cernió sobre el horizonte español. Se aprobó el Estatuto de Asociaciones Políticas, que generó un gran desmoronamiento del franquismo, por lo que el Gobierno endureció la represión. También se dio en esos momentos la Marcha Verde.
Hacia la Democracia: La Oposición y la Muerte de Franco
En la oposición, su preocupación fue por el “día después” de la muerte del dictador. Motivados por ello, se unirán en diversas coaliciones, siendo las más significativas la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia. Finalmente, Franco murió el 20 de noviembre de 1975, lo que supuso el paso de la dictadura a la democracia. Se abría paso un periodo de “transición”, protagonizado por Adolfo Suárez y el Rey.