Desigualdades en la Industrialización Europea del Siglo XIX: España frente a las Potencias

Enviado por Chuletator online y clasificado en Geografía

Escrito el en español con un tamaño de 2,79 KB

1. Comparativa de la población activa: España frente al contexto europeo

A continuación, se comenta un gráfico de barras que representa el porcentaje de la población activa en distintos sectores económicos de diferentes países del mundo en 1877.

En él distinguimos tres grupos de países según el peso relativo de cada sector económico:

  • Predominio del sector primario: La diferencia es notable; Estados Unidos tiene 1/2 de su población en este sector, mientras que España alcanza los 2/3.
  • Desarrollo industrial y servicios: Países con un alto porcentaje de población activa en el sector secundario y terciario, como Holanda (29% y 34% respectivamente) y el Reino Unido (42,3% y 35% respectivamente).

Si comparamos a España con el resto de países, observamos que en esta casi se triplica el porcentaje de población activa en el sector primario del Reino Unido. Sin embargo, en el sector secundario, países como Francia (27,8%) y Alemania (28,7%) superan ampliamente a España (14,4%). Lo mismo ocurre en el sector terciario, ya que, frente al 34% de Holanda, España apenas cuenta con un 19,5%.

2. Causas de las diferencias en el desarrollo económico

La situación política del siglo XIX español fue muy convulsa (guerras carlistas, pronunciamientos, guerras civiles, golpes de Estado, etc.), por lo que la industrialización española fue tardía y dispersa en comparación con los demás países europeos.

Uno de estos condicionantes fue la elevada deuda pública de la España del siglo XIX, que requería capital constantemente. Además, la política económica española fue muy proteccionista para asegurar el mercado nacional y evitar la competencia, lo que frenó las mejoras en la industria.

Problemas estructurales de la economía española

Por otro lado, España enfrentaba diversos problemas estructurales:

  • Dependencia exterior: Dependía del capital extranjero para su industrialización, sobre todo en la minería y el ferrocarril.
  • Falta de revolución agraria: Al no haber experimentado una revolución agraria semejante a la europea, la población y la economía no crecieron al mismo ritmo, resultando en una escasa demanda interna.
  • Deficiencias en el transporte: La red ferroviaria llegó muy tarde a España. Además, por sus condiciones orográficas, era cara y poco densa, lo que impedía una conexión eficiente del territorio.
  • Escasez de recursos: Existían pocos recursos naturales, de baja calidad y dispersos. Destacaba la falta de carbón y de hierro de calidad, elementos imprescindibles para la industrialización.

Entradas relacionadas: