Dinámicas de Grupo: Concepto, Clasificación y Etapas de Desarrollo

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Concepto de Grupo

Un grupo es un conjunto de personas que interactúan entre sí y se caracterizan por:

  • Definirse como miembros.
  • Compartir una serie de valores.
  • Desarrollar alguna actividad conjunta (por ejemplo, personas inscritas en una escuela deportiva).

Clasificación de los Grupos

Los grupos se clasifican según diversos criterios:

  • Tamaño: Pueden ser pequeños, medianos o grandes.
  • Grado de cohesión:
    • Primarios: Pocos miembros con una relación directa y personal.
    • Secundarios: Lo contrario a los primarios, con relaciones menos directas y más formales.
  • Origen:
    • De pertenencia: Aquellos a los que se pertenece por nacimiento u otras circunstancias ajenas a la elección individual.
    • De referencia: Aquellos que los individuos han podido elegir según sus intereses o a los que desean pertenecer.
  • Duración:
    • Permanentes: De larga duración.
    • Temporales: Determinados por intereses de corto plazo.
  • Grado de formalidad:
    • Formales: De carácter racional, bien planificados y con una finalidad concreta. Pueden ser temporales (como los grupos de tarea) o permanentes.
    • Informales: De carácter espontáneo, con escasas normas y orientados a la satisfacción de los miembros como objetivo (por ejemplo, las pandillas de amigos).

Formación y Desarrollo de Grupos: Etapas Clave

Diversos autores han establecido una serie de etapas, más o menos obligatorias, en la vida de los grupos que aspiran a ser permanentes:

1. Etapa de Identificación

Esta fase marca el inicio de la formación del grupo, donde todos los miembros se sienten ilusionados e identificados con el mismo. Sin embargo, los individuos pueden experimentar una desorientación afectiva, sintiéndose incómodos y preocupados por ser aceptados por los demás.

El animador juega un rol crucial: debe acercarse al grupo con confianza para motivar y sensibilizar a sus componentes, fomentando la comunicación y ayudando a disminuir los nervios. Es positivo que, al inicio, los miembros se presenten entre sí mediante un primer contacto (existen diversas técnicas para ello). El animador intentará conocer las expectativas del grupo y propondrá el establecimiento de metas comunes. Es crucial evitar el desconcierto y las tensiones, favoreciendo la comunicación afectiva entre los individuos del grupo.

2. Etapa de Establecimiento de Normas

En esta fase, los componentes intentan crear normas o pautas de comportamiento que rijan el funcionamiento del grupo. Cada miembro siente la necesidad de influir en la toma de decisiones grupales, y poco a poco se van estableciendo los roles que ejerce cada uno, lo que puede dar lugar a la lucha por el liderazgo.

Es importante que el animador se preocupe por la integración de todos los miembros del grupo, ya que algunos tienden a automarginarse si no se identifican con otros. Se debe fomentar la participación de todos en las actividades.

La duración de esta etapa varía según el grupo. Es una fase crucial donde se define su eficiencia y la responsabilidad grupal. Cada miembro se hace responsable del funcionamiento interno, de su coherencia y de mantener un clima participativo. Deben establecerse como normas el respeto, el diálogo, la cooperación y la voluntad de afrontar conflictos de forma positiva, considerando el punto de vista de cada uno para determinar la solución.

3. Etapa de Eficiencia e Integración Grupal

Una vez lograda una comunicación abierta, resueltos los conflictos a través del diálogo, tomadas las decisiones por consenso y habiendo surgido un fuerte sentido de identidad grupal, los miembros sienten sus necesidades satisfechas. Esto les permite desarrollar su creatividad, ya que todos se sienten aceptados y sus ideas son tenidas en cuenta en las decisiones colectivas.

En este punto, el grupo puede desear continuar unido por mucho tiempo. Sin embargo, una vez alcanzados los objetivos, el grupo puede dispersarse. Es fundamental estar preparados para este momento de separación, evaluando la consecución de los objetivos propuestos y el comportamiento individual de cada miembro.

En esta etapa finaliza la tarea del animador, y el grupo debe ser consciente de ello. Es el momento de que cada miembro tome su propio camino o, si el grupo desea persistir, de que se planteen nuevos proyectos de forma autónoma, con el animador actuando como facilitador (aportando información y recursos).

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