Causas de la semana tragica de barcelona

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,21 KB

 


Posesiones de España en el Norte de África


A principios del siglo XX, España controlaba las ciudades africanas de Ceuta y Melilla, improductiva colonia de Río de Oro y la isla de Fernando Poo. Por el tratado hispano-francés de 1900, España obtuvo una pequeña posesión en el golfo de Guinea.

Tuvo mucha importancia la presencia española en Marruecos, donde confluían los intereses económicos y los políticos. Por el Tratado de Algeciras (1906) y el acuerdo franco-español de 1912, Marruecos, hasta entonces un Estado independiente, pasó a ser un protectorado hispano-francés. Francia se quedó con la mayor parte del territorio, al oeste y al sur, mientras que España se quedó con una franja al norte, el Rif, y un enclave en la costa atlántica, Ifni.

Población española a principios del S XX


Entre 1900 y 1930, la población española creció notablemente. Pasó de 18,6 millones a 23,6, si-guiendo una evolución similar a la de los otros países de Europa occidental. El crecimiento más notable fue en Cataluña, que pasó de 1,9 millones a 2,6. También crecieron considerablemente Madrid y las regiones periféricas peninsulares. En las regiones interiores la población se estancó o retrocedió. El aumento de población se debió a una disminución constante de la mortalidad mien-tras que el descenso de la natalidad seguía un ritmo más lento.

Otro factor importante fueron las migraciones exteriores, muy significativas hasta 1914 y el au-mento de las migraciones interiores, especialmente de las zonas rurales del centro de la Península hacia Madrid  y las grandes ciudades de la periferia. Los inmigrantes acudían a dichos puntos atraí-dos por el fuerte crecimiento de la industria y por la construcción de grandes obras públicas.

La semana trágica


La manifestación más importante de inicios del siglo XX fue la Semana Trágica de Barcelona (1909). Empezó cuando el gobierno movilizó a los reservistas para enviarlos a Marruecos, a fin de aplastar la revuelta iniciada contra el dominio español. La mayoría de los reservistas eran padres de familia de condición humilde, que ya habían hecho el servicio militar porque no habían podido pagar el dinero necesario para librarse.

Para organizar la protesta se constituyó un comité de huelga (formado por un socialista, un anar-quista y un sindicalista) que convocó una jornada de huelga general para el 26 de julio. El comité de huelga se vio desbordado por los acontecimientos. La huelga desembocó en una insurrección popular de carácter espontáneo que tomo un carácter anticlerical. Se levantaron barricadas y se incendiaron edificios religiosos. Edificios públicos, fábricas y casas de burgueses no fueron ataca-dos.

El gobierno sacó el ejército a la calle. Acabada la revuelta, las clases conservadoras catalanas re-clamaron una represión enérgica, y el gobierno conservador ejecutó a 5 hombres. Uno de ellos fue Francisco Ferrer y Guardia, acusado injustamente de dirigir la revuelta. Su ejecución generó tal oleada de protestas en toda Europa que provocó la caída del gobierno.

Entradas relacionadas: