Biotecnología de Haploides: Aplicaciones y Métodos en Mejora Vegetal
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Introducción a los Organismos Haploides
Un haploide, organismo con una única dotación cromosómica (n), es una herramienta fundamental para la genética y la mejora vegetal. Las plantas con un juego de cromosomas permiten que los estudios de heredabilidad sean más simples, que las mutaciones recesivas se detecten más fácilmente y que se puedan conseguir doble haploides (duplicación de haploides), es decir, plantas completamente homocigóticas (líneas puras que pueden emplearse en mejora vegetal).
Sin embargo, este proceso presenta una serie de desafíos, tales como:
- Baja producción de embriones somáticos.
- Producción de embriones albinos anómalamente alta.
- Anomalías cromosómicas.
- Variación somaclonal (mutaciones).
Además, es un proceso genotipo-dependiente. Para desarrollar haploides, es necesario partir de gametos:
- Gameto femenino: se lleva a cabo una ginogénesis, tomando el saco embrionario (a partir de una meiosis del gametofito).
- Gameto masculino: se lleva a cabo una androgénesis, pudiendo emplearse las anteras o el polen.
1. Androgénesis
Para obtener embriones somáticos haploides, pueden aislarse y cultivarse anteras o polen. El polen se extrae mecánicamente o por la dehiscencia natural de la antera (poco frecuente, ya que el polen no suele llegar a madurar). Una vez extraídas las células, se realiza una citometría de flujo para asegurar que los organismos seleccionados son haploides, o realizar una selección en caso necesario.
Reprogramación y desarrollo de la microspora
Las microsporas en un estado apropiado de desarrollo (uninucleadas) son sometidas a diferentes tipos de estrés exógeno (por ejemplo, unos días a bajas temperaturas) que pueden reprogramar su desarrollo. La androgénesis puede ser:
- Directa: común en Solanáceas y Crucíferas.
- Indirecta: común en Gramíneas.
Este proceso se ha logrado en más de 200 especies. La microspora liberada desarrolla una vacuola de gran tamaño que polariza el núcleo (lo desplaza). Tras la vacuolización, se produce una mitosis que da lugar a dos células: vegetativa y generativa, que a su vez se dividen para dar dos células espermáticas. Mediante tinciones, como el carmín acético o la fluorescencia, podemos determinar el número de núcleos por célula.