Cosmovisiones Antiguas: Fundamentos Filosóficos de la Estructura Terrestre y Celeste
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Las Cosmovisiones Antiguas
Dependían de la regularidad observada en los cuerpos celestes. Llegaron a pensar los científicos en dos mundos: el terrestre y el celeste.
La Tierra
Se fundamenta en cuatro principios: agua, aire, fuego y tierra. Esta fue la principal preocupación de los Monistas.
Explicar la forma del planeta que habitamos y dar una justificación racional de su diversidad fue la preocupación central de los monistas:
Los Principios de la Realidad
Todas las sustancias proceden de la transformación de uno o varios elementos, que pueden ser considerados los principios de la realidad. Durante la Antigüedad, proliferaron teorías acerca de la naturaleza y el número de estos principios.
El Principio Básico (Arkhé)
Los filósofos de Mileto coincidieron en considerar que las sustancias derivaban de un principio único y natural (el arkhé). Para Tales fue el agua, para Anaxímenes el aire, y para Heráclito el fuego.
Los Cuatro Elementos
Se afirmó que todas las cosas se forman a partir de la mezcla de los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego. Lo que varía en cada sustancia es la concentración que hay de cada uno de ellos.
La Forma de la Tierra
Inicialmente, se creía que la tierra era plana y que se encontraba rodeada por el océano. Sin embargo, la escuela pitagórica ya había deducido la esfericidad de la Tierra.
Los Cielos
Las características fundamentales de la concepción celeste eran:
- El movimiento de los cuerpos celestes ha de ser circular y el único adecuado a seres divinos como los astros.
- Geocentrismo: La Tierra debe ser considerada inmóvil y situada en el centro del universo, pues la observación cotidiana parece mostrar que esta se encuentra estática y que el universo está organizado en torno a ella.
- El universo debe ser entendido como limitado, en su extremo más alejado de la Tierra, por la esfera de las estrellas fijas.
Un discípulo de Platón llamado Eudoxo buscó una solución a los problemas del movimiento aparente: la teoría de las esferas homocéntricas, la cual presupone el geocentrismo.
La Estructura del Universo
Santo Tomás de Aquino recurre a la teoría de Aristóteles, la cual fue la vigente hasta la revolución de Copérnico.
El Cosmos Aristotélico
Para Aristóteles, el cosmos es una esfera finita. Él no hablaba de Dios, sino de un motor inmóvil que es la causa primera del movimiento.
El cosmos aristotélico se organiza en dos mundos:
Mundo Sublunar o Terrestre
Es el mundo que habita el ser humano. La Tierra tiene forma esférica, es muy reducida y ocupa un lugar central en el universo. Está limitado por la esfera de la Luna, que constituye la frontera entre las dos regiones: sublunar y supralunar.
Los cuatro elementos se organizan en esferas concéntricas en el siguiente orden:
- La tierra estaría en el centro.
- Encima, el agua.
- Luego, el aire.
- Y por último, el fuego.
Estos elementos tienden de manera natural a recobrar esta posición, por lo que les caracteriza un movimiento natural de carácter rectilíneo que puede darse en dos sentidos:
- Descendente (para la tierra y el agua).
- Ascendente (para el aire y el fuego).
Todo movimiento que no sea natural necesita una causa exterior que lo justifique.