La España de 1898 a 1936: Crisis, Dictadura y República
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I. Desde 1902 hasta el inicio de la crisis de la Restauración
En 1902 comienza el reinado de Alfonso XIII. Este periodo se caracteriza por la crisis del sistema político de la Restauración, el auge del regeneracionismo y la creciente conflictividad social.
1. La crisis de 1898 y los intentos regeneracionistas
La crisis de 1898 supuso un profundo desastre nacional: la pérdida de las últimas colonias y el consiguiente atraso, la necesidad de modernización económica y la división de la opinión pública.
- Joaquín Costa defendía el fracaso del sistema político y proponía una profunda reforma desde las bases del país.
- Generación del 98: concienciaron sobre el atraso y el alejamiento de Europa, y sobre la existencia de «dos Españas».
- Noventayochistas: aspiraban a la modernización cultural y mostraban preocupación por el distanciamiento de Europa.
Aunque fracasado, el regeneracionismo impregnó la política de la época, con figuras como Silvela, Dato, Maura y Canalejas.
2. Regeneracionismo conservador (Gobierno Maura)
El dirigente Maura propugnó una «revolución desde arriba». Impulsó la participación popular, la modernización económica y un intento de descentralización regional de los ayuntamientos, además del voto obligatorio y la institucionalización de las reformas sociales.
Sin embargo, el proyecto fracasó: el caciquismo se impuso y el rey no lo apoyó.
3. La Semana Trágica de 1909 y fin del Gobierno Maura
Tras la Conferencia de Algeciras de 1906, la movilización popular se inició el 18 de julio de 1909 en el puerto de Barcelona. La respuesta del Gobierno fue represiva, con la ejecución de Francisco Ferrer i Guàrdia, cuyo proceso fue considerado injusto y provocó una fuerte reacción internacional.
4. Crisis de 1917
Canalejas llegó al poder en 1910. En 1914, Dato declaró la neutralidad en la Primera Guerra Mundial. La crisis de 1917 tuvo tres dimensiones:
- Crisis militar: el ejército estaba desprestigiado y existía malestar por los sueldos y la Ley de Ascensos por Méritos de Guerra, lo que dio origen a las Juntas de Defensa.
- Crisis política: el Gobierno de Dato respondió con la suspensión de las Cortes, el control de la prensa y la suspensión de garantías constitucionales. Cambó lideró la oposición catalana.
- Crisis social: la inflación, la miseria, los bajos salarios y el desempleo provocaron conflictos; la UGT y la CNT convocaron una huelga general en agosto de 1917.
Entre 1917 y 1919 los gobiernos de concentración despertaron esperanzas de renovación. Sin embargo, la conflictividad política y social, así como el desastre de Annual, terminaron por agravar la situación.
II. La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
Aunque el comienzo de la dictadura fue aceptado por amplios sectores, su desarrollo estuvo marcado por el autoritarismo y el fracaso.
1. El golpe de Estado del general Primo de Rivera
Los factores que lo propiciaron fueron:
- La descomposición del sistema político: incapacidad de los gobiernos de concentración para resolver los problemas.
- La cuestión marroquí: distanciamiento del ejército y del Gobierno, sin una política clara en el norte de África, y el expediente Picasso.
- La crisis económica: agravada tras la Primera Guerra Mundial, con aumento de la conflictividad social, terrorismo en Barcelona, y auge de la CNT.
Además, aumentaban los rumores de un golpe de Estado. En junio de 1923, Primo de Rivera declaró el estado de guerra, destituyó al Gobierno y entró en Madrid con el apoyo de la guarnición militar. Contó con el respaldo de la Corona, de gran parte de la clase dirigente catalana y de las clases medias, así como de sectores antiliberales, conservadores y monárquicos.
2. Directorio militar
En la primera etapa, de carácter provisional, configuró el régimen mediante decretos: confirmó el estado de guerra, suspendió las garantías constitucionales, disolvió las Cortes, prohibió los partidos políticos, estableció la censura de prensa, sustituyó a los gobiernos civiles por gobernadores militares, creó la figura del delegado gubernativo, disolvió los ayuntamientos y diputaciones provinciales y fundó la Unión Patriótica.
Intentó solucionar los problemas que habían causado el fracaso del sistema de la Restauración:
- Restauración del orden público: mediante la ley marcial durante dos años y la represión de la CNT, los nacionalistas y la prensa.
- Regeneración: el golpe fue bien recibido por las clases dirigentes catalanas (excepto el Somatén y el personal anarcosindicalista de la CNT). Se impuso un centralismo estricto que suprimió las autonomías.
- Marruecos: tras el desastre de Annual se abandonó el territorio… En 1925, Abd-el-Krim fue derrotado en el desembarco de Alhucemas.
3. Directorio civil
Para consolidar políticamente el régimen, Primo de Rivera sustituyó el Directorio militar por un Directorio civil formado por ministros civiles.
La política sociolaboral se organizó en torno al sistema de producción paternalista y tutelado por el Estado. Se crearon la Comisión Nacional de Trabajo Corporativo (CNTCI), el Instituto de Reformas Sociales (IRS), los Comités Paritarios (CP) y la Organización Corporativa Nacional del Trabajo (OCNOP), en composición paritaria. Las huelgas descendieron notablemente.
