Trabajo del conde Lucanor

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1. ORIGEN DE LOS REINOS CRISTIANOS.

Desde el 711 se configuraron una serie de pequeños Estados Cristianos que se consolidaron e iniciaron su avance hacia el sur.

Reino de Asturias: se crea gracias a la victoria de Pelayo en Covadonga y el escaso interés musulmán. Desde el reinado de Alfonso II las incursiones astures hacia el sur se incrementaron. Con Alfonso III continuó la expansión hasta la línea del Duero. Mientras el condado de Castilla fue adquiriendo autonomía de los monarcas leoneses convirtiéndose en reino a mediados del Siglo XI.

Reinos Orientales: tras una corta ocupación musulmana, Íñiguez funda el reino de Pamplona, que alcanza su máxima extensión con Sancho
III, coincidiendo con el declive del califato. Su muerte supuso el reparto entre sus hijos García (Pamplona), Fernando (Castilla) y Ramiro (Aragón). Ramiro inicio desde Jaca la expansión hasta el valle del Ebro, convirtiéndose en Ramiro I de Aragón. Mientras la monarquía carolingia establecíó la Marca Hispánica al sur de los Pirineos. Barcelona, se vinculó con la Corona de Aragón al contraer matrimonio Ramón Berenguer IV con Petronila, hija del rey de Aragón.

2. EXPANSIÓN DE LOS REINOS CRISTIANOS.

La debilidad y enfrentamiento entre los reinos taifas permitíó el avance de los reinos cristianos hacia el sur.

La Corona Castellano-Leonesa: con el rey Alfonso VI se consolidó León y Castilla unificándose el territorio y anexiónándose Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y la Bureba. Tras ocupar el reino de Toledo expandíó su dominio e impuso tributos a las débiles taifas. Le sucedíó su hija Urraca I y a esta Alfonso VII, quien renunció a la expansión por Levante en favor de Aragón.

Tras la muerte de Alfonso VII los territorios se dividirían y no volverían a reunificarse con Fernando III tras la pacificación entre ambos reinos y matrimonios proclives. La debilidad de los reinos taifas, permitíó a Fernando III dominar el valle del Guadalquivir. Tras la conquista de Murcia se firmó el Tratado de Almizra. Con Alfonso X el sabio se consolidó los territorios añadiendo la conquista de Cádiz. Se realizó una importante labor codificadora y legislativa, constituyéndose la base del derecho romano (Fuero Real, Siete Partidas).

El Reino de Portugal: Alfonso VI entregó Portugal a Enrique de Borgoña y posteriormente al hijo de ambos, Alfonso I, se le proclamo rey. Alfonso I aprovecharía la debilidad de los reinos taifas para conquistar Lisboa y sus sucesores El Alentejo y El Algarve.

El Reino de Navarra: tras la muerte de Sancho III el reino de Pamplona se vio en un limbo que se soluciónó tras que Alfonso I le cediera el territorio a García Ramírez. Con Sancho VI, sucesor, se cambió el nombre a reino de Navarra. Sancho VII perdíó los territorios de Álava y Guipúzcoa. Teobaldo, su sucesor sobrino, inició un período de larga vinculación con Francia.

Corona de Aragón: con Pedro I y Alfonso I se reforzó el territorio dirigiendo su actividad al valle del Ebro conquistando Zaragoza y Molina de Aragón. Al desaparecer el dominio almorávide permitíó la expansión del conde de Barcelona, ocupando el trono Aragónés. Los Tratados de Tulidén y Cazorla delimitaron la expansión de los reinos de Castilla y Aragón, en el

que Murcia fue asignada a Castilla. El condado de Barcelona anexiónó Besalú, Cerdeña, Rosellón y Bajo Pallars.

La llegada de los almohades retrasó la expansión meridional. Aragón consiguió anexionarse Montpellier, pero la muerte de Pedro II de Aragón frustró las aspiraciones aragonesas en Occitania. Jaime I el Conquistador, su sucesor, expandíó el reino hacia el sur conquistando Baleares, Castellón y Valencia

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