El Conflicto de Jesús: Por qué su mensaje transformó la historia

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Religión

Escrito el en español con un tamaño de 2,37 KB

La vida y la predicación de Jesús

Si Jesús era un hombre bueno que predicaba las cosas de Dios, amaba y ayudaba a la gente y curaba a los enfermos, ¿por qué provocó un conflicto tan grande? Vamos a resumirlo en los siguientes puntos clave:

  • Concepción de Dios: Los judíos tenían una idea de Dios como juez, castigador, solemne y lejano. Jesús, en cambio, proclamaba que Dios es Padre y que perdona.
  • El culto frente al corazón: Los judíos sostenían que lo principal para agradar a Dios era ofrecerle culto y sacrificios en el Templo. Jesús enseñaba que lo fundamental es tener un buen corazón y ayudar a los demás.
  • La Ley frente al amor: Los judíos defendían que lo más importante de la vida era cumplir la Ley de Moisés. Jesús predicaba que lo esencial es amar a Dios y al prójimo.
  • Inclusión social: La religión judía de la época despreciaba a los pobres, pecadores, enfermos y marginados. Jesús afirmaba que a Dios le importa todo el mundo, especialmente los más vulnerables.
  • Poder frente a servicio: La estructura religiosa judía se apoyaba en un fuerte sistema de poder. Jesús enseñaba que, en la comunidad, lo más importante no es el poder, sino el servicio.
  • La autoridad divina: La Ley judía prohibía hacerse igual a Dios, considerándolo una blasfemia castigada con la muerte. Jesús, sin embargo, se situaba al nivel de Dios y hablaba con su autoridad.

Si los judíos esperaban al Mesías, ¿cómo no se dieron cuenta de que Jesús era quien esperaban? La respuesta es sencilla: no lo reconocieron porque, como dice la tradición, lo esperaban como rico y habitó entre la pobreza.

La muerte en la Cruz

La crucifixión era el sistema de ejecución que empleaban los romanos para los esclavos y los grandes criminales. El condenado era atado o clavado a la cruz con los brazos extendidos. Esta posición, forzada y continua, dificultaba la respiración, originaba una sobrecarga de CO2 en la sangre, mareos y contracciones esporádicas, provocando finalmente la muerte por asfixia.

Si a esto le sumamos la tortura de la flagelación y la coronación de espinas que Jesús sufrió antes, podemos intuir el inmenso amor y sufrimiento que aceptó por amor al Padre y a la humanidad.

Entradas relacionadas: