La Crisis del Siglo XVII en España: Evolución Económica y Social

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Evolución económica y social en la España del siglo XVII

El siglo XVII fue un periodo de crisis económica en Europa en general, en el Mediterráneo en particular y, muy especialmente, en la Península Ibérica. En la Corona española, la crisis fue más temprana y más profunda que en el resto de Europa. Los principales motivos fueron:

El descenso demográfico

La caída de la población fue motivada por diversos factores críticos:

  • Las constantes epidemias de Peste Negra.
  • El hambre y las crisis de subsistencia.
  • Las elevadas bajas en las guerras continuas.
  • La expulsión de los moriscos.
  • La emigración constante hacia América.

La crisis económica y financiera

En 1680, España sufrió una gran crisis económica cuya causa principal fue la política exterior, que absorbió los ingresos ordinarios (metales americanos e impuestos tradicionales), obligando a la Corona a recurrir a medidas extraordinarias como la devaluación de la moneda (el vellón).

La producción agrícola disminuyó sensiblemente por las malas cosechas, favoreciendo la aparición de hambrunas. El descenso de la población provocó una caída de la demanda que afectó también a la artesanía y al comercio. Además, los prejuicios sociales de las clases adineradas, que mantenían una visión negativa del trabajo manual, perjudicaron el desarrollo económico. A esto se sumó el atraso tecnológico respecto al resto de Europa, lo que hizo necesario recurrir sistemáticamente a las importaciones.

Transformaciones en la sociedad estamental

La crisis afectó profundamente a la rígida sociedad estamental del Barroco:

  • El campesinado vio cómo empeoraban sus ya penosas condiciones de vida.
  • La nobleza continuó aferrada a sus privilegios, incrementando el nivel de renta de los señoríos para mantener su estatus.
  • El clero aumentó su número, al tiempo que también lo hacían los grupos marginados.

La mentalidad social imperante, marcada por el desprestigio del trabajo, hizo surgir figuras como el hidalgo ocioso y el pícaro, que se convirtieron en arquetipos sociales de la España del Barroco.

La ausencia de una burguesía empresarial

Esta mentalidad llevó a que, exceptuando ciudades mercantiles como Cádiz o Barcelona, no se pueda hablar de la existencia de una burguesía con mentalidad empresarial que promoviese el desarrollo económico, tal como estaba ocurriendo en Inglaterra u Holanda. Las gentes con medios económicos, en vez de realizar inversiones productivas, tendieron a buscar el medio de ennoblecerse, adquirir tierras y vivir a la manera noble.

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