Economía española 1815-1840: crecimiento agrario y desafíos industriales
Resumen
El texto analiza la economía española entre 1815 y 1840, con un crecimiento agrario extensivo basado en la ampliación de tierras de cereal y no en mejoras de rendimientos. Explica también el balance industrial, marcado por la escasez de carbón, la Ley de Minas de 1825 y la modernización del textil catalán, harinero y siderúrgico.
Puntos clave
- El crecimiento agrario de 1815-1840 fue extensivo: se roturaron nuevas tierras sin cambios significativos en cultivos ni rendimientos.
- Causas del crecimiento agrario: aumento de la demanda por el crecimiento demográfico y la prohibición de importar cereales y legumbres.
- La falta de carbón mineral, la inestabilidad política, el contrabando y la escasez de mano de obra, técnicos y capitales frenaron la industria.
- La Ley de Minas de 1825 otorgó a la Corona el dominio eminente sobre el subsuelo y reservó a la hacienda los yacimientos más ricos.
- El textil algodonero catalán se modernizó, orientándose al mercado nacional tras el fin de las colonias y mecanizando la hilatura.
- La moderna siderurgia española comenzó en Andalucía (Málaga y Sevilla).
La economía española entre 1815 y 1840: Crecimiento y crisis sectoriales
En estos años, se produjo un crecimiento extensivo de los cultivos de cereales, ocupando muchas nuevas tierras. Los indicios son:
- La amplia disponibilidad de tierras e incremento de la demanda debido al rápido crecimiento demográfico, por la prohibición de importar cereales y legumbres.
- Escasos incrementos de la tierra y del trabajo, a falta de calidad del suelo y la falta de nutrientes y agua.
- La inestabilidad política e institucional, el hundimiento del comercio colonial y el lento crecimiento de la demanda europea.
El crecimiento agrario se basó fundamentalmente en la extensión de las tierras labradas, sin variaciones significativas en los cultivos, los rendimientos de la tierra y del trabajo.
Luces y sombras en las manufacturas
El balance industrial de las primeras décadas del siglo XIX no fue satisfactorio, si bien el crecimiento de la producción manufacturera pudo ser parecido al de la agricultura. Por aquel entonces, España estuvo alejada de la moderna industria, salvo en contadas regiones y sectores. La inestabilidad política e institucional, el contrabando, la mala dotación de recursos hídricos y, sobre todo, la falta de carbón mineral dificultaron el desarrollo fabril, frenado también por las carencias de mano de obra, técnicos y capitales.
- Escaso aprovechamiento del subsuelo español, rico en plomo, hierro, cobre y mercurio. La Ley de Minas de 1825 otorgó a la Corona el dominio eminente sobre todos los recursos del subsuelo, reservó a la hacienda la explotación de los yacimientos más ricos y no facilitó a los particulares la obtención de concesiones con suficientes garantías y por periodos prolongados de tiempo. La minería del plomo del sureste peninsular tuvo un relativo éxito, aunque sin capacidad de arrastre industrial.
- El cierre de las Reales Fábricas redujo el sector secundario en algunas regiones como Castilla La Mancha.
- Las manufacturas tradicionales sufrieron regresión en la pañería y lencería, pero hubo impulso en el sector textil algodonero.
- Las industrias modernas quedaron circunscritas a unos pocos subsectores manufactureros: el algodonero, el lanero, siderúrgico y el harinero.
El sector harinero creció en la meseta norte como consecuencia del desarrollo triguero y la reserva del mercado nacional.
El textil catalán, algodonero y lanero, tuvo una importante modernización. El fin de las colonias potenció la orientación al mercado nacional de la producción algodonera catalana.
Después de la Guerra de la Independencia se produjo una intensificación de la vía modernizadora: mecanización de la hilatura. Hacia 1840, el prohibicionismo, los progresos en la formación del mercado nacional y los cambios técnicos y organizativos permitieron el avance de la industria algodonera catalana. También creció la industria lanera.
En el sector metal mecánico cabe destacar el inicio de la moderna siderurgia española, localizada en Andalucía, Málaga y Sevilla.
Descargar
PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Por qué creció la agricultura española entre 1815 y 1840?
El crecimiento agrario se debió sobre todo a la extensión de las tierras labradas, impulsada por la mayor demanda del rápido crecimiento demográfico y la prohibición de importar cereales y legumbres. No hubo cambios significativos en los rendimientos.
¿Qué fue la Ley de Minas de 1825?
Otorgó a la Corona el dominio eminente sobre los recursos del subsuelo y reservó a la hacienda la explotación de los yacimientos más ricos. Además, no ofrecía a los particulares concesiones con garantías suficientes ni por periodos prolongados.
¿Por qué le costó tanto desarrollarse a la industria española?
La inestabilidad política e institucional, el contrabando, la mala dotación de recursos hídricos y sobre todo la falta de carbón mineral dificultaron el desarrollo fabril. A ello se sumaban las carencias de mano de obra, técnicos y capitales.
Ponte a prueba
Tarjetas de repaso
Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.
Test
Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.