Dualismo Antropológico de Platón: Cuerpo, Alma y el Mito del Carro Alado
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Antropología de Platón
Tras viajar a Egipto, Platón afirmó que el hombre es un ser dividido en cuerpo y alma. El cuerpo es imperfecto, mortal y material, mientras que el alma es inmortal, perfecta e inmaterial. El cuerpo es la cárcel del alma, la cual le permite vivir en plenas condiciones al atender necesidades básicas como comer o dormir. Por ello, la actividad física es fundamental para disciplinar y fortalecer el cuerpo.
La verdadera vida es la que realizamos a través del alma, encargada de manejar las ideas. Platón sostiene la reencarnación del alma: cuantas más veces ha habitado un cuerpo, más sabia se vuelve, logrando dominar las necesidades físicas. El alma llega al cuerpo como un castigo, y para explicar esta unión, Platón recurrió al mito del carro alado.
El Mito del Carro Alado
El alma viaja en un carro conducido por un auriga. Este carro es tirado por dos caballos: uno blanco, obediente y bueno; y uno negro, desobediente y rebelde. Un día, el caballo negro se desbocó y, a pesar de los esfuerzos del auriga y del caballo blanco por evitarlo, el carro volcó. Al caer, el alma fue castigada a integrarse en un cuerpo hasta recuperar toda su sabiduría original.
Las Tres Partes del Alma
Platón divide el alma en tres facultades principales:
- Parte Irascible: Controla acciones nobles como la solidaridad, la tolerancia, la nobleza y la educación. Se localiza en el pecho. Las personas gobernadas por esta parte son ideales para el ejército o la policía, ya que su nobleza les permite anteponer el deber a su propia vida. Por el contrario, las personas dominadas por la parte concupiscible son las menos aptas para estas funciones, pues podrían desertar.
- Parte Racional: Se localiza en la cabeza. Los individuos racionales son aquellos que dominan sus pasiones e impulsos. Según Platón, el mejor trabajo para estas personas es el gobierno. Los racionales poseen la ventaja de la sabiduría y, dado que su deseo es que el alma trascienda este mundo, legislarán y gobernarán con justicia.
- Parte Concupiscible: (Implícita en la distinción de las pasiones) Representa los deseos y necesidades básicas del cuerpo que deben ser controlados por la razón.