Desarrollo y Fases de la Guerra Civil Española: De 1936 a la Consolidación del Poder
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El inicio de la Guerra Civil Española: Recursos y apoyos internacionales
Al inicio de la guerra, el bando Republicano poseía más territorios y recursos económicos, así como el apoyo de casi toda la flota. Por su parte, el bando nacional tenía superioridad en el ejército, ya que contaba con las tropas de África. La ayuda decisiva que recibió de Alemania e Italia le permitió cruzar el estrecho y ocupar Andalucía occidental, un apoyo que se mantendría durante toda la contienda.
Por el contrario, las democracias occidentales se negaron a intervenir en ayuda de la República, que solo recibió apoyo militar de la URSS y de jóvenes voluntarios de izquierdas de diversos países europeos y de Estados Unidos: las Brigadas Internacionales.
Fases del conflicto: La batalla de Madrid
La Guerra Civil se desarrolló en diversas fases, destacando el año 1936:
- Avance hacia la capital: El 5 de agosto, Franco llegó a Sevilla con las tropas coloniales y avanzó hacia Extremadura; el 14 de agosto cayó Badajoz.
- Frente Norte: En septiembre cayeron Irún y San Sebastián, permitiendo al general Mola llegar hasta la frontera francesa.
- El cerco de Madrid: Los sublevados formaron tres columnas desde Valladolid, Burgos y Pamplona. Sin embargo, el avance se retrasó cuando Franco se desvió hacia Toledo para liberar el Alcázar, donde el general Moscardó resistía el cerco republicano.
Las tropas de Franco tomaron el Alcázar el 27 de septiembre, logrando un éxito estratégico que le permitió imponerse sobre los demás generales sublevados. Mientras tanto, el gobierno republicano nombró una Junta de Defensa dirigida por Miaja, que organizó un frente de unos 30 km alrededor de la capital con cerca de 20.000 hombres. El Gobierno se trasladó a Valencia, una decisión muy criticada que dejó al pueblo madrileño a su suerte, aunque este resistió con coraje.
Del 7 al 23 de noviembre se produjo una lucha encarnizada con bombardeos incesantes, agravados por la aparición de los aviones alemanes de la Legión Cóndor. Tras fracasar la toma directa de Madrid, los sublevados se concentraron en el norte, estableciéndose una larga guerra de trincheras en los alrededores de la capital.
Evolución política en ambos bandos
La España Republicana: Fragmentación del poder
En la zona republicana, la fragmentación del poder tuvo resultados desastrosos. Se formaron milicias de partidos obreros y sindicatos que actuaban de forma autónoma, fuera del control de las autoridades. Se extendió el llamado terror rojo, que incluía la práctica de sacar presos de las cárceles de las cárceles y asesinarlos, además de una terrible persecución religiosa (incendio de conventos e iglesias y el asesinato de unos 7.000 sacerdotes).
- Barcelona: Fuerte revolución popular controlada por el Comité de Milicias Antifascistas, dominado por la CNT.
- Madrid: Control ejercido por la UGT, con una estructura de poder algo más centralizada.
La España Nacional: Mando único y consolidación
El 24 de julio se formó en Burgos una Junta de Defensa Nacional. Franco aprovechó diversas circunstancias para acceder a la autoridad suprema: la muerte de Sanjurjo, sus contactos con Hitler y Mussolini, y la liberación del Alcázar de Toledo. El 29 de septiembre de 1936 fue nombrado Generalísimo del ejército y Jefe de Gobierno del Estado, adoptando el título de Caudillo. Para organizar el nuevo Estado, se apoyó en tres pilares: el Ejército, la Iglesia y la Falange. En esta zona también se aplicaron métodos violentos, dirigidos por las nuevas autoridades, cuyas víctimas se prolongarían durante la posguerra.