Desamortización de Mendizábal: Claves, Impacto y Consecuencias en la España Liberal
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La Desamortización de Mendizábal: Contexto, Proceso y Consecuencias
Antecedentes y Primeros Impulsos
Durante las regencias de María Cristina y Espartero, la obra desamortizadora recibió su impulso definitivo, orientada prioritariamente hacia el enorme patrimonio del clero (conventual primero y secular después). Sin embargo, estas medidas desamortizadoras no conllevaron las necesarias reformas de la Iglesia y agraria.
Con el triunfo definitivo del régimen liberal tras la muerte de Fernando VII, la obra desamortizadora entró en su fase decisiva por iniciativa principalmente de Mendizábal, después de los ensayos poco afortunados de Godoy, las Cortes de Cádiz y el Trienio Constitucional. El proceso desamortizador fue replanteado por María Cristina con anterioridad a la subida de Mendizábal al poder, mediante tres decretos:
- Supresión definitiva de la Inquisición, adjudicándose sus bienes a la extinción de la deuda pública.
- Expulsión de la Compañía de Jesús, destinándose sus propiedades al mismo fin.
- Supresión de monasterios y conventos que no tuvieran un mínimo de 12 individuos, aplicando sus bienes a la extinción de la deuda pública.
El Plan Desamortizador de Mendizábal (1836-1837)
Con Juan Álvarez de Mendizábal se realizó la primera obra desamortizadora propiamente dicha, mediante una serie de leyes durante el bienio 1836-1837. Se centró en los bienes del clero regular, ampliados posteriormente a los del clero secular (en teoría, este proceso debía ir ligado a una reforma de la Iglesia, que fue olvidada).
El plan de Mendizábal aceleró su aplicación ante las necesidades económicas del Estado para hacer frente a la Guerra Carlista y, en consecuencia, se llevó a cabo de forma precipitada, no alcanzando los objetivos previstos, que eran:
- Solución de los apuros de la Hacienda Pública y del problema de la deuda.
- Reforma agraria en beneficio de la masa campesina.
- Reforma de la Iglesia, que, por el contrario, quedó despojada de sus bienes y abandonada a su suerte.
- Ampliación de la base social del nuevo régimen liberal, ya que los compradores de bienes nacionales (la burguesía) eran liberales con anterioridad a la desamortización.
Decretos Clave y Mecanismos de Venta
Esta desamortización se realizó fundamentalmente mediante dos decretos: el de 8 de marzo de 1836, que enumeraba los institutos religiosos, los monasterios y conventos afectados por la misma, y el más importante, el de 29 de julio de 1837, que completaba el anterior. Fueron declarados propiedad nacional los bienes raíces, rentas, derechos y acciones de las comunidades e institutos religiosos de ambos sexos con muy pocas excepciones, disponiéndose, además, que fueran sacados a pública subasta.
Mendizábal esperaba que las tierras fueran a parar a manos de los agricultores medios. A tal fin, la ley de 1837 dispuso que se admitieran dos tipos de compradores: los que pagarían en efectivo (en un plazo de 16 años) y los que lo harían con títulos de deuda (con un plazo menor).
Consecuencias y Balance del Proceso
En cuanto a las consecuencias, en opinión de algunos autores, como Tomás y Valiente, el proceso desamortizador de Mendizábal fracasó en su cuádruple objetivo mencionado anteriormente. Sin embargo, su radicalismo anticlerical puso en contra del régimen isabelino a:
- La Iglesia en bloque, con su enorme poder como grupo de presión.
- El campesinado, burlado en sus esperanzas de alcanzar la propiedad, cuya situación empeoró al ser subidos los arriendos por los nuevos dueños.
- Los sectores liberales, partidarios del entendimiento con la Iglesia.
- El grupo ilustrado, que se mostró partidario de una auténtica reforma agraria.
Impacto en la Hacienda Pública
Los beneficios obtenidos por la Hacienda Pública fueron menores en comparación con lo que se esperaba. La realidad es que no solo no desapareció la deuda pública, sino que aumentó. Pero también es cierto que habría sido imposible seguir emitiendo deuda si no hubiera existido la cobertura de los bienes nacionalizados.