El Colapso de la Democracia y el Auge de los Totalitarismos en el Periodo de Entreguerras
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POLÍTICA: Liberalismo en declive y frágiles democracias
El periodo de entreguerras abarca los años que transcurren entre el final de la Primera Guerra Mundial (1918) y el inicio de la Segunda Guerra Mundial (1939). Aunque los primeros años se vivieron con cierto optimismo, fue una época muy inestable y conflictiva. Gran parte de la población perdió la confianza en la democracia y los partidos tradicionales, por considerarlos responsables de la situación e incapaces de resolver los problemas de forma rápida y efectiva.
Las clases populares
Afectados por el paro y la pobreza, las clases populares protagonizaron huelgas y protestas. Debido a la influencia de la Revolución Bolchevique de 1917, se demostraba que era posible una revolución obrera. Los partidos comunistas crecieron en varios países, defendiendo la idea de acabar con el capitalismo y establecer un sistema socialista.
Clase media y alta burguesía
Temían el triunfo de una revolución comunista que pusiera en peligro sus intereses, propiedades y posición social. Muchos comenzaron a apoyar a los partidos de extrema derecha que prometían orden, estabilidad y mano dura contra el comunismo. Se produjo el surgimiento de los partidos fascistas, cuyo apoyo fue en aumento a lo largo de los años 30.
El ascenso de los totalitarismos
Como consecuencia, la democracia se fue debilitando en Europa y, en los años 30, la mayoría de los países de Europa central y oriental cayeron bajo regímenes autoritarios (como España, Grecia, Yugoslavia, Portugal, Hungría o Polonia). Estos adoptaron diferentes formas que, aunque se basaban en las ideas desarrolladas durante el siglo XIX, eran dictaduras militares o monárquicas que limitaban las libertades para mantener el orden tradicional.
Características de los regímenes totalitarios
- Líder carismático: Se rinde culto a la personalidad; su imagen está en todas partes y se le obedece ciegamente como un guía o líder que siempre tiene razón.
- Partido único: Existe la prohibición de todos los demás partidos; la organización política existente se confunde con el propio Estado.
- Terror y represión: Se busca la eliminación de cualquier oposición o sospecha de ella de forma violenta, utilizando para ello a la policía secreta.
- Control total de la vida: Se interviene en la cultura, el arte y la educación; no existe la vida privada fuera del control estatal.
- Intervencionismo económico: La economía se encuentra reorientada hacia la industria pesada y el rearme militar.
- Manipulación y propaganda: Se hace un uso masivo de la radio, el cine y la prensa para imponer una única forma de pensar, aplicando la censura y el adoctrinamiento de la población, especialmente de los jóvenes.
- Nacionalismo exacerbado: Se fomenta el odio hacia el extranjero o el diferente, junto a un fuerte deseo de expansión territorial.