Claves de la Obra de Buero Vallejo: Libertad, Traición y Supervivencia
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Temas morales en La Fundación: Traición, supervivencia, muerte y libertad
Como tema principal de la obra, podríamos destacar la búsqueda de la verdad y la lucha por la libertad. Como subtemas, resaltan el deseo de superación, la libertad y la crítica mordaz a la opresión.
El doble significado de La Fundación
El concepto de La Fundación encierra un doble significado fundamental:
- Político y literal: Se presenta como una meditación sobre la libertad y la esclavitud, analizando la opresión que los regímenes totalitarios ejercen sobre los individuos.
- Simbólico y permanente: En una línea existencial, podemos considerar que la vida es también una cárcel en la que permanecemos secuestrados bajo la constante amenaza de la muerte.
Otros subtemas presentes en la obra
Además de los ejes principales, aparecen otros subtemas recurrentes:
- La locura: Los locos son numerosos entre los personajes de Buero. Con frecuencia, el temor, el desconcierto y la insatisfacción llevan a los personajes a interrogarse acerca de su propia cordura o de la cordura ajena.
- La culpa: Los culpables se dividen en dos categorías, según su culpa sea justificable o no. La de Max, por ejemplo, no lo es.
- El contraste ficción-realidad: Un ejemplo claro es la huida de Tomás a través de la ficción de La Fundación. Sin embargo, Tomás termina dándose cuenta de que La Fundación es, en realidad, una cárcel.
- La verdadera dimensión del ser humano: Berta, la novia imaginaria de Tomás, tiene un ratoncito que se llama como él. Este animal representa al ser humano: indefenso, minúsculo y víctima del azar o de la represión sin que pueda evitarlo.
Traición y supervivencia
En La Fundación hay tres traidores: Asel, Tomás y Max. Sus traiciones ocurren por debilidad, no por maldad intrínseca.
En Asel, la traición crea un profundo sentimiento de redención a través de la solidaridad; por eso, decide convertirse en líder y organiza la huida. También intenta que Tomás recupere la cordura, pues Asel ha adquirido la capacidad del perdón.
Sin embargo, Tomás todavía no ha superado su sentimiento de culpa. Desde su traición, su mente elucubra la mentira de La Fundación como un mecanismo de salvaguarda o autoprotección.
Max también es un traidor, pero él ha vendido a sus compañeros para obtener ventajas y conseguir mejoras en su vida carcelaria. Por esta razón, Lino lo ejecuta finalmente.
En La Fundación, las traiciones de los personajes no se conciben como actos de maldad. Es simplemente algo que se ven obligados a hacer por una cuestión de simple supervivencia en una sociedad cruel: Tomás sobrevive a la tortura delatando a sus compañeros; Max sobrevive convertido en el soplón de la celda; Asel y Tulio intentan sobrevivir ideando su plan de fuga.
La supervivencia se convierte así en el motor de la esperanza y en el anhelo último de la libertad.
Muerte y libertad
La ausencia de libertad viene marcada por la cárcel. La celda que se observa en La Fundación y los espacios cerrados, tan típicos del teatro de Buero Vallejo, son metáforas que expresan la falta de libertad tanto del individuo como de la sociedad.
El remedio que propone Buero es actuar para cambiar las cosas, aunque no siempre se consiga. Al autor le gusta cargar sus espacios de un profundo sentido metafórico.
En La Fundación hay ocasiones en que "muerte" y "libertad" se identifican. Asel escoge la muerte como forma suprema de actuación para conseguir la libertad: decide suicidarse porque es la única decisión libre que puede tomar en la cárcel y, a su vez, es la puerta hacia la libertad de los otros, específicamente de Tomás y Lino.
Al mismo tiempo, la muerte también podemos verla como una forma de liberación para el personaje de Tomás.