Diversidad Climática de España: Características y Distribución Geográfica
Enviado por Chuletator online y clasificado en Geografía
Escrito el en
con un tamaño de 2,78 KB
1. Clima oceánico
Se extiende por la fachada norte peninsular, desde Galicia hasta el País Vasco. Está muy influido por el mar Cantábrico y por la llegada frecuente de borrascas atlánticas, lo que explica sus precipitaciones abundantes y regulares durante todo el año, sin sequía estival. Las temperaturas son suaves, con escasa amplitud térmica gracias al efecto moderador del mar. La vegetación natural es el bosque caducifolio (robles, hayas) y prados muy húmedos.
2. Clima mediterráneo
Es el clima predominante en España. Su rasgo esencial es la sequía estival, provocada por la expansión del anticiclón de las Azores en verano. Las precipitaciones son irregulares, con máximos en otoño y primavera, y los veranos son calurosos.
Variantes del clima mediterráneo
- Mediterráneo típico (litoral e interior cercano): Inviernos suaves en la costa y algo más fríos en el interior. Lluvias entre 300–700 mm, irregulares y a veces torrenciales.
- Mediterráneo continentalizado (Meseta): Mayor amplitud térmica por el alejamiento del mar. Inviernos fríos, veranos muy calurosos y precipitaciones escasas.
- Mediterráneo seco o semiárido (sureste): Precipitaciones muy bajas (<300 mm), fuerte aridez y temperaturas elevadas. Es la zona más seca de Europa.
La vegetación característica es el encinar, el pinar mediterráneo y el matorral.
3. Clima subtropical
Propio de las Islas Canarias, influido por la latitud subtropical, la corriente fría de Canarias y los vientos alisios. Presenta temperaturas cálidas y estables todo el año, con muy poca amplitud térmica. Las precipitaciones son escasas, aunque las islas occidentales y las zonas altas reciben más humedad por el efecto de los alisios. La vegetación combina formaciones xerófilas (cardonal-tabaibal) con laurisilva en las áreas húmedas.
4. Clima de montaña
Aparece en los principales sistemas montañosos (Pirineos, Cantábrica, Central, Ibérico y Béticas). La altitud provoca un descenso térmico notable: inviernos largos y fríos, veranos cortos y frescos. Las precipitaciones son elevadas, con frecuentes nevadas. La vegetación se organiza en pisos altitudinales, desde bosques en cotas medias hasta praderas y matorrales en las zonas más altas.