El Teatro a través de los siglos

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Teatro en los siglos XVIII y XIX:1.El teatro del siglo XVIII: hasta mediados del siglo XVIII el teatro heredero de la gran comedia nacional del siglo anterior siguió contando con el favor del público. Se limitaba a repetir los esquemas del pasado y a refundir las obras de éxito de los grandes escritores del siglo XVII. A partir de la Poética (1737), el tratado teórico de Ignacio de Luzán, las tres unidades aristotélicas (acción, lugar, tiempo) fueron reivindicadas, de acuerdo con las nuevas exigencias de racionalidad y verosimilitud propias de la Ilustración. El teatro neoclásico pretendo educar, instruir al público según los nuevos ideales civiles, propósito de mejorar al ser humano en sus relaciones sociales. las obras dramáticas se dirigen a la clase media, una burguesía creciente que necesitaba unos modelos de comportamiento. La comedia neoclásica pretende casi siempre señalar los vicios de la sociedad. Son ejemplos de este nuevo didactismo las obras de Gaspar Melchor de Jovellanos y Tomás Iriarte. En el siglo XVIII vio florecerse el teatro menor, que se representaba en los entreactos de las obras extensas. Eran breves diálogos cómicos llamados sainetes, compuestos por octosílabos. El máximo representante fue Ramón de la Cruz, escribió un gran número de piezas en las que aparecen personajes populares y castizos que hacen reír al público. 1.1. Leandro Fernández de Moratín: principal representante del teatro neoclásico en España. Escribe en 1806 El sí de las niñas, comedia en la que se critica una educación que impide a las mujeres escoger libremente a la persona que aman para contraer matrimonio. La obra sigue fielmente las tres unidades aristotélicas, tiene una sola acción, se desarrolla enun solo lugar y transcurre en muy pocas horas. Moratín consigue trazar los personajes con naturalidad y verosimilitud, a lo que contribuye el uso de la prosa en lugar del verso. 2.Teatro siglo XIX: los sentimientos sobre la razón y por encima de todos os bienes la libertad. Por lo que respecta al teatro, la consecuencia más visible fue el rechazo de las tres unidades aristotélicas, que impedían el libre desarrollo de su inspiración. 2.1.El drama romántico: destaca la caracterización del protagonista. El nuevo héroe se define claramente como un individuo único y particular. El personaje posee grandes virtudes morales, se deja tentar por una vida de excesos y es perseguido por un destino contrario. Lucha en solitario contra una sociedad que no lo comprende, acaba sucumbiendo ante la injusticia y el caos que imperan en el mundo. Es la sociedad entera la que tendría que ser corregida para que el individuo pudiera expresar sus sentimientos con libertad. El amor es el gran tema del teatro romántico: el amor imposible y desgraciado, pero también el amor absoluto. Se brinda una mayor atención al papel de la mujer. La mujer se convierte en una heroína romántica, combinada por una pasión fatal y capaz de grandes renuncias para salvar su amor. Se trata de un teatro que se detiene en los sentimientos de los personajes y busca la implicación emocional del público, para que admire su valor y se estremezca ante la fatalidad de sus trágicos destinos. 2.2.El duque de Rivas: el Romanticismo triunfa en 1835 con el estreno de Don Álvaro o la fuerza del sino escrita por Ángel Saavedra, duque de Rivas. Esta obra reúne todos los elementos característicos del drama romántico. En la obra, Álvaro es víctima de un destino incomprensible, pero también de una sociedad tradicional cuyos valores son duramente criticados. La obra provocó un intenso debate, porqué rompía con las convenciones del teatro anterior y por las particularidades de su puesta en escena. Contiene una cantidad insólita de personajes y requiere un gran número de decorados. 2.3.José Zorrilla: Don Juan Tenorio. Zorrilla presenta una nueva versión del mito adaptado a la sensibilidad romántica. Se convierte ahora en un drama de amor. 2.4.Otros autores románticos. El teatro de la segunda mitad del siglo XIX: Antonio García Gutiérrez autor de El trovador. Juan Eugenio Harteznabusch Los amantes de Teruel. El drama romántico gozó de apenas diez años de plenitud. A mediados de siglo, los autores se acercan al realismo dominantes en la novela, escriben obras de salón que retratan ambiciones de las clases medias. Dramaturgos destacados son José Echegaray.




