Por que deben superarse el culturalismo y el vitalismo Ortega

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(1) Con la expresión “doctrina del punto de vista” el autor se refiere al perspectivismo que es su propuesta
frente al culturalismo-
Racionalismo y al vitalismo-

Relativismo


El pensamiento europeo, desde la Edad
Moderna, ha establecido una contraposición entre cultura y vida.
Y los ha considerado como si fueran
dos elementos opuestos, optando por la cultura y menospreciando la vida. Pero Ortega considera que
cultura y vida se necesitan mutuamente. La vida necesita de la cultura pero la cultura también necesita
de la vida porque la cultura es vital.
Este es el “tema de nuestro tiempo”, es decir, la tarea que debe llevar a
cabo su generación es la superación del culturalismo y del vitalismo mediante su fusión en el raciovitalismo. (2)
El culturalismo y el vitalismo serían una consecuencia del Racionalismo y del relativismo respectivamente. El
Racionalismo niega los valores de la vida (la sinceridad, la impetuosidad, el deleite), rechaza el carácter vital
de la cultura. El relativismo niega los valores de la cultura, no admite la existencia de la verdad, la justicia y
la belleza objetivas, rechaza el carácter cultural de la vida. Ortega ve con toda claridad que no se puede
renunciar a los valores de cultura (la verdad, la justicia y la belleza) ni a los valores vitales que dan soporte a
los culturales (la sinceridad, la impetuosidad y el deleite). (3) Tras criticar las gnoseologías racionalista y
relativista, momento al que pertenece el texto que aquí comentamos, Ortega expone su teoría perspectivista.
(4) Para el autor español la realidad sólo puede conocerse desde un punto de vista particular o perspectiva
pero la perspectiva no sólo tiene que ver con el conocimiento de la realidad sino que la perspectiva forma
parte de la realidad misma, porque la perspectiva organiza la realidad. Se opone al Racionalismo que
defiende la existencia de un punto de vista «ubicuo» (desde todas partes al mismo tiempo) y «absoluto»(sin
relación a un sujeto) y también al relativismo que renuncia a la verdad objetiva porque el sujeto de
conocimiento no puede sino conocer verdades particulares, mientras Ortega afirma que cada perspectiva es
verdadera pero es sólo una verdad parcial, las perspectivas son «complementarias». (5) A continuación hace
tres reproches a la filosofía racionalista: a) ha sido utópica porque se presenta a sí misma como la filosofía
«definitiva» que pretende haber encontrado definitivamente la verdad. Por tanto ha negado la dimensión
vital, histórica y perspectivista de la verdad, de la realidad. La razón pura y utópica del Racionalismo ha de
ser sustituida por una razón vital b) ha sido primitiva porque ha olvidado que su visión de la realidad es una
visión desde una perspectiva. Olvida que un sujeto siempre es un sujeto vital y que el estar inmerso en una
circunstancia vital concreta le impide tener acceso a toda la verdad: sólo accede a una perspectiva de la misma.
c) ha confundido horizonte con mundo, es decir, ha creído que su particular visión de las cosas era la visión
definitiva y la única posible. Su error ha consistido en creer que esa parte de la realidad que ellos conocían,
ese «horizonte» dentro del que veían, era toda la realidad, el mundo. (6) Finalmente, Ortega insiste en que la
verdad objetiva existe, es la verdad integral. A esta verdad nunca ha renunciado, de lo contrario caería en el
error del relativismo. La verdad integral se consigue sumando las perspectivas de todos los hombres,
yuxtaponiendo todas las verdades parciales históricamente posibles. Como nuestra circunstancia es única e
irrepetible, dado que cada individuo es un punto de vista esencial nos pide Ortega que seamos fieles a nuestra
circunstancia vital, a nuestra época y que asumamos con valentía el tema, misión, faena encomendado a
nuestra generación. Cada individuo o cada generación debe descubrir la parte de verdad que tiene la
obligación de encontrar. Así pues hemos de abrir los ojos al tema de nuestro tiempo.
En conclusión, La doctrina del punto de vista es una exposición de la onto-gnoseología de Ortega, su
perspectivismo o doctrina del punto de vista frente al Racionalismo y al relativismo. El tema de nuestro
tiempo es el título de la obra. Con la expresión “tema de nuestro tiempo” Ortega se refiere a la misión o tarea
que le corresponde llevar a cabo a su generación, la de 1914. Esta tarea o misión consistirá en sustituir la razón
pura por una razón vital. Ahora bien, cumplir con esta misión implica enfrentarse a dos errores de la Edad
Moderna: el culturalismo-Racionalismo y el vitalismo-relativismo.

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