Desentrañando las Causas y la Revuelta de los Privilegiados en la Revolución Francesa

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Causas de la Revolución Francesa

Al estallar la Revolución Francesa convergen causas de tipo ideológico, socioeconómico y una crisis financiera. Las ideologías se refieren a las simpatías por las ideas de la Ilustración que estaban alcanzando a toda Europa. El concepto de que frente a la monarquía absoluta debía imponerse una constitución, que asegurara un mayor respeto a los derechos naturales del hombre; el concepto de que la sociedad estamental debía desaparecer y ser sustituida por otro modelo basado en la igualdad jurídica de los ciudadanos y que premiara la capacidad de crear riqueza, y el deseo de acabar con el feudalismo, todas ellas eran ideas que habían ganado mucho terreno entre las clases medias.

Descontento Socioeconómico

Existía un descontento socioeconómico en los años que precedieron a la Revolución Francesa. Por una parte, los nobles se habían arruinado por su vida cortesana y reaccionaban aumentando las rentas feudales a los campesinos. Pero en esta época, los campesinos deseaban acabar con el feudalismo. Por otra parte, los burgueses se sentían superiores a la nobleza en todo.

Crisis Financiera

La última causa fue la crisis financiera, y sería la que terminaría desencadenando la Revolución Francesa. El estado francés, a pesar de la riqueza del país, se encontraba en bancarrota. Este déficit no estaba originado por los gastos de la corte, a pesar de que los revolucionarios insistieran en la frivolidad de la reina. Por el contrario, estaba desencadenado por los gastos debido a la guerra de la independencia americana y la incapacidad del estado para atender a las emisiones de deudas públicas. En este sentido, los diversos ministros de finanzas propusieron la misma solución:

  1. Imponer un tributo general que haga pagar a los franceses en relación con sus propiedades. Esta reforma suprimiría la sociedad estamental, y Luis XVI no quiso hacerlo hasta 1788, cuando ya era demasiado tarde.

La Revuelta de los Privilegiados

La Revolución Francesa fue iniciada como una revuelta de los aristócratas que deseaban recuperar el poder feudal frente a la autoridad del monarca. Este tipo de revueltas había sido frecuente en Francia desde el siglo XVIII. En 1788 se había producido una crisis de subsistencia y el rey no tenía dinero para comprar trigo. Así pues, decidió poner en marcha la reforma fiscal que los sucesivos ministros de hacienda le habían propuesto. El rey convocó una asamblea de notables para aprobar esta reforma, pero los nobles vieron la imposibilidad de imponerse al rey y le confesaron que solo los Estados Generales podían aprobar una reforma tributaria.

Los Estados Generales eran una asamblea similar a las que existían en toda Europa con diversos nombres. Representaba al reino dividido en estamentos y se votaba por cada uno. Esta forma de votar significaba que si Francia pasaba a ser dirigida por los Estados Generales, los privilegiados podían imponer su voluntad al rey y recuperar los poderes feudales, acabando con el absolutismo. Luis XVI, agobiado por el desastre, no tuvo más remedio que aceptar las exigencias de la nobleza.