Teatro en el siglo XX.1.El teatro de la Edad de Plata: a finales del siglo XIX y comienzos del XX el teatro español estaba anclado enana comedia de costumbres burguesas conformista y con un público de clases medias. 1.1.El teatro tradicionalista: La comedia burguesa: destaca Jacinto Benavente (1866-1954). Premio Nobel en 1922. Superó el carácter melodramático y la pomposidad verbal del drama posromántico, cuya figura señera fue José Echegaray, imponiendo en la escena española un naturalismo levemente crítico. Pintó ambientes suntuosos y cosmopolitas, propiciaban la evasión idealista, trasladó a un entorno rural sus dramas de honra y sangre: Señora ama, La malquerida. Su obra maestra es la farsa Los intereses creados. - El teatro poético: consistió en un drama basado en la historia nacional, ideología tradicionalista y empeñado en recuperar el verso del teatro clásico español. Destacan Francisco Villaespesa y Eduardo Marquina. ­- El teatro cómico: perseguía la risa. Gozaron delfavor popular los hermanos Álvarez Quintero, Carlos Arniches y Pedro Muñoz Seca. - Los hermanos Álvarez Quintero cultivaron la comedia de costumbres andaluza, construida sobre una imagen estereotipada de Andalucía. - Carlos Arniches autor más famoso de sainetes de su tiempo. Piezas ambientadas en un Madrid castizo, lleno de personajes procaces, ingeniosos y vulgares que emplean un lenguaje en el que se mezclan madrileñismos, juegos de palabras, dobles sentidos y toda suerte de recursos humorísticos. En el 1916 evolucionó hacia una tragedia grotesca, en la que lo cómico se mezcla con lo trágico. -Pedro Muñoz Seca, creador del astracán, género que busca provocar la risa mediante situaciones disparatadas, destaca La venganza de don Mendo. 1.2. EL teatro renovador: existió un teatro inspirado por las corrientes innovadoras europeas que no solía llegar a la representación. Sobresalen Valle-Inclán y Frederico García Lorca. -El teatro de ideas: entre autores que utilizaron teatro como vehículo de exposición y difusión de ideas destacan: -Unamuno (1864-1936) escribió un teatro sin concesiones escenográficas, de honda significación moral. La acción es esquemática y los personajes suelen encarnar ideas o valores. Los conflictos se plantean con gran intensidad, destacan Fedra, El otro. - Jacinto Grau (1877-1958) fue un dramaturgo de carácter intelectual, que aspiró a restaurar la tragedia como genero teatral, tuvo más éxito en el extranjero; destaca El señor de Pigmalión.-El teatro vanguardista:teatro experimental que sirvió para ensayar nuevas herramientas de representación escénica. Son exponentes de esta tendencia son Ramón Gómez de la Serna (Los medios seres), Azorín (Angelita), o Rafael Alberti (El hombre deshabitado). También es importante Alejandro Casona que se dio a conocer en 1934 con La sirena varada, otubo un éxito resonante con Nuestra Natacha, donde denunciaba la represión en los reformatorios de la época. 1.3. Valle-Inclán y el esperpento: la estética del esperpento implica una manera comprometida y sarcástica de observar el mundo. Su producción dramática anterior al esperpento puede ordenarse en dos ciclos: -El ciclo mítico, está formado básicamente por las Comedias bárbaras: Águila de blasón, Romance de lobos, Divinas palabras. El marco espacial de estas obras es una Galicia mítica, en la que impmeran fuerzas primarias que zarandean a los personajes. La maldad parece haberse adueñado del universo, incomprensible y hostil para los campesinos. - El ciclo de las farsas: constituye una transición del Modernismo al esperpento. Comienza con la Farsa infantil de la cabeza del dragón, se ironiza sobre ciertas convenciones de la literatura modernista y aparece en un conato de crítica ideológica que se repite en La marquesa Rsoalinda.