David Hume y la Teoría del Haz de Percepciones: El Problema de la Identidad Personal
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4,68 KB
David Hume y el Empirismo Radical
David Hume, considerado el representante más radical del racionalismo empirista, escribió A Treatise of Human Nature (Tratado de la naturaleza humana), obra en la que plantea la teoría del haz de percepciones y el problema de la identidad.
El Origen del Conocimiento: La Empiría
El término empirista procede de la palabra griega empeiria, que significa aquello que podemos percibir por los sentidos: lo sensible. El racionalismo empirista de Hume es, en esencia, un racionalismo escéptico.
Hume defiende que solo vivimos en la medida en que somos conscientes de lo que sentimos. Esto no significa que las cosas que sentimos obedezcan necesariamente a una realidad externa. El hecho de que yo sienta algo no garantiza que lo que siento responda a un estímulo exterior a mí mismo.
Del Plano Gnoseológico al Metafísico
David Hume sostiene que de lo único que podemos estar seguros es de que las personas tenemos sensaciones, a las cuales él denomina percepciones. No obstante, de esto no se deduce que podamos creer en nada más; es imposible pasar del plano gnoseológico al metafísico.
Algo que suceda en nuestra mente no tiene por qué ocurrir verdaderamente en la realidad. Si el ojo puede equivocarse, ¿por qué he de pensar que mi cerebro no lo hace? Por lo tanto, para Hume, lo que percibimos son simplemente percepciones, fundamentando así su teoría del haz de percepciones.
La Identidad como Ficción de la Imaginación
Hume afirma que "percepciones distintas son existencias distintas". No podemos estar seguros de que unas percepciones estén conectadas con otras. Por consiguiente, no existe eso que llamamos "yo".
A la hora de plantear su teoría, Hume no tiene en cuenta a la sociedad en un primer momento; sin embargo, es necesario considerarla, ya que el "yo" sirve para poder referirse a uno mismo respecto a los demás. Para Hume, la identidad no existe; es una construcción de la imaginación.
La Ficción de Dios y el Sujeto
La identidad es una ficción de nuestra imaginación. Para Hume, esta ficción incluye también a Dios. Sostiene que Dios no es el que ha creado al hombre, sino que el hombre ha creado a Dios. Al igual que la identidad, esta idea carece de cualquier contrastación en el mundo externo.
La Conexión entre Percepciones
“Toda percepción distinta que forme parte de la mente es una existencia distinta...”. Si se unen unas percepciones con otras, podemos tener certeza de las percepciones individuales, pero no tenemos percepción alguna de la conexión entre ellas.
Esas percepciones (conexiones) las ha producido nuestra imaginación, tal vez forzada por nuestro entendimiento, suponiendo que detrás del hecho de haber percibido algo tiene que haber un sujeto que lo haya percibido. Detrás de todas las percepciones tendría que haber un "quién", pero para Hume eso es falso; él defiende que todo proviene de las sensaciones.
- La sensación es segura: Porque es lo que realmente se ha sentido.
- La imaginación no es segura: El hecho de imaginar algo no significa que eso exista fuera de la imaginación.
Lo único que hay son las sensaciones físicas y no hay ninguna razón para presuponer o imaginar ninguna conexión entre ellas. Esas conexiones son las que hacen que las percepciones aparezcan unidas en el espacio y en el tiempo, pero son producto de la imaginación. Nuestra naturaleza es tan débil que necesita unir todas las percepciones para darles sentido.
Conclusión: El Universo Escéptico de Hume
En conclusión, a David Hume solo le interesa la empiría: aquello que se puede experimentar con nuestras facultades visuales y nuestras percepciones. Las conexiones entre ellas no son empíricas y, por lo tanto, no hay ninguna razón para creer que existen.
El yo es de naturaleza completamente imaginativa porque no tenemos percepción alguna de él. Nuestro "yo" no es un hecho de la naturaleza ni está allí fuera para ser descubierto por nuestros sentidos; simplemente no puede ser percibido.
El universo de Hume es completamente escéptico. Para Hume, los cuerpos experimentan algunas percepciones y el individuo cree (y solo cree) que esas percepciones son suyas; pero no es el "yo", es un cuerpo que siente un flujo de percepciones.