Arte Prehistórico: Orígenes, Pintura Rupestre y Megalitismo

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Arte de la Prehistoria: Orígenes y Primeras Manifestaciones

Introducción al Arte Prehistórico

El estudio del arte prehistórico abarca el extenso periodo comprendido entre los orígenes mismos de la humanidad y la aparición de los primeros testimonios escritos. La Prehistoria, como disciplina científica, surgió a finales del siglo XIX. Los historiadores, basándose en una cierta idea de progreso tecnológico, crearon una división bajo la cual se estudiaba este periodo de la historia de la humanidad: la Edad de Piedra y la Edad de los Metales.

Es al final del Paleolítico Superior, entre el 35000 y 10000 a.C., cuando surgen las primeras manifestaciones artísticas. Sin embargo, no es posible hablar todavía de creaciones puramente estéticas de "arte por el arte", sino de expresiones de carácter artístico motivadas por una religión íntimamente vinculada a la magia. Estas manifestaciones buscaban la propiciación de la caza para el sustento (como la pintura rupestre) o estaban relacionadas con la fecundidad femenina (como las Venus).

Los cambios climáticos y las nuevas formas de vida que se gestaron durante el Mesolítico y culminaron en la Revolución Neolítica tuvieron hondas repercusiones artísticas. En estos momentos, asistimos a un antropocentrismo naciente con representaciones humanas de índole narrativa que reflejan las propias circunstancias vitales del individuo. Pero la gran aportación de este periodo es la arquitectura en sus dos vertientes: la vivienda y los monumentos relacionados con creencias religiosas (megalitismo).

Pintura Rupestre: Escuelas Franco-Cantábrica y Levantina

La pintura rupestre o parietal es aquella que se realizó en paredes de cuevas a lo largo del periodo prehistórico. Su marco geográfico abarca la zona suroeste de Francia y la cornisa cantábrica española. Su desarrollo nos ofrece dos escuelas principales:

  • Escuela Franco-Cantábrica: Caracterizada por representaciones naturalistas de animales, a menudo en zonas profundas y oscuras de las cuevas.
  • Escuela Levantina: Se origina en el Mesolítico para propagarse durante el Neolítico, presentando características muy distintas.

La Escuela Levantina: Innovación y Narrativa

Durante el Mesolítico y el Neolítico, se desarrolló en la zona oriental de la Península un nuevo estilo de arte rupestre conocido como pintura del Levante español. Este estilo presenta características muy distintas de la franco-cantábrica:

  • Ubicación: En lugar de aparecer en zonas oscuras, se localizan en abrigos rocosos, casi al aire libre.
  • Antropocentrismo: La gran innovación es la representación del ser humano, tanto hombres como mujeres, llegando a veces a un detalle de minuciosidad llamativa en la representación de vestidos, faldas, taparrabos, etc.
  • Fauna: La fauna no es cuaternaria, aunque aparecen animales domésticos.
  • Carácter Narrativo: Otra innovación es el carácter narrativo de escenas que nos muestran la actividad cotidiana de los habitantes de la zona.

Estas representaciones, cuyas composiciones carecen de ambientación espacial, abundan en dinamismo, el movimiento y un cierto interés por la perspectiva. En estas manifestaciones se tiende hacia una progresiva estilización de las formas, hacia un claro esquematismo, en las que se reduce el tamaño de las figuras.

Entre las cuevas más importantes destacamos la de Cogull y la de Valltorta. Las pinturas rupestres de Cogull se encuentran al aire libre y su estado de conservación no es bueno. Su datación las sitúa entre finales del Mesolítico y el Neolítico. Su escena está formada por mujeres situadas alrededor de una figura desnuda, y la de Valltorta destaca por su cacería de ciervos.

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