Buero Vallejo: Verdad, Sociedad y Tragedia en el Teatro de Posguerra
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Antonio Buero Vallejo: Un Pilar del Teatro Español de Posguerra
La necesidad de afrontar la verdad en situaciones complejas se refleja en el drama de Buero Vallejo, quien nos muestra el reflejo de una España que se está desarrollando y cambiando, pero que avanza hacia la perpetuación de la desigualdad, convirtiendo a la sociedad en un conjunto de individuos al margen de la humanidad.
Antonio Buero Vallejo es considerado, junto a García Lorca y Valle-Inclán, uno de los pilares de la literatura dramática española. Desde 1949, año en que se da a conocer con Historia de una escalera, hasta 1999, cuando se representa su última obra, la producción de Buero Vallejo abarca cincuenta años de estrenos ininterrumpidos cuyo impacto, tanto social como estético, lo convierten en el dramaturgo más importante de la segunda mitad del siglo XX.
Temas Centrales y Función Social de su Obra
Desde sus comienzos, el teatro de Buero Vallejo ha tenido una marcada función social. Su producción literaria se desarrolla en la posguerra y su objetivo será ir en busca de la verdad y remover la conciencia española. El tema común que une toda su producción es la tragedia del individuo, analizada desde un punto de vista social, ético y moral.
Respecto a la pregunta sobre el tema constante en su producción dramática, Buero Vallejo afirmó: «La preocupación trágica, la preocupación por el enigma de lo trágico en el hombre me parece que es, quizá, la constante principal».
Clasificación de su Producción Dramática
- Teatro simbolista: Obras como En la ardiente oscuridad o La tejedora de sueños.
- Teatro de crítica social: Donde analiza la sociedad con todas sus injusticias, mentiras y violencias, como en Historia de una escalera.
- Dramas históricos: En ellos Buero utiliza la historia como “espejo” de situaciones del presente.
La Perspectiva Aristotélica y la Estética Realista
El punto de partida de Buero Vallejo es aristotélico, ya que la mímesis forma parte de ese proceso de representación de la realidad. Una de las características más importantes que expone esa ambigüedad es la presencia de la esperanza dentro del discurso trágico.
A través del conflicto trágico, nuestra alma se purifica, tal y como apuntaba la visión aristotélica en el mundo clásico.
Desde una perspectiva estética, Buero se opone al modelo teatral tradicional, ateniéndose a la estética realista que condiciona el teatro hasta hoy.
Historia de una escalera: Un Reflejo de la Posguerra Española
En Historia de una escalera, Buero Vallejo deja abierto el final, sugiriendo que si el desenlace no está predeterminado, el fatum trágico no existe y todo depende del sujeto, lo que implica que la sociedad sí puede cambiar. La obra refleja una sociedad madrileña de posguerra; un Madrid que se observa desde un punto de vista externo, es decir, el narrador en tercera persona es un narrador observador, no omnisciente.
Estructura y Desarrollo Argumental
En cuanto a la estructura, la obra se divide en tres actos, y entre cada uno de ellos transcurre un considerable número de años.
Primer Acto: La Semilla de la Desesperanza
En el primer acto, aparece el cobrador de la luz, un evento que altera a los vecinos de la escalera. Desde el principio de la obra, se exponen los problemas económicos de los residentes, a quienes les cuesta cada vez más pagar este recibo. Doña Asunción, una de las vecinas, no tiene dinero para pagar, y su vecina Elvira consigue que su padre le preste la cantidad, ya que está enamorada de Fernando, el hijo de Doña Asunción. Así, Buero, al contarnos cada mínimo detalle, nos hace sentir como un vecino más de esa escalera, la “V puerta”, podríamos decir. Poco más tarde, presenciamos la lucha dialéctica entre Fernando y Urbano.
Segundo Acto: El Paso del Tiempo y los Cambios
En el segundo acto, que se desarrolla diez años después, se producen muchos cambios en la vecindad. Algunas personas fallecen, como Asunción, Don Manuel y Don Gregorio. Por otro lado, algunas parejas se han casado y han formado una familia: Fernando se ha casado con Elvira y tienen un bebé, mientras que Carmina se ha casado con Urbano. Debido a estos nuevos emparejamientos, el ambiente ha empeorado.
Tercer Acto: La Resistencia y la Perpetuación
En el tercer acto, mueren algunos vecinos y aparecen nuevos residentes que se quejan de los antiguos. Además, los dueños del edificio desean que los vecinos antiguos vendan sus pisos, ya que pagan una renta muy baja, con el fin de derribar la construcción y edificar una nueva para vender los apartamentos por muchos millones. Sin embargo, los antiguos vecinos no quieren abandonar sus viviendas de toda la vida.
Este paso de los años no solo se observa en las personas, sino que también se refleja en la propia escalera.