La Era de las Catedrales: Arquitectura Gótica en la Baja Edad Media

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Arte y Humanidades

Escrito el en español con un tamaño de 9,29 KB

La Baja Edad Media y la Arquitectura Gótica

Introducción: La Era de las Catedrales

El estilo gótico surge a mediados del siglo XII en la región de Île-de-France (al norte de Francia, actual área de París). Desde allí, se extiende por toda Francia y Europa, alcanzando su plena madurez en el siglo XIII. Su espectacularidad fue en aumento, llegando a su culmen en el siglo XV con el denominado gótico flamígero. El estilo finaliza su predominio a mediados del siglo XVI, aunque en Francia perduró en algunas formas hasta casi el siglo XVIII. En Italia, su implantación fue diferente y su duración menor.

Durante este periodo, se fomenta y perfecciona el arte de la sillería (trabajo de la piedra). Mejoran los conocimientos de física y matemáticas aplicadas a la construcción, haciendo cada vez más necesaria la figura del arquitecto. Se empieza a diferenciar claramente entre el arquitecto (diseñador) y el maestro de obra (ejecutor). Algunos arquitectos viajaban para supervisar obras en distintos lugares. Se consolidaron los gremios de constructores.

Características Técnicas y Generales

El gótico francés se considera el modelo canónico. Sus características principales son:

  • Verticalidad: Una marcada tendencia a la altura, buscando la elevación espiritual.
  • Luminosidad: El muro macizo románico se sustituye por grandes vanos cubiertos con vidrieras de colores. La luz coloreada crea una atmósfera especial, concibiendo la catedral como una "antesala" del cielo.
  • Supresión de los muros macizos, lo que permite exteriorizar la estructura portante (esqueleto externo).
  • Distinción clara entre elementos sustentantes (activos) y elementos sostenidos (pasivos).
  • Arco apuntado u ojival: Aunque ya utilizado por los musulmanes, su uso sistemático permite repartir mejor las cargas verticales y alcanzar mayor altura que el arco de medio punto románico.
  • Bóveda de crucería ojival: Formada por el cruce de arcos ojivales (nervios), que conforman la estructura visible y decorativa de la bóveda. Los espacios entre los nervios se rellenan con materiales más ligeros (plementos).
  • La columna románica tiende a desaparecer, siendo el pilar fasciculado (compuesto por varios fustes) el elemento sustentante principal. Las columnillas adosadas al pilar se adelgazan y estilizan, denominándose baquetones.
  • Los capiteles pierden importancia escultórica, a menudo fusionándose en una franja continua (capitel corrido) con decoración principalmente vegetal.
  • Las bóvedas de las naves altas se refuerzan exteriormente mediante arbotantes, arcos que trasladan los empujes laterales hacia los contrafuertes o estribos exteriores, situados fuera del cuerpo principal del edificio.
  • Sobre los contrafuertes se colocan pináculos, elementos verticales y apuntados que, con su peso, ayudan a contrarrestar los empujes oblicuos de los arbotantes y aportan mayor sensación de verticalidad.
  • Predominio del vano sobre el muro (a veces llamado muro cortina), permitiendo la apertura de enormes ventanales con vidrieras. Debido a esto, la pintura mural (frescos) disminuye considerablemente en comparación con el Románico.
  • En España, adquieren gran importancia los retablos: grandes estructuras de madera, escultura y/o pintura situadas tras el altar mayor, organizadas en calles (secciones verticales), pisos o cuerpos (secciones horizontales), banco o predela (parte inferior) y ático (remate superior).
  • La decoración escultórica es abundante y variada:
    • Vegetal: Utiliza flora local (hojas de roble, vid, cardo), diferente a la clásica grecorromana (acanto).
    • Geométrica: Motivos como tracerías caladas en ventanas y rosetones.
    • Figurativa: Representaciones de animales, personas (santos, personajes bíblicos, donantes) y seres fantásticos (como las gárgolas, que además suelen tener la función de desagüe).
  • El arte gótico representa la primera alternativa estilística integral europea frente a la tradición clásica grecorromana y bizantina.
  • Las portadas son abocinadas (con arquivoltas que siguen el arco ojival) y presentan arcos apuntados. El tímpano suele ser de gran tamaño y ricamente decorado con escenas religiosas. A menudo se añade un gablete, moldura triangular ornamental que acentúa la verticalidad de puertas y ventanas.
  • Las torres adquieren gran importancia y altura, rematadas frecuentemente con chapiteles o agujas muy inclinadas. El transepto (crucero) tiende a reducir su tamaño o a integrarse visualmente en la nave principal. En el alzado interior, la tribuna románica disminuye o desaparece para no obstaculizar la entrada de luz, dando paso al triforio, una galería estrecha y a menudo calada, situada sobre las arcadas principales y bajo los ventanales superiores.

