La Conquista Romana y el Reino Visigodo en Hispania: Historia y Legado
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1.3 Conquista y Romanización de la Península Ibérica
Aportaciones romanas en los ámbitos social, económico y cultural.
Fases de la Conquista (218-19 a.C.)
- Primera fase (218-197 a.C.): Conquista del Levante y el valle del Guadalquivir.
- Segunda fase (157-133 a.C.): Conquista de la Meseta y Lusitania. Los romanos buscaban metales y esclavos, lo que provocó la resistencia de los lusitanos (liderados por Viriato) y los celtíberos (destacando el asedio de Numancia).
- Tercera fase (27-19 a.C.): Conquista de la Cordillera Cantábrica. El emperador Augusto buscaba controlar la riqueza metalúrgica de la zona, poniendo fin a las incursiones de cántabros y vascos.
Tras este proceso, la Península quedó unificada política y culturalmente.
La Romanización
Bajo el nombre de Hispania, se inició el proceso de romanización (la adopción voluntaria de la forma de vida romana), el cual fue desigual dependiendo de las zonas geográficas. Hispania fue cuna de figuras ilustres como los emperadores Trajano y Adriano, el filósofo Séneca o el literato Marcial.
Aportaciones Principales:
- Económicas: Desarrollo de exportaciones a través del comercio.
- Sociales: Implementación del Derecho Romano y el modelo social imperial.
- Culturales: Adopción del latín y la religión cristiana.
Infraestructura y Civilización Urbana:
La civilización urbana romana destacó por sus avanzados servicios y construcciones:
- Agua y saneamiento: Acueducto de Segovia.
- Seguridad: Murallas de Lugo.
- Entretenimiento: Teatro de Mérida.
- Comunicaciones: Calzadas (como la Vía de la Plata) y puentes (como el de Alcántara).
1.4 El Reino Visigodo: Origen y Organización Política
Los Concilios y la estructura del Estado.
Origen y Asentamiento
Los visigodos llegaron a la Península en el año 415 con el objetivo de expulsar a vándalos, suevos y alanos; sin embargo, no consiguieron desplazar totalmente a los suevos de Galicia. Inicialmente, los visigodos establecieron su reino en Hispania y el sur de la Galia, con capital en Toulouse (Francia). No obstante, en el año 507 fueron derrotados por los francos en la batalla de Vouillé, lo que les obligó a trasladar su capital a Toledo, constituyéndose como un Estado independiente.
Objetivos de la Monarquía Visigoda
El reino persiguió un triple objetivo fundamental:
- Unificación territorial: Lograda por Leovigildo en el siglo VI tras la expulsión de suevos y bizantinos, y la firma de la paz con los vascones.
- Integración social: Se buscó la unión entre hispanorromanos y visigodos mediante la unificación religiosa (conversión al catolicismo del rey Recaredo) y la unificación jurídica (promulgación del Liber Iudiciorum por el rey Recesvinto).
- Estabilidad política: Leovigildo impuso la monarquía hereditaria.
Organización Política y los Concilios
Para gobernar, los reyes se apoyaban en el Officium Palatinum, compuesto por dos instituciones clave:
- Aula Regia: Órgano asesor del monarca.
- Concilios de Toledo: Asambleas de carácter religioso y civil que adquirieron un gran peso político en la toma de decisiones del reino.