Blas de Otero: Trayectoria y Etapas de su Obra Literaria

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 2,96 KB

Introducción a la obra de Blas de Otero

Este poema pertenece al escritor vasco Blas de Otero (1916-1979), autor de la Generación de posguerra, cuya producción poética resume las etapas cubiertas por la poesía española durante varias décadas:

  • Poesía inicial: de corte religioso.
  • Poesía existencial: o desarraigada.
  • Poesía social.
  • Poesía final: búsqueda de nuevas formas.

Etapa existencial: El desarraigo

(Lo eterno, hombre, un relámpago apenas, ciegamente, crecida)

Este poema se sitúa en el libro Ángel fieramente humano, durante la etapa existencial o desarraigada del autor (1945-1955). En este periodo domina el «yo» con su angustia vital, producto, en gran parte, de la crisis espiritual de 1945 durante la cual pierde la fe. El tema central de este poema es el sentimiento de desarraigo.

Etapa social: El compromiso con el «nosotros»

(A la inmensa, biotz begietan, acaso el amor) / (Que trata de España: lejos, campo de amor, llueve en Bilbao)

Este poema se sitúa en la etapa social del autor. De hecho, se trata del texto inaugural de esta fase, ya que es el que inicia el libro Pido la paz y la palabra (1955). En esta obra, el poeta rompe con su poesía anterior y el sufrimiento existencial centrado en el «yo» para salir al encuentro del «nosotros» (el pueblo).

Ahora se dirige «a la inmensa mayoría» y aborda una poesía de corte sociopolítico y comprometida, que se solidariza con el hombre que sufre en la historia y para el que pide la paz, la justicia y la libertad. En esta nueva época, abordará temas como:

  • La necesidad de conquistar la paz en un mundo justo y libre.
  • El arma de la palabra.
  • El tema de España, con una visión muy cercana a Machado: dolor al evocar su pasado de odio, guerra y sangre, y amor al evocar sus tierras.

Conclusión: El legado de un maestro del lenguaje

En definitiva, la trayectoria de Blas de Otero es, ante todo, muy representativa de la evolución de la poesía española de posguerra: de la angustia vital del «desarraigado» a una poesía social que expresa comunes anhelos de paz y justicia; y de esta, a la búsqueda de nuevos caminos y formas. Otero no permaneció nunca al margen de las inquietudes de cada momento y fue un riguroso trabajador del lenguaje, siempre preocupado por sacar el máximo provecho del verso y la palabra, aun cuando ese esfuerzo no siempre se perciba tras la apariencia «sencilla» de muchos poemas.

Entradas relacionadas: