Diferencia social que es, y como surge hasta nuestros días

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1-(1) La continuidad entre los seres humanos y sus parientes animales más próximos, los primates, es notable. (2)• Diferencias físicas: postura erecta y bipedismo; pulgar oponible, para poder fabricar y manipular instrumentos; cerebro altamente desarrollado. (3)• Diferencias de comportamiento: lenguaje articulado; dominio del fuego y capacidad de fabricar y utilizar instrumentos muy variados; modificación del medioambiente; gran capacidad de aprendizaje; capacidades cognitivas de alto nivel, entre las que destacan la autoconciencia, la capacidad de reconocer que los otros poseen una mente como la nuestra y la capacidad de hacer cálculos estadísticos y probabilísticos y de elaborar teorías de la causalidad. (4) Por otra parte, nuestra capacidad transformadora ha crecido tanto que, según algunos, está a punto de dar un salto cualitativo: el paso a lo transhumano y la aparición de robots dotados de una inteligencia artificial que les otorgará una superioridad sobre los seres humanos. (5) Según estos autores, se acerca la singularidad tecnológica, el momento en que se alcanzará un crecimiento tecnológico irreversible, explosivo y bajo el control de una superinteligencia artificial autónoma. El problema se agudiza en tres ámbitos: (6) 1) la modificación genética para dotar a los seres humanos de carácterísticas que les aporten una clara superioridad sobre los seres actuales. (7) 2) La aplicación de artefactos tecnológicos y drogas específicas para elevar sustancialmente el rendimiento de los humanos. (8) 3) La prolongación de la esperanza de vida y la longevidad, abiertos a la posibilidad de vencer finalmente a la muerte.
2-(1) Todos los seres vivos, también los humanos, somos temporales: nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. (2) La diferencia está en que los humanos, ya al final de la infancia, somos conscientes de que vamos a morir sin poder evitarlo. (3) Cada etapa está delimitada por un conjunto de rasgos que permiten diferenciarla. (4) Niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos no se comportan de la misma manera ni tienen las mismas capacidades, pero el ciclo vital es un continuo. (5) Niños y adultos. Los psicólogos tienden a destacar que existe una profunda continuidad entre las capacidades cognitivas y afectivas de niños y adultos. (6) Los niños no nacen como una tabla rasa en la que la experiencia irá escribiendo lo que lleguen a ser. (7) Nacen con una importante dotación genética. 


(8) Ese código genético interactúa con el medio. (9) Se distingue entre el temperamento, parte innata de nuestro comportamiento, y el carácter, lo que se adquiere en la interacción entre lo innato y el ambiente. (10) La personalidad es el conjunto dinámico de rasgos y carácterísticas que nos definen como personas individuales. (11) Hay diversas teorías de la personalidad. Según un modelo, hay cinco rasgos o factores principales que definen la personalidad: apertura a nuevas experiencias, responsabilidad, extroversión, amabilidad y estabilidad emocional. (12) Cada persona es una combinación dinámica de estos cinco rasgos, que posee en mayor o menor grado. (13) En la sociedad actual ha adquirido relevancia la decisión sobre dos momentos claves en el ciclo vital de una persona: decidir cuándo comienza la vida personal y cuándo termina.   3- (1) A diferencia de los otros seres vivos, tenemos conciencia de la temporalidad. (2) La muerte no es solo un hecho natural: no lo es porque adquirimos conciencia plena de que nuestra vida es finita y vamos a morir, y esa conciencia nos provoca cierta angustia; además, somos conscientes de que en ocasiones hay cosas más valiosas que la propia vida. (3) No solo somos dependientes, sino que somos vulnerables, estamos expuestos a acontecimientos que nos dejan claro que nuestra seguridad, la confianza en nuestra capacidad para vivir con tranquilidad, está siempre en situación de riesgo: (4) • Enfermedad. Nos ponemos enfermos, sufrimos accidentes…(5) Vivimos esto como una condición de nuestra propia finitud, como seres miserables y débiles. (6) • Muerte. La muerte es el caso límite, el momento final y definitivo de esa finitud y fragilidad. (7) Heidegger subraya la centralidad de la mortalidad: el ser humano es un ser para la muerte, arrojado en este mundo en el que tiene que lograr una existencia auténtica que incluye aceptar la muerte como algo intrínseco a la vida. (8) • Envejecimiento. Una creciente fragilidad provoca la acentuación de la dependencia; que se vive negativamente. (9) Montaigne llegó a considerar que la filosofía debía entenderse como el arte de aprender a morir: aceptar la muerte como parte de la vida y consumación de un proceso que no debe provocarnos ni temor ni agobio.    4-(1) Los seres humanos somos lo que somos en relación con los demás. (2) Esta radical condición social del ser humano hace que cada persona sea el centro de una red compleja de relaciones. 


(3) La relación social básica que surge muy pronto en la vida es la que distingue entre “ellos” y “nosotros”. (4) Nuestra identidad depende de esas formas de agrupación y, en gran medida, las relaciones intragrupo (nosotros) son de tipo cooperativo, mientras que las que establecemos con los grupos de fuera (ellos) tienden a ser conflictivas. (5) • Los grupos de pertenencia contribuyen de manera decisiva a definir nuestra identidad. No los elegimos. (6) Pertenecemos a una familia; a una nacíón, con una lengua y una cultura, o a una clase social y a un barrio (7) • Los grupos de referencia son elegidos como modelos de comportamiento. (8) A veces son grupos a los que nos gustaría pertenecer. (9) Además, en situaciones, podemos convertir los grupos de pertenencia, en los que estamos de manera no voluntaria, en grupos de referencia, voluntariamente elegidos. (10) Riesgos de la identidad social. Los grupos sociales son imprescindibles para poder existir como personas individuales y poseen una clara dimensión positiva. (11) Ahora bien, la misma necesidad de pertenencia puede convertirse en un factor perturbador de las relaciones sociales: (12) • Gregarismo: nuestro apego al grupo llega a ser tan elevado que perdemos nuestra capacidad de actuación autónoma. Las sectas son un ejemplo. (13) • Comparaciones y categorizaciones: creamos estereotipos simplificadores que dan lugar a prejuicios. 14) • Convivencia política: en comunidades muy amplias con diversos grupos de pertenencia, la convivencia política es conflictiva y no es fácil gestionar las relaciones entre diferentes identidades nacionales, étnicas o religiosas. 

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