La Arquitectura Gótica en Francia

Gótico Inicial y Clásico (c. 1140 - c. 1250)

Abadía de Saint-Denis

Alrededor del 1140, bajo el reinado de los Capetos, se decidió crear un panteón real unido a la tumba de San Dionisio (Saint Denis), el santo más popular de Francia. El proyecto fue dirigido por el Abad Suger, un clérigo influyente que apreciaba el esplendor y la brillantez en el culto. Buscando crear un edificio diferente al románico, reunió a un grupo de artistas para construir un templo donde la luz fuera la protagonista. La cabecera de Saint-Denis es considerada el primer edificio propiamente gótico de la historia, donde se aplican de forma pionera la mayoría de las características del nuevo estilo (arco ojival, bóveda de crucería, grandes vidrieras).

Catedral de Notre Dame de París

Iniciada poco después de Saint-Denis, se plantea como una catedral de gran monumentalidad. Aunque sufrió modificaciones posteriores, su diseño original presentaba una tribuna sobre las naves laterales. El transepto apenas sobresale en planta. Destaca su imponente fachada occidental, flanqueada por dos torres macizas (aunque originalmente previstas con agujas), con una clara organización horizontal y vertical, y una profusa decoración escultórica. La fachada es un ejemplo del modelo francés, con una anchura similar a la de la nave. Presenta una gran galería de reyes sobre las portadas.

Catedral de Chartres

Reconstruida tras un incendio a finales del siglo XII, es considerada uno de los ejemplos más puros y completos del gótico clásico francés. Presenta una estructura muy coherente, con un alzado de tres niveles (arcadas, triforio y claristorio) y un sistema de arbotantes perfectamente desarrollado. Conserva gran parte de sus vidrieras originales, famosas por su calidad y su característico color azul.

Sainte-Chapelle de París

Construida a mediados del siglo XIII por orden del rey Luis IX para albergar importantes reliquias de la Pasión de Cristo (como la Corona de Espinas), representa la culminación del gótico radiante. Es un "gran joyero de piedra y cristal". Consta de dos capillas superpuestas; la superior, prácticamente desmaterializa el muro, sustituyéndolo por inmensas vidrieras que narran historias bíblicas, creando un espacio inundado de luz y color. Solo tiene una nave, maximizando el efecto visual de las vidrieras.

El Gótico Flamígero en Francia (Siglo XV - principios del XVI)

Esta última fase del gótico francés se caracteriza por una ornamentación exuberante y compleja, con formas ondulantes que recuerdan llamas (de ahí su nombre), a menudo desvinculada de la función estructural. Aparecen nuevos tipos de arcos (carpanel, conopial) y bóvedas más complejas (estrelladas, de abanico). El estilo se vuelve aún más estilizado y decorativo. Durante este periodo, surgen también importantes ejemplos de arquitectura civil como hospitales y ayuntamientos.

Ejemplos de Transición y Gótico Tardío

Castillo de Amboise, Valle del Loira (c. 1500)

Es un castillo-palacio que muestra la transición del gótico tardío al Renacimiento. Combina elementos góticos flamígeros (como agujas y pináculos ornamentales, decoración detallada) con rasgos ya renacentistas (simetría incipiente, arcos de medio punto en algunas zonas, ventanas adinteladas, una galería exterior). Su capilla de Saint-Hubert presenta un interior complejo con decoración flamígera muy detallada, casi como hecha con aguja.

Castillo de Blois, Valle del Loira (Ala Luis XII, 1498-1515)

El ala construida por Luis XII en este castillo también es un claro ejemplo de la transición estilística. Combina la estructura y decoración del gótico flamígero (molduras, gabletes, tracerías) con elementos renacentistas importados de Italia (uso de ladrillo y piedra, mayor regularidad en la fachada, motivos decorativos clasicistas incipientes).

Entradas relacionadas: