Complicaciones Obstétricas y Manejo de la Involución Uterina en Yeguas
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Hemorragias y Traumatismos en el Postparto Equino
Las hemorragias postparto suelen ser debidas a traumas, desgarros o roturas por extracciones prematuras de las membranas fetales. Se caracterizan por una acumulación masiva de coágulos en el cuerpo uterino, aunque generalmente no son mortales.
Estas hemorragias, así como las que afectan al cérvix, la vagina y, más raramente, la vulva, son causadas por rupturas de vasos sanguíneos durante extracciones forzadas del feto o de las membranas. Asimismo, pueden ocurrir hemorragias intrapelvianas o intraperitoneales, fundamentalmente en casos de:
- Rupturas de útero o de vasos uterinos.
- Corrección de torsión uterina.
- Prolapsos uterinos.
- Traumas por fetotomía o extracciones forzadas.
El tratamiento es quirúrgico y requiere terapia de soporte; los casos leves no son serios y no requieren intervención, o como mucho, la administración de un activador de la coagulación.
Desgarros Vaginales y Fístulas
El desgarro vaginal no suele ser grave y presenta un pronóstico favorable. El desgarro simple de las paredes laterales o dorsales generalmente no necesita sutura, aunque puede realizarse para prevenir abscesos perivaginales.
Las heridas vaginales leves se curan rápidamente. Por otro lado, las fístulas rectovaginales se observan en yeguas tras partos violentos. Si se detectan de inmediato, deben suturarse al momento; si se demora el diagnóstico, se debe esperar a que el edema y la inflamación de los bordes de las heridas hayan cedido completamente antes de proceder a la corrección quirúrgica.
Prolapso Intestinal
Los intestinos pueden prolapsarse a través de desgarros uterinos, cervicales o de la parte craneal de la vagina. El pronóstico es reservado o malo y, por lo común, es recomendable sacrificar al animal debido a la gran contaminación que derivará en una peritonitis.
Retención Placentaria (RP)
Fisiológicamente, la placenta se elimina en un promedio de 3 horas postparto (pp), aunque puede alcanzar las 12 horas sin signos de enfermedad. La expulsión se acompaña de dolores abdominales, decúbito y cólico. Las yeguas que retienen sus membranas no muestran tales síntomas de dolor y parecen normales.
Pueden verse las membranas colgando de la vulva; el peso de la placenta o el hecho de que la yegua la pise puede provocar que se rompa y la porción retenida quede dentro del cuerno. Este trozo de placenta puede actuar como foco de infección, provocando generalmente una metritis y laminitis secundaria entre los 3 y 7 días postparto.
- Evaluación: Debe examinarse cuidadosamente cada placenta para verificar que fue expulsada en su totalidad.
- Pronóstico: Generalmente es bueno.
- Tratamiento: Se recomienda no intentar la extracción manual hasta por lo menos 12 horas postparto. Es común administrar antibióticos o sulfas para prevenir la infección.
Alteraciones de la Involución Uterina
La involución uterina postparto está representada por una serie de procesos fisiológicos que tienen por finalidad el retorno del órgano a sus condiciones de normalidad para hacer posible una nueva gestación. Desde el punto de vista clínico y en condiciones normales, la involución morfológica del útero se completa a los 30-40 días postparto.
Factores que afectan la involución
- Número de partos: Tiene una relación inversa con la velocidad de la involución.
- Complicaciones: La involución se retrasa tras distocias, retenciones, partos prolongados o dobles, y cualquier causa que altere la capacidad contráctil del miometrio.
- Infecciones: Las infecciones uterinas graves son factores de fundamental importancia en el retardo de la involución.
Por lo tanto, las infecciones uterinas pueden ser tanto causas como consecuencias del retraso patológico en la involución del órgano. El grado de involución uterina debería ser evaluado entre los 21-30 días posteriores al parto para verificar su normalidad o instaurar una terapia si fuera necesario.