Crisis del Siglo XIV: Impacto Demográfico, Económico y Social en Europa y la Península Ibérica
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La Gran Crisis del Siglo XIV: Causas y Consecuencias en Europa
El aumento de población exigía cantidades crecientes de alimentos, lo cual solo se podía conseguir poniendo en cultivo mayores extensiones de tierra, debido a la baja productividad. Esto obligó a utilizar tierras marginales o de peor calidad, lo que disminuyó la productividad media y generó rendimientos decrecientes del factor trabajo (el trabajo de los campesinos, por tanto, resultaba peor remunerado). En consecuencia, el crecimiento de la población provocó una situación de escasez crónica.
El descenso de la productividad agraria implicó precios más altos de los alimentos, reduciendo la renta disponible de las economías familiares para el consumo de manufacturas. El descenso en la demanda de manufacturas obligó a los gremios a reducir sus precios y, por tanto, los salarios. De esta manera, la crisis agraria se transmitió a la economía urbana.
El crecimiento demográfico también condujo en estas sociedades a la ruptura del equilibrio población/recursos (el llamado techo malthusiano). Los efectos de las malas cosechas eran cada vez más dramáticos (1315-1317), lo que llevó a una situación de subalimentación crónica que hacía a la población más vulnerable a la difusión de enfermedades epidémicas, como la Peste Negra (1348), que acabó con entre el 30% y el 50% de la población europea, según las regiones. También influyeron las guerras, como la Guerra de los Cien Años (1337-1453).
La Crisis Bajomedieval en la Península Ibérica
La situación en la Península Ibérica fue similar a la del resto de Europa en el siglo XIV (malas cosechas, hambrunas y carestías). En 1348 se detectaron los primeros casos de Peste Negra en el puerto de Palma de Mallorca, y desde allí se extendió a los puertos de Barcelona y Valencia, para después penetrar hacia el interior.
Con la crisis del siglo XIV se inició la decadencia del comercio catalano-aragonés en el Mediterráneo. Los enfrentamientos con Génova fueron cada vez más frecuentes, y en 1435 la escuadra catalano-aragonesa sufrió una seria derrota en la batalla de Ponza.
Desde ese momento, los reinos peninsulares se lanzaron a la búsqueda de rutas alternativas:
- Las exploraciones portuguesas en la costa africana en busca de una ruta hacia el sur.
- La Corona de Castilla y el descubrimiento de América en busca de una ruta hacia el oeste.
El comercio de la Corona de Aragón se vio afectado por estos cambios (Barcelona quedó relegada al papel de centro financiero y de aseguración de buques). Durante el siglo XV, marinos y comerciantes de la Corona de Castilla comenzaron a penetrar en el Mediterráneo, intentando colocar la lana castellana en los puertos italianos (tras la caída de Gibraltar en 1462 por Enrique IV).
Durante la depresión, la Hacienda Real de la Corona de Aragón atravesó importantes dificultades que intentó afrontar mediante la emisión de deuda pública vitalicia (violaris), a un interés del 14%, y de deuda perpetua (censals) al 7%. Para gestionar estas emisiones de deuda, se crearon una serie de bancos públicos o "Taulas de Canvi", los cuales monopolizaron el negocio bancario, poniéndolo al servicio de la financiación de la deuda (lo que generó problemas de financiación para artesanos y mercaderes). Finalmente, el país pasó de ser una nación de comerciantes y empresarios a una de rentistas (sin riesgo).
Situación en los Territorios de Castilla
Los territorios de Castilla sufrieron con menor intensidad las epidemias de la segunda mitad del siglo XIV. El proceso de recuperación se inició a comienzos del siglo XV.
El descenso de población y la consiguiente disminución de la oferta de mano de obra agrícola permitieron mejorar las condiciones de los campesinos no propietarios (mediante contratos de larga duración con rentas fijas en maravedíes, lo que implicaba devaluación). Las pérdidas sufridas por los señores debido al establecimiento de este tipo de contratos se vieron compensadas en parte por la extensión en la Corona de Castilla de las cesiones de señoríos jurisdiccionales. Aparecieron así grandes estados señoriales en Castilla que se mantendrían a lo largo del Antiguo Régimen.
Sistema Impositivo Castellano
Se creó en la Península Ibérica un sistema impositivo que, junto con antiguos tributos de carácter feudal, contaba con importantes impuestos sobre el comercio.
- Impuestos sobre el tráfico de mercancías: aduanas, diezmos de la mar, almojarifazgos.
- En el siglo XV comenzaron a cobrarse impuestos sobre artículos de consumo como la carne, el pan y el vino, también llamados "sisas".
- La alcabala se generalizó en el siglo XV (era un impuesto indirecto sobre las transacciones comerciales).