Crisis del Antiguo Régimen: Ilustración, Liberalismo, Marxismo, Anarquismo y el Período de Entreguerras
La crisis del Antiguo Régimen: el espíritu de la Ilustración
La Ilustración fue un movimiento de carácter intelectual que se desarrolló en la Europa del siglo XVIII. Sus precedentes fueron los pensadores ingleses Isaac Newton y John Locke. El primero fue el gran introductor del método científico, basado en la observación y la posterior comprobación de los experimentos.
Los ilustrados, fundamentalmente franceses, propugnaron la fe absoluta en la razón. Se enfrentaron a la concepción medieval del mundo basada en el geocentrismo, creían que la naturaleza era fuente de justicia y bondad y proclamaban que el ser humano nacía ya siendo feliz.
La crítica al Antiguo Régimen
Los ilustrados criticaron los pilares fundamentales del Antiguo Régimen y propusieron un nuevo modelo de organización política y social basado en los principios de la libertad y la igualdad. Configuraron las bases de la nueva doctrina política con el nombre de liberalismo.
- Montesquieu propugnó la división de poderes.
- Rousseau defendió la necesidad de un contrato social y formuló el principio de soberanía nacional.
- Voltaire se erigió en defensor de la libertad de conciencia y la tolerancia.
- Los llamados fisiócratas, como Quesnay, sentaron las bases del liberalismo económico. Consideraban que la fuente de riqueza de un país era la agricultura, se oponían a toda reglamentación por parte del Estado y apoyaban la libertad económica y la iniciativa individual.
Los ilustrados se opusieron claramente a la sociedad estamental.
El despotismo ilustrado
Sin renunciar a su carácter de monarcas absolutos, intentaron experiencias reformistas. En Europa aparecieron monarcas ilustrados como Federico II en Prusia y María Teresa en Austria. Entre sus rasgos comunes se encuentran el absolutismo centralizador, la racionalidad de la administración, el fomento de la educación y la búsqueda de la modernización económica.
Las contradicciones de este reformismo abrieron el camino a las revoluciones liberales.
Las grandes corrientes ideológicas del obrerismo
El marxismo
Karl Marx, junto a Friedrich Engels, elaboraron una teoría que era a la vez un programa de acción para cambiar la sociedad: el socialismo científico. Su corpus doctrinal tuvo una primera referencia en el Manifiesto comunista.
El marxismo se asienta sobre tres grandes ejes:
- El análisis del pasado a través de la lucha de clases.
- La crítica del presente en función del análisis del sistema capitalista.
- La necesidad de superar este presente, que se asocia a un proyecto de futuro.
El anarquismo
El anarquismo no tiene un cuerpo doctrinal tan homogéneo como el elaborado por Marx y Engels. Se agrupan en él una serie de propuestas que responden al pensamiento individual de sus ideólogos. Critican la sociedad capitalista y proponen un modelo alternativo basado en la ausencia de autoridad.
- Pierre-Joseph Proudhon consideraba la propiedad un robo y defendió un sistema social basado en el trabajo autónomo y en la expansión del mutualismo y del cooperativismo.
- Mijaíl Bakunin, ruso, desempeñó un papel decisivo. Planteó la revolución social protagonizada por todos los sectores oprimidos de la sociedad. Su objetivo era la destrucción del Estado y la creación de una sociedad igualitaria a partir de la libre asociación de las comunas.
Se configura así un ideario libertario que proponía la anarquía como modelo de sociedad, asentada en la sociedad individual, la sociedad social, la crítica a la propiedad privada, la defensa de la propiedad colectiva y la oposición a todo tipo de organización jerárquica, a la religión, a la política y al Estado.
Los tratados de paz
Los intereses de los vencedores reunidos en París divergían en algunas ocasiones. Wilson quería imponer una paz fundada en el derecho y el respeto a las nacionalidades y la consolidación de la democracia.
El más importante de los tratados fue el de Versalles. Este acuerdo se elaboró partiendo de la base de que Alemania era responsable del conflicto. No fue resultado de unas negociaciones, sino de una imposición: un diktat. Se impuso a Alemania el pago de fuertes reparaciones de guerra, se la obligó a abolir el servicio militar y a restringir los efectivos de su ejército a solo 100 000 hombres.
- Saint-Germain: Austria perdía todos los territorios eslavos y se convertía en república.
- Trianón: Hungría.
- Neuilly: Bulgaria.
- Sèvres: el tratado imponía al Imperio turco la cesión de territorios a árabes y griegos.
Una paz inestable
Al acabar la guerra, la mayoría de la población europea volvió a la realidad cotidiana. En 1919 se produjo la insurrección de los espartaquistas alemanes, dirigida por Rosa Luxemburgo, unida a la humillación, la prisión y el ascenso de los fascismos.
La Alemania nazi
La difícil coyuntura económica derivada de la crisis de 1929 y el malestar social provocó una fuerte polarización política. Salieron elegidos 196 diputados nazis y 100 comunistas. De acuerdo con Hindenburg, en enero de 1933 Hitler fue nombrado canciller. Hitler consiguió del presidente Hindenburg disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones, prohibió la prensa y las reuniones. Los registros y las persecuciones se multiplicaron y se produjo el incendio del Reichstag, del que fueron falsamente inculpados los comunistas. En agosto de 1934, después de la muerte de Hindenburg, Hitler acumuló las funciones de canciller y presidente.
español con un tamaño de 6,61 KB