Del Fin de la Dictadura de Primo de Rivera a la Proclamación de la República en 1931
El Fin de la Dictadura y la Dimisión de Primo de Rivera
El relativo consenso inicial que había tenido el golpe de Estado entre las clases conservadoras fue resquebrajándose con el paso del tiempo al mostrarse incapaz de conciliar las distintas facciones monárquicas, tanto civiles como militares. Alfonso XIII, temeroso de que el desprestigio creciente de la Dictadura afectase a la propia imagen pública de la monarquía, optó por retirar la confianza al dictador, quien finalmente dimitió en enero de 1930.
La "Dictablanda" del General Berenguer
El general encargado de sustituir a Primo de Rivera fue Dámaso Berenguer, Jefe de la Casa Militar del Rey, quien no resultó ser hábil ni contó con el apoyo suficiente, ya que conservadores y liberales se negaron a participar en su Gobierno; únicamente se le unieron miembros de la oligarquía financiera y caciquil.
Berenguer consideraba que la única salida a la difícil situación era la vuelta a la normalidad constitucional anterior a la Dictadura. Sin embargo, el prometido retorno al régimen constitucional se llevaba a cabo con tal lentitud que la oposición y la opinión pública mostraron su descontento hacia lo que irónicamente se denominaba la “Dictablanda”.
El Pacto de San Sebastián y la Proclamación de la República
En agosto de 1930, el Pacto de San Sebastián reunió a tres de las principales fuerzas políticas del momento: los republicanos, los catalanistas de izquierdas y el PSOE. De esta alianza estuvo ausente la CNT, aunque más tarde —el 28 de septiembre— la apoyó, aunque sin participar directamente.
Líneas de Acción y el Comité Revolucionario
De dicho Pacto se derivaron dos líneas de acción principales:
- Una militar: que organizó un pronunciamiento en Jaca el 12 de diciembre de 1930, que intentó proclamar la República y que fracasó, siendo fusilados sus principales dirigentes.
- Una política: esta segunda línea de acción implicó la formación de un Comité Revolucionario, que se convertiría en el gobierno provisional de la futura República y que estaba compuesto, entre otros, por Alcalá Zamora, Indalecio Prieto y Azaña.
Este Comité difundió un Manifiesto en el que se llamaba a la población a derribar la Monarquía, aunque paralelamente el último gobierno de la Monarquía (febrero de 1931), presidido por el almirante Aznar, asumió el compromiso de convocar elecciones, empezando por las municipales, para luego llegar a la convocatoria a Cortes Constituyentes.
El 14 de Abril de 1931
Al día siguiente de las elecciones, miles de personas salieron a la calle para manifestarse a favor de la República y, finalmente, el día 14 de abril de 1931 se proclamó oficialmente la Segunda República Española.
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