Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

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El gobierno dictatorial de Primo de Rivera comenzó con un Golpe de Estado en 1923 con el objetivo de delimitar las culpabilidades del rey en el desastre de Annual. Dicha dictadura se prolongó hasta 1930, cuando Alfonso XIII exigíó su dimisión al encontrarse ante un amplio frente de oposición.

Así pues, entre los factores que propiciaron el pronunciamiento de Primo de Rivera se encuentran: la radicalización de los nacionalismos; la degeneración del sistema político de la Restauración debido al caciquismo y la agudización de diversos conflictos sociales (pistolerismo, el trienio bolchevique…). No obstante, fue el Desastre de Annual el verdadero detonante. El fracaso de las tropas españolas y el expediente Picasso, que investigaba las responsabilidades del mismo, aumentó la desconfianza hacia los políticos.

En consecuencia, Primo de Rivera protagonizó un Golpe de Estado (con apenas oposición) el 13 de Septiembre de 1923 y contó inmediatamente con el apoyo del rey Alfonso XIII
.Así pues, se presentó como el “cirujano de hierro”del que hablaba Joaquín Costa y se presentó como una solución provisional, para “poner orden y solucionar los males de España”. 

Fruto de esta nueva situación, Primo de Rivera se proclamó primer ministro y pasó a ser asesorado por un Directorio militar (1923-1925) cuyas primeras medidas fueron: la suspensión de la Constitución de 1876; la disolución de las Cortes y la represión del nacionalismo. Posteriormente, en 1924 formó la Uníón Patriótica, que constituía el único partido legal. Además, gracias a su mano dura, logró exterminar los grandes problemas sociales.

No obstante, la clave de su éxito residíó en la derrota de Abd-el-Krim a manos de las tropas francesas y españolas, lideradas por el general Sanjurjo, que realizaron una acción militar conjunta contra el mismo. Las tropas españolas desembarcaron en la bahía de Alhucemas (Septiembre de 1925) y vencieron a las kábilas rifeñas.

Por lo tanto, Primo decidíó institucionalizar su dictadura. En Diciembre de 1926 comenzó el Directorio Civil, entre cuyos ministros destaca José Calvo Sotelo en Hacienda. En 1927 convocó una Asamblea Nacional consultiva encargada de redactar una nueva constitución. Sin embargo, no consiguió el consenso suficiente y nunca entró en vigor.

En cuanto a la economía, esta se benefició de una coyuntura económica internacional muy favorable. Así pues, crearon monopolios en sectores clave de la economía. Surgieron así CAMPA en el sector petrolífero y Telefónica. Además, se impulsó un amplió programas de obras públicas como la construcción de carreteras y obras hidráulicas con el fin de mejorar la agricultura.

No obstante, a mediados de 1928 se hizo patente la decadencia de la dictadura debido al aumento de la oposición.
En consecuencia, Alfonso XIII exigíó la renuncia de Primo de Rivera, quién tras dimitir el 27 de Enero de 1930 se exilió a París.
Ante el fracaso de la dictadura, Alfonso XIII nombró jefe de gobierno al general Berenguer, que mantuvo un régimen dictatorial suavizado con la tarea de reponer la Restauración y salvar la figura real, impopular por considerarle responsable directo de la dictadura. No obstante, en Agosto de 1930 se firmó el Pacto de San Sebastián entre todos los opositores. En Enero de 1931 el rey nombró al almirante Aznar quién convocó elecciones municipales para Abril.

 Fruto de esta nueva situación, Primo de Rivera se proclamó primer ministro y pasó a ser asesorado por un Directorio militar (1923-1925) cuyas primeras medidas fueron: la suspensión de la Constitución de 1876; la disolución de las Cortes y la represión del nacionalismo. Posteriormente, en 1924 formó la Uníón Patriótica, que constituía el único partido legal. Además, gracias a su mano dura, logró exterminar los grandes problemas sociales.

No obstante, la clave de su éxito residíó en la derrota de Abd-el-Krim a manos de las tropas francesas y españolas, lideradas por el general Sanjurjo, que realizaron una acción militar conjunta contra el mismo. Las tropas españolas desembarcaron en la bahía de Alhucemas (Septiembre de 1925) y vencieron a las kábilas rifeñas.

Por lo tanto, Primo decidíó institucionalizar su dictadura. En Diciembre de 1926 comenzó el Directorio Civil, entre cuyos ministros destaca José Calvo Sotelo en Hacienda. En 1927 convocó una Asamblea Nacional consultiva encargada de redactar una nueva constitución. Sin embargo, no consiguió el consenso suficiente y nunca entró en vigor.

En cuanto a la economía, esta se benefició de una coyuntura económica internacional muy favorable. Así pues, crearon monopolios en sectores clave de la economía. Surgieron así CAMPA en el sector petrolífero y Telefónica. Además, se impulsó un amplió programas de obras públicas como la construcción de carreteras y obras hidráulicas con el fin de mejorar la agricultura.

No obstante, a mediados de 1928 se hizo patente la decadencia de la dictadura debido al aumento de la oposición.
En consecuencia, Alfonso XIII exigíó la renuncia de Primo de Rivera, quién tras dimitir el 27 de Enero de 1930 se exilió a París.
Ante el fracaso de la dictadura, Alfonso XIII nombró jefe de gobierno al general Berenguer, que mantuvo un régimen dictatorial suavizado con la tarea de reponer la Restauración y salvar la figura real, impopular por considerarle responsable directo de la dictadura. No obstante, en Agosto de 1930 se firmó el Pacto de San Sebastián entre todos los opositores. En Enero de 1931 el rey nombró al almirante Aznar quién convocó elecciones municipales para Abril.

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