La Desamortización en la España Liberal: De Mendizábal a Madoz (1833-1855)
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La Revolución Liberal y la Transformación de la Propiedad
La Revolución Liberal trajo consigo una serie de cambios legales fundamentales. El primero de ellos fue la supresión definitiva de la vinculación de las tierras. En segundo lugar, se produjo la abolición del régimen jurisdiccional. Sin embargo, la medida más importante fue la desamortización de las tierras de la Iglesia y de los concejos.
Fue la enorme deuda acumulada la que llevó a la Corona a recurrir a la desamortización. El primer decreto significativo fue el de Godoy en 1798, que afectó solo a los bienes de algunas instituciones benéficas de la Iglesia. Después hubo varios intentos durante la Guerra de la Independencia y el Trienio Liberal.
En el Antiguo Régimen, la propiedad de la tierra estaba en manos de la Iglesia, de la nobleza rentista, del Estado o los municipios. El proceso de hacer pasar estas tierras a otros propietarios dispuestos a obtener la mejor explotación económica en beneficio propio se denominó desamortización.
Causas de la Aceleración del Proceso (a partir de 1833)
A partir de 1833, el proceso de desamortización se precipitó por varias causas:
- La guerra obligaba al Estado a obtener recursos, y el crédito exterior se había hundido.
- Se difundió en el país un clima anticlerical, a causa del apoyo del clero al bando carlista.
- Los antiguos compradores de bienes desamortizados en el Trienio Liberal presionaban al gobierno para que les devolviera sus bienes.
Fases Principales de la Desamortización
El grueso del proceso tendrá lugar en dos grandes fases:
- La primera fase, la desamortización eclesiástica, fue llevada a cabo por el ministro de Hacienda Mendizábal.
- La segunda fase, la desamortización civil, fue impulsada por Madoz.
La Desamortización de Mendizábal (1836)
Mendizábal fue primer ministro y luego Ministro de Hacienda en los gobiernos progresistas. Su principal preocupación era garantizar el trono de Isabel II. Para ello, era condición necesaria ganar la Guerra Carlista. A su vez, para fortalecer la credibilidad del Estado ante futuras peticiones de crédito a instituciones extranjeras, era preciso disminuir la deuda pública.
Ante la mala situación de Hacienda, Mendizábal recurrió a nuevas “fuentes” de financiación: los bienes eclesiásticos. La Desamortización de Mendizábal se expresó en los decretos de 16 y 19 de febrero y 8 de marzo de 1836, declarando extinguidos los conventos, colegios y congregaciones, adjudicándose sus bienes al Estado y ordenándose su venta para pagar la Deuda Pública.
La desamortización se plasmó en dos disposiciones: la primera suprimió las órdenes religiosas (1835 y 1836). Desde 1841, se incluyeron los bienes del clero secular. El proceso se suspendió en 1844.
Objetivos de la Desamortización Eclesiástica
Con la desamortización se pretendían lograr cuatro objetivos básicos:
- Objetivo Financiero: Reducir la deuda pública.
- Objetivo Político: Ampliar la base social del liberalismo.
- Objetivo Social: Crear una clase media de propietarios.
- Objetivo Estructural: Cambiar la estructura de la propiedad eclesiástica.
Ejecución y Beneficiarios
Las fincas nacionalizadas y subastadas, dado el tamaño de los lotes, eran en teoría asequibles para grupos sociales de bajos ingresos. Sin embargo, en la práctica, la venta benefició a la élite financiera y comercial, puesto que eran los únicos que tenían liquidez, sabían pujar y podían controlar fácilmente las subastas. Además, solo se abonaba el 20% al contado, y el resto se pagaba aplazado.
Mendizábal sabía que se produciría esa situación. Pero no se buscaba ni un reparto de las tierras ni una reforma agraria, sino beneficiar a quienes, como él mismo, pertenecían a la élite liberal.
La Desamortización de Madoz (1855)
Pascual Madoz fue el ministro de Hacienda que impulsó la segunda gran ley de desamortización, promulgada el 1 de mayo de 1855. Se trataba de completar y terminar el proceso iniciado por Mendizábal. A diferencia de este, la Ley Madoz se desarrolló a gran velocidad.
Esta ley se destinó a amortizar la deuda y a cubrir las necesidades de la Hacienda, pero el dinero obtenido fue dedicado principalmente a la industrialización del país, y en concreto a la expansión del ferrocarril. Además, el propietario del dinero no era el Estado, sino los ayuntamientos, ya que esta ley afectó principalmente a los bienes municipales.
Consecuencias de las Leyes Desamortizadoras
Consecuencias de la Desamortización de Mendizábal
Las consecuencias de la Desamortización de Mendizábal fueron:
- Desmantelamiento: Se desmanteló el poder económico de la Iglesia.
- Consecuencias Sociales: Se consolidó una nueva burguesía terrateniente, pero no se creó una clase media de campesinos, agravando la situación del campesinado sin tierra.
- Consecuencias Económicas: Los beneficios obtenidos por la Hacienda Pública fueron menores en comparación con lo esperado. El objetivo político de ampliar el número de simpatizantes al liberalismo solo se logró parcialmente.
Consecuencias de la Desamortización de Madoz
La Desamortización de Madoz supuso la eliminación de la propiedad comunal y de lo que quedaba de la eclesiástica. Esto provocó un agravamiento considerable de la situación económica del campesinado, que dependía de los bienes comunales para su subsistencia.
Además, generó una ruptura de las relaciones con la Iglesia ante la flagrante violación del Concordato. No obstante, el dinero obtenido fue crucial para financiar la modernización de la infraestructura, especialmente la red de ferrocarriles.