La Década Ominosa: El ocaso del absolutismo de Fernando VII (1823-1833)
Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 2,66 KB
La Década Ominosa (1823-1833)
Este periodo se inicia con una fuerte represión contra los liberales, quienes se vieron obligados a marchar al exilio en Londres (desde donde Torrijos preparaba su pronunciamiento) y en Francia (donde se refugió Goya en Burdeos). Para evitar futuros levantamientos, se creó el cuerpo de Voluntarios Realistas, encargados de defender la monarquía absoluta. De este modo, se consolidó la fractura de España en dos bandos enfrentados: absolutistas contra liberales.
Evolución política y tensiones internas
A partir de 1825-1826, la actitud de Fernando VII se mostró más tibia frente a los liberales moderados y los sectores de la burguesía financiera e industrial. Este acercamiento fue motivado por los graves problemas económicos del país, aunque el régimen mantuvo su esencia de monarquía absoluta.
Como consecuencia, los sectores absolutistas intransigentes se agruparon en torno al hermano del rey, Carlos María Isidro, autodenominándose apostólicos (futuros carlistas). Estos grupos fueron los instigadores de diversas revueltas, como la de los Agraviados o Malcontents, bajo el argumento de que Fernando VII estaba «preso» de las ideas liberales. Dichas revueltas tuvieron especial incidencia en Cataluña.
Represión y crisis sucesoria
El rey reprimió estas revueltas con gran dureza, al igual que hizo con los pronunciamientos liberales, destacando las ejecuciones de figuras como Juan Martín 'El Empecinado' y Torrijos.
En 1830, Fernando VII contrajo matrimonio con su sobrina y cuarta esposa, María Cristina de Borbón. Bajo su influencia, el monarca promulgó la Pragmática Sanción, que supuso la entrada en vigor de la abolición de la Ley Sálica (aprobada originalmente en el reinado de Carlos IV). El objetivo era permitir la sucesión femenina, lo que se materializó meses después con el nacimiento de la Princesa de Asturias, la futura Isabel II.
Los sucesos de La Granja
Este hecho supuso un duro revés para los apostólicos, quienes esperaban que Carlos María Isidro fuera el próximo rey. En 1832, durante los conocidos como Sucesos de La Granja, el rey cayó gravemente enfermo. Una conspiración cortesana, encabezada por el primer ministro Calomarde, presionó al monarca para conseguir la abolición de la Pragmática Sanción. Sin embargo, tras recuperarse, el rey la volvió a implantar, dejando definitivamente anulada la Ley Sálica. Fernando VII fallecería finalmente en 1833.