-Teatro esperpéntico: en Luces de bohemia del 1920, donde la estética de la deformación grotesca que caracteriza al esperpento se hace sistemática. La tragedia del a historia y la sociedad española sólo puede ser narrada mediante una técnica distanciadota y deshumanizante que impida cualquier identificación emocional. Valle se propone obligar al espectador a reflexionar y juzgar impasiblemente los conflictos que se le presentan, por lo que es necesario anular la condición humana de los personajes. Son héroes trágicos vistos desde el aire, y sus terribles vidas no suscitan ninguna emoción, como si las contempláramos desde el otro lado de la muerte. El esperpento es una estética antisentimental basada en el distanciamiento irónico y la distorsión grotesca de la realidad. Valle se inspiró en múltiples fuentes para dar forma al esperpento: movimientos rígidos y exagerados de los títeres de guiñol, en la deformidad figurativa de la corriente expresionista, en la sátira violenta, en el primer cine mudo. 1.4. Federico García Lorca, de la farsa a la tragedia: algunos aspectos que vinculan la inspiración teatral de García Lorca con la de Valle-Inclán, son el propósito de superar la indigencia reinante en el teatro español de la época. También su interés por la farsa, y su apego al teatro de guiñol y los títeres de cachiporra. A Lorca le desagradaba la truculencia del esperpento, de manera que cuando escribe su primer drama histórico Mariana Pineda, opta por un tratamiento lírico, romántico, de la heroína liberal que fue ejecutada en 1831. ­-Las farsas (teatro experimental): escribió 2 farsas para muñecos (Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita, y Retablillo de don Cristóbal), critica el miedo ante los opulentos, representados en el perverso don Cristóbal, y reclama el derecho a comportarse con autenticidad. En la segunda hay elementos grotescos que proceden del esperpento valleinclanesco. También escribe dos farsas para actores (La zapatera prodigiosa y Amor de don Perimplín con Belisa en su jardín), tratan el tema del amor bastardeado por los intereses sociales. -Los dramas vanguardistas: la estancia de Lorca en NY y La Habana en 1929-1930 lo arrancó del estado de incertidumbre estética y de crisis personal en que se encontraba. Escribió un guión cinematográfico. En El público, su obra dramática más subversiva, Lorca defiende la plena realización del deseo individual, expresado sin ambages, frente a las convenciones de la sociedad. - Las tragedias:la clima de la producción teatral de Lorca la forman las tragedias escritas entre 1933 y 1936: Bodas de sangre (1933), Yerma (1934) y La casa de Bernarda Alba (1936). Comparten estas obras el protagonismo de la mujer y el tema de la represión que sobre su amor y su sexualidad ejerce la moral establecida. Son obras sobre la coerción de la libertad individual, sobre la frustración de los deseos y sobre la irredenta soledad de la mujer española. Lorca se propone conmover al espectador y poner en tela de juicio sus convicciones. -En Bodas de sangre, Lorca crea un espacio poético e intemporal, en el que sitúa el conflicto entre una boda por intereses económicos y una pasión amorosa auténtica. En el acoso al amante participan personajes simbólicos como la Muerte y la Luna, lo que quebranta el realismo de la obra y la transporta a una dimensión mítica. -Con Yerma el choque entre deseo y represión moral se traslada al terreno de la maternidad. Yerma ansía ser madre. Ella culpa a su esposo, derrotada en medio de una naturaleza fértil, no encuentra otra salida que matar a su esposo, una muerte que implica el fin de su esperanza de ser madre. - La casa de Bernarda Alba es la obra maestra del teatro lorquiano. No es solo una crítica de la represión de los afectos y del instinto sexual, una denuncia de todas las tiranías que despojan a los seres humanos de su albedrío. 2. El teatro bajo la dictadura:2.1. El teatro de la primera posguerra: la escasa cosecha teatral se repartió entre la comedia burguesa y el teatro de humor. Benavente dejó sentir en una serie de comedias despreocupadas de los problemas reales que ahogaban a la sociedad española, complacientes con la alta burguesía y acordes con los principios ideológicos tradicionalistas de la naciente dictadura. Era un teatro de aceptable factura formal, superficial y clasista en el planteamiento de los conflictos. Sus representantes más genuinos fueron José María Pemán, Juan Ignacio Luca de Tena, Joaquín Calvo Sotelo. El teatro de humor estuvo representado