Dinámicas Demográficas y Estructura Social en la Ciudad del Siglo XVIII

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Rasgos urbanos: Concentración de ilegitimidad

Los nacimientos ilegítimos crecen en la segunda mitad del siglo XVIII, superando el 15%. La ilegitimidad parece ser un fenómeno urbano, pero solo ilustra la función hospitalaria o de acogida intensa en las ciudades. Los niños nacidos en un hospital por mujeres casadas eran separados de los ilegítimos, por considerar que podían heredar los vicios de su origen. El abandono y la sobremortalidad eran el destino de estos; la ciudad concentraba los abandonos de bebés rurales.

Ritmos anuales: Matrimonios, concepciones y sepulturas

  • Matrimonios: Marzo y diciembre eran los meses de mayor nupcialidad en la ciudad, mientras que la burguesía prefería noviembre y enero. La Revolución impuso el décadi como día de los casamientos, evitando los días de vigilia y los martes y miércoles (antes de 1720). Paulatinamente, se celebraban los lunes y martes.
  • Fecundidad: Las parroquias rurales acentuaban su fecundidad en primavera, con un fenómeno inverso en otoño.
  • Sepulturas: La mayoría se producen en invierno, debido a las epidemias de finales de otoño. No existe un modelo de ritmo legítimamente característico del entorno urbano.

Familias urbanas y familias modernas

El hogar urbano medio era reducido, entre 3 y 5 personas. Dar los bebés a criar y el abandono alejaban el número de hijos; el promedio de hijos que vivían con sus padres era inferior a 2. En los hogares femeninos, el número de hijos era menor que en el masculino.

La ciudad se perfila como la cuna de la familia moderna, pues sus formas de producción priorizan la familia nuclear y dan al matrimonio un aspecto esencial de alianza económica. Las uniones truncadas por defunciones debían reconstruirse lo antes posible.

Segundas nupcias

Un 55% de los viudos urbanos se vuelven a casar frente a un 50% de los rurales. Un 25% de las viudas urbanas se casan frente a un 21% de las rurales. El efecto matrimonial urbano se distingue de su equivalente rural en el efecto de masa, la improbabilidad de prohibiciones económicas y el efecto de sobremortalidad que genera más viudas que viudos. Las formas de producción urbana incitan a unas segundas nupcias más rápidas.

Ciudad de mujeres

El mercado matrimonial estaba marcado por una sobrefeminidad notable. En la mayoría de las ciudades, las mujeres representaban un 60% de la población; este desequilibrio venía dado por causas de movilidad. La inmigración contribuye a feminizar la ciudad conformando el servicio doméstico, constituido en su mayoría por mujeres inmigrantes. En el siglo XVIII, influirá la industrialización y el crecimiento del trabajo femenino.

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