Tras tres años en el poder, intentó reorganizar el Estado y reformar la Constitución hacia la institucionalización del régimen, mediante la Asamblea Nacional Consultiva (ANC).
4. El fracaso de la dictadura
El proyecto institucionalizador fue un fracaso. Primo de Rivera mostraba voluntad de permanencia, pero crecía la oposición. Los intelectuales criticaban al dictador; las tensiones aumentaron al destituir a los catedráticos de la Universidad, cerrar el Ateneo de Madrid y revistas, y perseguir a catalanes y estudiantes. Se sumó la oposición militar, se disolvió el cuerpo de artillería y la crisis económica se agudizó. Acorralado, acudió a los capitanes generales, que le retiraron su apoyo, y dimitió en enero de 1930.
III. La Segunda República (1931-1936)
Más de sesenta años después de la Gloriosa, la situación internacional tampoco era favorable para la monarquía.
1. Caída de la monarquía y proclamación de la República
Tras la dimisión de Primo de Rivera y el intento de volver al bipartidismo, las elecciones municipales de abril de 1931 dieron una amplia victoria a las candidaturas republicanas en las ciudades, lo que llevó a la proclamación de la República el 14 de abril de 1931.
2. Gobierno provisional
Los miembros del comité revolucionario formaron el Gobierno provisional. Se negoció con Macià el Estatuto de Autonomía y la creación de la Generalitat, con el objetivo de articular la autoridad central. Se abordaron los conflictos entre república y católicos-monárquicos. Las reformas militares de Azaña redujeron la división del ejército, los ascensos y la Guardia de Asalto. La reforma laboral de Largo Caballero introdujo leyes sociales, la jornada de 8 horas y el salario mínimo. La reforma electoral fijó la mayoría de edad en los 23 años y el sufragio universal. En las elecciones a Cortes Constituyentes del 28 de junio, los anarquistas se abstuvieron y la derecha fue derrotada.
3. Constitución de 1931
Se votó el 9 de diciembre. La Constitución establecía la soberanía popular, el sufragio universal, un Estado integral que reconocía las autonomías, la desaparición del Senado, un presidente con mandato de seis años, amplios derechos y la separación Iglesia-Estado.
4. Bienio progresista
Se produjo la elección de Alcalá-Zamora como presidente de la República y de Azaña como jefe de Gobierno.
- Política agraria: la reforma agraria era crucial para resolver la crisis del campo, con sucesos como los de Castilblanco y Arnedo.
- Cuestión religiosa: tras los sucesos de mayo de 1931, se impuso la laicidad, el matrimonio civil y el divorcio, lo que provocó la oposición de las congregaciones religiosas y de la CEDA.
- Autonomías: tras la proclamación de la República, Cataluña obtuvo su Estatuto de Autonomía, con un gobierno propio. En el País Vasco hubo plebiscito en 1931; el PNV tuvo desacuerdos con Navarra por el carácter foral y catalán de la región.
- Educación y cultura: se impulsó la escuela laica, pública y gratuita, con el objetivo de reducir la influencia de la Iglesia.
En 1932, la oposición crecía y Azaña fue destituido.
5. La República de derechas. Bienio negro
Se formó un gobierno conservador sin mayoría de un solo partido. El Partido Radical de Lerroux paralizó la reforma agraria, la ley de congregaciones religiosas y mantuvo parte de las reformas de Azaña, mientras ascendían Franco y Mola.
Ante la reforma estatutaria, los diputados catalanes dimitieron. El PSOE y la UGT se revolucionaron si la CEDA entraba en el Gobierno. Cuando Samper dimitió, la izquierda y los nacionalistas prepararon la huelga revolucionaria de octubre de 1934:
- En Madrid, Barcelona, Zaragoza, Bilbao y Andalucía, la huelga fracasó.
- En Cataluña, Companys proclamó el «Estado Catalán» dentro de la República Federal.
- En Asturias, los mineros formaron la UHP e instauraron una «República Socialista». La Legión y los Regulares, bajo el mando de Franco, sofocaron la insurrección.
Tras esto se sucedieron gobiernos de coalición radical y CEDA. El escándalo del straperlo (Lerroux) y el de Chapaprieta provocaron la crisis. Valladares convocó elecciones para el 16 de febrero de 1936.
6. Dualismo de la política española: Pacto del Frente Popular
Tanto la izquierda (Frente Popular: republicanos y apoyo de la CNT) como la derecha (Bloque Nacional: CEDA y Falange) se unieron. Ganó la izquierda. Gil Robles y Franco proponían el estado de guerra.
Azaña formó gobierno, como en el primer bienio: amnistía a los presos políticos, reasignación de militares desafectos, reforma agraria, distribución territorial del poder con las autonomías y política educativa del primer bienio. Se destituyó a Alcalá-Zamora; Azaña pasó a la presidencia de la República y Casares Quiroga fue nombrado jefe del Gobierno.
Tras las elecciones de 1936, ambos bloques se radicalizaron. La UGT y la CNT se unieron y convocaron huelgas. Esta polarización se manifestaba en las calles, sin que el Gobierno de Casares Quiroga pudiera controlar el orden público. Los asesinatos de Castillo y Calvo Sotelo en julio de 1936 aceleraron la sublevación militar.