El Brutalismo y la Evolución Arquitectónica de Le Corbusier en la Posguerra
Enviado por Chuletator online y clasificado en Plástica y Educación Artística
Escrito el en
con un tamaño de 2,95 KB
El Brutalismo y la Monumentalidad de Le Corbusier: Una Revisión de la Modernidad
Después de la Segunda Guerra Mundial, Europa se sumió en una absoluta inseguridad. Fue el momento de reconstruir todo lo destruido durante el conflicto; es por eso que la arquitectura a partir de los años 50 se diferencia notablemente de la del periodo de entreguerras.
El cambio de paradigma arquitectónico
Cabe señalar el abandono por parte del diseño y la arquitectura del modelo maquinista. A partir de ese momento, la disciplina se vuelve más próxima a la naturaleza, imponiéndose una nueva expresividad basada en formas orgánicas.
En la primera modernidad, el proceso proyectual se centraba en la idea del espacio; ahora, el enfoque cambia hacia el lugar, con una adaptación al entorno. Se transita de una arquitectura basada en el plano —en la percepción visual y geométrica— a una arquitectura entendida como hecho cultural, más basada en la materia (el tacto) y en el espacio existencial, donde la percepción de quien lo habita aporta una visión más “democrática” que equilibra al diseñador y al usuario.
Revalorización de la historia y el individuo
También se produce una revalorización de la historia, donde comienza a apreciarse la arquitectura popular. Las ciencias sociales, anteriormente relegadas por el progreso y el sistema capitalista, empiezan a comprender al ser humano más allá de la ciencia, otorgando un nuevo valor al individuo.
Esta es una revisión de la modernidad: el funcionalismo de la primera etapa no desaparece, pero su objetivo se desplaza hacia el edificio como portador de una carga estética importante. Existe una reconsideración del planteamiento de ciudad, revalorizando el contexto histórico y evitando la monotonía de edificios idénticos. Se utiliza el concepto de ambiente, sumando elementos identificables. En definitiva, la homogeneidad, la racionalidad y la funcionalidad extrema dan paso a una arquitectura más individual, buscando formas que rompan con la uniformidad mediante la coherencia, la cordura, la lógica y la sensatez.
La segunda etapa de Le Corbusier (1887-1965)
Le Corbusier, tras la Segunda Guerra Mundial, vuelve a captar los principios de la época, abandonando su etapa maquinista a partir de los años 50. Su obra de madurez inicia una evolución paralela a las aportaciones de los jóvenes arquitectos del momento. Esta etapa de Le Corbusier se denomina Brutalismo, derivado del término brut (del francés béton brut, que significa hormigón visto).
Características principales del Brutalismo:
- Uso expresivo del hormigón visto.
- Prioridad por la honestidad material.
- Enfoque en el espacio existencial y la experiencia del usuario.
- Integración con el contexto histórico y social.