La Articulación del Liberalismo Español: Partidos Políticos, Ejército y Movimientos Ciudadanos en el Siglo XIX

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La Articulación del Liberalismo Español: Partidos Políticos, Ejército y Movimientos Ciudadanos

Partidos Políticos Moderados y Progresistas

Los dos grandes partidos de la época isabelina fueron los Moderados y los Progresistas. Representaban las dos grandes corrientes del liberalismo y eran la expresión de la defensa de un sistema monárquico constitucionalista.

Los Moderados

Los Moderados eran un grupo formado por terratenientes, comerciantes e intelectuales conservadores. Encontraron en el sufragio censitario el arma para impedir el acceso de las clases populares a la política. Defendieron el principio de la soberanía compartida entre las Cortes y la Corona. Se mostraron partidarios de limitar los derechos individuales, como las libertades de prensa, opinión, reunión y asociación, y defendían la Iglesia Católica.

Los Progresistas

Entre los Progresistas predominaba la burguesía industrial y financiera, cuyo espíritu era el de reforma. Defendían el principio de soberanía nacional sin límites y el predominio de las Cortes en el sistema político. Rechazaban el poder de la Corona y defendían los derechos individuales y colectivos. Mantenían el sufragio censitario, pero eran partidarios de ampliar el cuerpo electoral.

El Partido Demócrata

Una escisión de los Progresistas dio origen a la formación del Partido Demócrata, que significó la primera expresión política del pensamiento democrático en España. Los Demócratas defendían el sufragio universal, la ampliación de libertades públicas, la asistencia social, la enseñanza y el derecho de igualdad.

El Peso del Ejército

Las Guerras Carlistas hicieron que el Ejército se convirtiera en la única garantía de la pervivencia en el trono de Isabel II. La característica del Ejército español fue su constante presencia en la vida política. Los jefes de los partidos eran altos cargos militares, como Narváez, Espartero, Prim y O'Donnell. El Ejército actuaba como brazo ejecutor de la conspiración política.

Juntas y Milicias

El papel de la Corona con las atribuciones que le otorgó la Constitución, el recurso al Ejército y la restricción del derecho al voto, marginaron a la mayoría de la ciudadanía de la vida política parlamentaria. Esto provocó la aparición de las Juntas y la Milicia.

Las Juntas surgen en los momentos de crisis en los que la Monarquía y los gobiernos moderados no responden a las expectativas. La Milicia es una alternativa al Ejército regular, una implicación de los sectores liberales y ciudadanos en su lucha por la implantación del liberalismo. En la Milicia todos eran iguales y la autoridad dependía del alcalde del ayuntamiento. Fue la fuerza que utilizaron los Progresistas para movilizar los sectores populares y forzar a la Corona a llamarlos al poder.

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