fundamentalmente por: -Enrique Jardiel Poncela (1901-1952), se había dado a conocer en los años veinte como renovador de la literatura humorística. Propuso una concepción nihilista y agresiva del humor basada en el ingenio lingüístico y en la invención de situaciones rebuscadas y chocantes. Creó un humor inverosímil (Cuatro corazones con freno y marcha atrás, Los ladrones somos gente honrada). -Miguel Miura(1903-1979), practica un humor suavizado por la ternura y el sentimentalismo, aunque mantiene el juego con lo ilógico e incongruente como fuente de comicidad. En 1932 escribió comedia genial Tres sombreros de copa. En su producción posterior al 1952 destacan Sublime decisión sobre una mujer que a fines del siglo XIX resuelve trabajar de oficinista; Melocotón en almíbar, La bella Dorotea centrada en un acto de rebeldía de la protagonista, que tras ser abandonada por su prometido el día de la boda, sigue vestida de novia hasta el momento en que se case. 2.2.Teatro realista y de denuncia: a finales de los cuarenta nació un teatro que se situaba al margen de la comedia burguesa y humorística vigente. Era un teatro realista, movido por el inconformismo social e impregnado en algunos casos, como la poesía coetánea, de desasosiego existencial. Destacaron Antonio Buero Vallejo y Alfonso Sastre. Buero creía posible realizar una crítica de los males del sistema dentro de las limitaciones de la censura oficial, actitud llamada posibilismo. Sastre consideraba imposible llevar a cabo esa crítica y defendía un realismo social de carácter revolucionario con función política (imposibilismo). En los años sesenta aparecieron algunos jóvenes dramaturgos que adoptaron en un primer momento la estética realista y que evolucionaron hacia formas alegóricas, fantásticas o farsescas de encarnar la realidad española. -Antonio Buero Vallejo: (1916-1999) se dio a conocer en 1949 con el estreno de Historia de una escalera. Obra tenía personajes corrientes, espacio ordinario y un conflicto diluido en la trama de la cotidianidad. Una gravedad insólita y una honda desesperanza golpeaban la conciencia del espectador. Ya aparecía ahí el tema de la pugna del hombre por gobernar su destino. Desde entonces el dramaturgo contó con el favor del público, reconocía en el la conciencia moral alerta y lúcida con la que siempre defendió los valores ilustrados: la dignidad humana, la justicia, el amor a la verdad y la lucha por la libertad. Su trayectoria se distinguen 3 etapas: - 1ra etapa: preocupación social se subordina al desasosiego existencial (En la ardiente oscuridad, 1950). - 2nda etapa: se enfrentan a los problemas del presente a través de la reflexión sobre figuras del pasado histórico. (Las Meninas, 1960, El concierto de San Ovidio,1962). En 1970El sueño de la razón que con Goya como personaje central constituye una invectiva contra la tiranía absolutista. En El tragaluz (1967) los hechos están situados en el presente y enfocados en un futuro. La obra aborda cuestiones morales. - 3ra etapa: a partir de 1970 acentuó el aprovechamiento de los recursos escenográficos en busca de una mayor implicación del público en la obra. Preocupación por la condición humana se centra ahora en los desafíos morales que plantea el mundo contemporáneo. -Otras expresiones de la protesta: Sastre y Arrabal: - Alfonso Sastre 1926 inició su búsqueda de un teatro renovador en 1945 con el grupo experimental Arte Nuevo. La producción se articula en tres etapas: -En los años cuarenta escribe un teatro metafísico y de inquietud existencial Uranio 235. - Desde 1950 practica un teatro de crítica social que propone transformar la realidad y que se va radicalizando (La mordaza). - tercera etapa el autor la llama tragedia compleja, una tragedia sincrética en la que se armonizan la caricatura grotesca y el distanciamiento objetivista -Fernando Arrabal (1932) se exilió a Francia, desde allí construyó una de las producciones dramáticas europeas más conocidas. En su obra convergen la tradición satírico-grotesca hispánica con las vanguardias internacionales. Arrabal evoluciona desde un teatro del absurdo hacia lo que llamó teatro pánico.
