Celos Infantiles: Causas, Manifestaciones y Estrategias de Gestión Familiar

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Celos Infantiles: Comprendiendo la Rivalidad Fraternal

Definición

Los celos se definen como un comportamiento afectivo defectuoso a través del cual el niño expresa su temor a ser abandonado o a perder la figura de apego. Este fenómeno surge de la rivalidad afectiva por la posesión exclusiva de dicha figura.

  • Periodo de aparición: Se presentan como una serie de emociones complejas que suelen aparecer alrededor del año y medio de edad y pueden prolongarse hasta los siete años.
  • Origen: Surgen ante amenazas, reales o percibidas erróneamente por el niño, respecto a la vinculación afectiva con su madre.

Causas Principales

  • Nacimiento de un hermano: Es la causa más frecuente. Las atenciones que la madre dedica al recién nacido provocan que el niño vea al hermano como un intruso que ha usurpado el cariño materno y los privilegios que antes poseía.
  • Cambios en la dinámica familiar: Factores como la llegada de una nueva pareja del cónyuge o enfermedades en miembros de la familia pueden desencadenar este sentimiento.
  • Desplazamiento del centro de atención: En el niño se instala un sentimiento de humillación pública y frustración al dejar de ser el centro de atención frente a los amigos y familiares de los padres.

Manifestaciones Comunes

Los celos pueden expresarse de diversas formas:

  • Rivalidad abierta: Manifestada de forma verbal hacia el otro.
  • Agresividad: Actitudes hostiles hacia el bebé o hacia la madre, empleando comportamientos que sabe que resultan molestos.
  • Regresión: Retorno a comportamientos más infantiles para compensar sentimientos insatisfechos y captar la atención del adulto.
  • Conductas indirectas: Aparición de trastornos de higiene, alteraciones en el sueño o problemas digestivos.

Pautas de Actuación ante los Celos

Para gestionar esta etapa de forma saludable, se recomienda:

  • Preparación: Hablar sobre la llegada del hermanito y hacerlo partícipe del proceso.
  • Afecto constante: Tratar al niño con cariño y atención frecuente para que perciba que sigue siendo querido.
  • Enfoque positivo: Resaltar las ventajas de ser el hermano mayor.
  • Involucración: Hacerle partícipe en tareas de higiene, cuidado y alimentación del bebé.
  • Refuerzo positivo: Valorar sus tareas y esfuerzos, priorizando la actitud sobre el resultado final.
  • Tolerancia: Ser comprensivos con las conductas de regresión.
  • Validación: Valorarlo delante de familiares y visitas, evitando siempre las comparaciones.

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