Crisis del siglo XVII en España: Impacto socioeconómico, político y declive de la monarquía hispánica
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La Crisis del Siglo XVII: Aspectos Socioeconómicos y Políticos
El siglo XVII se caracteriza por la aparición de una grave crisis económica que afecta a toda Europa, pero que en la Península Ibérica es más grave, al coincidir con la crisis política y fiscal de la monarquía. El siglo inicia con una acusada crisis demográfica que dio lugar a un estancamiento de la población e incluso decrecimiento. Las causas son:
- Epidemias de peste que afectaron en oleadas a los territorios de la península.
- Crisis de subsistencia por las malas cosechas que acrecentaban los efectos de la peste.
- Bajas provocadas por las guerras y el flujo migratorio hacia América.
- La expulsión de los moriscos en 1609-1614, que afectó especialmente a los reinos de Valencia, Murcia y Aragón, empobreciendo estos territorios.
Junto con la crisis demográfica, se produce una crisis económica cuyas manifestaciones más destacables fueron:
- Crisis de las actividades textiles, sobre todo en Castilla. La disminución de la demanda, el aumento de los impuestos y la competencia extranjera arruinan a los artesanos castellanos.
- Disminución de la llegada de metales preciosos de América. Gran parte se desvía a comerciantes extranjeros y a pagar la gran deuda que tiene la Corona con bancos europeos.
- Mala gestión de la Hacienda Real. El incesante aumento de los gastos y la disminución de los ingresos hace que el Estado entre periódicamente en bancarrota. Para paliar esta situación, se pide más dinero a bancos extranjeros y se aumentan los impuestos a la población, fomentando el agravamiento de la crisis.
La mala gestión de la Hacienda pública por parte de los Austrias hará que a la crisis demográfica y económica haya que sumarle una crisis fiscal durante el siglo XVII. Hay tres grandes factores que explican la crisis fiscal:
- Enormes gastos bélicos para sostener los constantes conflictos del siglo XVII, como la defensa del catolicismo frente al protestantismo o los enfrentamientos con el Imperio Otomano para impedir la expansión del Islam. Conflictos también derivados de la gran cantidad de reinos y territorios gobernados por la monarquía hispánica, donde estallaron frecuentes conflictos internos por el gobierno autoritario de los monarcas.
- Disminución de los metales preciosos que llegan de América. De este modo, entre 1575 y 1675, el tráfico entre España y América disminuye.
- Corte corrupta con elevados gastos. El siglo XVII será el siglo de los validos, ejemplificación de la corrupción en la Corte.
A esta crisis demográfica y económica tenemos que añadir la crisis social: la sociedad aristocrática de los reinos hispanos es poco productiva y fundamenta la riqueza en las rentas derivadas de la posesión de la tierra o bienes inmuebles. La nobleza desprecia las actividades manufactureras. A mediados de siglo, en Cataluña y Valencia, las condiciones económicas comenzaron a recuperarse con un fuerte crecimiento de la agricultura, industria y comercio. En Castilla, la recuperación será más tardía, hacia finales de siglo.
El Conde-Duque de Olivares y sus intentos de reforma
El Conde-Duque de Olivares, valido de Felipe IV, presentará al rey una serie de propuestas para acabar con la crónica situación de bancarrota de la corona española. Felipe IV había subido al trono en 1621, con solo 16 años. Felipe IV pone fin a la política pacifista de su padre Felipe III e involucra a España en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). Estos conflictos se resuelven negativamente para España: la Paz de Westfalia (1648) supone la independencia de las Provincias Unidas y el final de la hegemonía de los Habsburgo en Europa. La Paz de los Pirineos, firmada con Francia, supone la pérdida de territorios a favor de esta. La continuación de la política exterior ofensiva en Europa exigía importantes sumas de dinero a una Hacienda Real en crisis crónica. Para paliar esta situación, Olivares desarrolló una reforma financiera y militar:
- La Unión de Armas. Castilla está agotada y empobrecida y ya no podía soportar más el peso de las necesidades económicas y militares del reino.
- La Red de Erarios. Banco estatal que recogería capitales privados y serviría para que el rey obtuviese préstamos. Esto le liberaría de la dependencia de bancos extranjeros. Sin embargo, la propuesta fracasa ya que obligaba a los privilegiados a aportar parte del capital inicial.
- Unificación jurídica de los territorios del imperio. La propuesta de Olivares era unificar políticamente el imperio, suprimiendo las diferencias forales y repartiendo las cargas del Estado entre todas las coronas por igual. El plan buscaba crear una estructura centralizada del Estado, más fácil de gobernar.
Rebeliones y fin del valimiento de Olivares
Estos intentos de reforma, junto con las sucesivas bancarrotas, serán una fuente de conflictos en la península. La década de 1640 será crucial, con dos conflictos que afectan a la Monarquía.
En 1639, las tropas reales entran en Cataluña para combatir a las tropas francesas que habían invadido el Rosellón. La Unión de Armas también fue un proyecto rechazado por Portugal. Aprovechando la escasez de tropas en Portugal (guerras en Europa, Cataluña...), un grupo de nobles y de la alta burguesía proclama rey al duque de Braganza en 1640, con el nombre de Juan IV. Comienza así su guerra de independencia, que durará hasta 1668, cuando es oficialmente reconocido Portugal como reino independiente. Otras rebeliones similares se producirán en esta década en otros puntos. Las rebeliones de esta década hicieron fracasar la política de Olivares, que es apartado del gobierno en 1643. La monarquía quedará sumida en una profunda crisis.