2.3. La neovanguardia teatral: hacia finales de los años 60, el teatro realista testimonial entra en crisis. 2 síntomas de agotamiento: la aparición de autores jóvenes que se entusiasman ante el reto de experimentar con el lenguaje teatral, y la creación de grupos de teatro independientes que actúan al margen de la red de salas comerciales (Luis Riaza, Nieva, Rubial). Entre los grupos destacan (Tábano, Els Joglars). Esta neovanguardia teatral rompe resueltamente con las confecciones formales del teatro anterior, aunque mantiene vivo el compromiso con la denuncia de la injusticia y de la falta de libertad. Se trata de un teatro simbólico que requiere del espectador un esfuerzo de complicidad e interpretación. -Francisco Nieva:(1927) representa bien la corriente neovanguardista. Es un dramaturgo de arrolladora imaginación barroca, en la uqe se mezclan las vanguardias más audaces y la sátira esperpéntica. Se distinguen 3 vertientes: Teatro furioso: denuncia sin templanza la España negra y represora, Teatro de farsa y calamidad donde predomina la elevación poética sobre el mensaje social Teatro de crónica y estampa en el que pone en juego diversos niveles de realidad mediante la técnica del teatro dentro del teatro. 3.Teatro de la democracia: la restauración de las libertades democráticas a partir de 1975 posibilitó la llegada a los escenarios del teatro que había permanecido soterrado. Continuó el predominio de un teatro simbólico o farsesco que expresba el descontento ante la situación social y política, en el que destacaron Manuel Martínez Mediero (Las hermanas de Búfalo Hill), y Ángel García Pintado (El taxidermista). Paralelamente se abrió paso un teatro primitivista que buscaba en la representación ceremonial y ritual el desvelamiento del mundo de la subconsciencia. Cultivó este tipo de teatro Luis Riaza (El palacio de los monos). Pero las apuestas vanguardistas convivieron con un teatro más comercial como el de Antonio Gala (Petra Regalada), o la comedia de Juan José Alonso Millán (Tratamiento de choque). En los años 80 y 90 el teatro ha recibido un considerable respaldo institucional, concentrado en la creación del Centro Nacional de Nuevas Tendencias Escénicas. Los grupos independientes que iniciaron su andadura en los años 70 han continuado ofreciendo un teatro lúdico y abierto a la experimentación. Aparecieron a la vez nuevos autores que acertaron a conciliar la exigencia artística con el aplauso del público. Destacan Ignacio Amestoy, Álvaro del Amo, Ernesto Caballero, Ignacio del Moral. Sobre el realismo de estos autores han ejercido un claro magisterio tres dramaturgos: - José Luis Alonso de Santos es un maestro de la comedia costumbrista, con la que hurga en los problemas sociales más acuciantes. Obtuvo gran éxito con (La estanquera de Vallecas). -José Sanchos Sinisterra es autor de una amplia obra. -Fermín Cabal adquirió prestigio como dramaturgo realista con Tú estás loco, Briones. Una obra en la que se refleja el oportunismo político de la transición.

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