Fin de la Dictadura de Primo de Rivera y el Bienio Reformista de la Segunda República
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Caída de la Dictadura de Primo de Rivera y el Fin de la Monarquía
No existía una verdadera división de poderes. La oposición a la dictadura fue aumentando progresivamente; se opusieron los políticos de la Restauración, los republicanos, parte del ejército, los intelectuales, los estudiantes, el movimiento obrero y los nacionalistas.
Hitos de la Oposición y Crisis del Régimen
Entre los hechos más destacados estuvieron:
- La creación de la Alianza Republicana en 1926.
- El conflicto con el Arma de Artillería.
- El destierro de Unamuno.
- El cierre del Ateneo de Madrid.
- El cierre de las universidades de Madrid y Barcelona en 1928.
Anarquistas y socialistas se fueron inclinando, además, hacia una salida republicana. La caída del régimen se aceleró por la crisis económica de 1929, que provocó paro, endeudamiento y devaluación de la peseta. Primo de Rivera perdió el apoyo del ejército, de la Corona y de sectores conservadores como la Iglesia, los banqueros y los industriales. Finalmente, dimitió el 28 de enero de 1930.
La Dictablanda y la Proclamación de la República
Después comenzó la Dictablanda con el General Berenguer, que intentó volver a la normalidad constitucional, pero fracasó. En agosto de 1930, republicanos, socialistas y catalanistas firmaron el Pacto de San Sebastián para derribar la monarquía e instaurar la república. Tras la dimisión de Berenguer, el Almirante Aznar convocó elecciones municipales para el 12 de abril de 1931.
Aunque en conjunto vencieron mayoritariamente los partidos dinásticos, la victoria republicana en las principales ciudades se interpretó como un rechazo a la monarquía. Alfonso XIII abandonó España para evitar una guerra civil y el 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República.
El Bienio Reformista de la Segunda República (1931-1933)
Este documento se inscribe en el contexto del Bienio Reformista de la Segunda República (1931-1933), una vez aprobada la Constitución de 1931. Tras su aprobación, Niceto Alcalá Zamora encargó la formación de gobierno a Manuel Azaña, que optó por una coalición de republicanos de izquierda y socialistas. Este gobierno puso en marcha una serie de importantes reformas para resolver algunos de los principales problemas del país.
Principales Reformas del Gobierno de Manuel Azaña
Entre ellas destacó el problema religioso, ya que la República intentó limitar la influencia de la Iglesia y secularizar la vida social. También fue muy importante la reforma educativa, que promovía una educación gratuita y laica, con la construcción de unas 13.000 escuelas, el aumento del presupuesto y la creación de las Misiones Pedagógicas.
En el terreno social y laboral, Largo Caballero continuó las reformas con medidas como:
- La Ley de Contratos de Trabajo.
- La de Jurados Mixtos.
- La de asociaciones obreras.
Además, se impulsó la reforma agraria, una de las reformas estrella de la República, aunque sus resultados prácticos fueron decepcionantes. También tuvo lugar la reforma del ejército, con el objetivo de crear un cuerpo profesional y modernizado, lo que provocó la reacción de parte del ejército y el levantamiento fallido del General Sanjurjo en 1932. A ello se unió la cuestión autonómica, con la aprobación del Estatuto de Cataluña en ese mismo año.
Legado y Conflictividad Social
La importancia de este periodo radica en que refleja el intento de la Segunda República de llevar a cabo profundas reformas. Sin embargo, estas provocaron una fuerte oposición política y social, además de una intensa conflictividad. Sucesos como Casas Viejas dejaron herido de muerte al bienio reformista, por lo que este periodo es fundamental para comprender la creciente tensión de la Segunda República.