El Arte del Montaje Cinematográfico: Proceso Creativo y Percepción en la Producción Audiovisual
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La Esencia del Montaje Cinematográfico: Creación y Percepción
El Montaje como Lenguaje y Principio Perceptivo
- Cada decisión de montaje depende de la interpretación de los actores y de la acción, del marco, del eje, de la luz de ambos planos, de la velocidad de movimiento en uno y otro, del sonido, del ritmo de la palabra que ha precedido, de la que sigue, e incluso de la secuencia completa.
- No existe una única teoría que rija el montaje.
El montajista debe comprender el estilo del director y ubicarse en la idea que habrá de dominar la película. Es necesario dominar las leyes del montaje, pero el trabajo creativo comienza en el momento en que se infringen y deforman esas leyes. Es imprescindible el conocimiento de todos los lenguajes que hacen su aporte al filme.
El montaje responde a un principio natural de atención. Creamos la forma, organizando ese cúmulo de sensaciones, separándola del fondo. Percibimos selectivamente (influidos por nuestra cultura). Esta forma de percepción da justificación a los principios del montaje: ver trozos significativos que, unidos en continuidad, nos den la sensación de una percepción coherente.
La fragmentación de la película y las posibilidades para relatar visualmente una historia son características intrínsecas del arte cinematográfico.
La obra de arte se concibe a partir de la interacción de tres factores: el artista creador, la obra creada y el espectador que la percibe. Es importante recordar que el método por sí solo no garantiza el resultado final de una película.
El montaje es la creación de una realidad a partir de la imaginación o la captación de otra realidad preexistente.
Fases Clave en la Producción Cinematográfica
Capítulo II: La Fase de Preparación
Con el inicio de la producción y el desglose, se empieza a vislumbrar la materialidad de la película, ya que es imposible describir una imagen exactamente como será; solo al filmarla se materializará como imagen.
El guion es una herramienta fundamental y una guía para el director y su equipo.
Capítulo III: La Fase de Filmación
Todo lo sucedido y captado por la cámara (por ejemplo, la interpretación del actor) será el material de trabajo del montajista en la sala de edición. Será allí donde establecerá la síntesis de las intenciones a través de imágenes y sonidos, el ritmo definitivo y la estructura final que el espectador percibirá.
El arte del cine comienza cuando el director se dispone a unir los diversos fragmentos de la película. El director combina las diferentes piezas, y los resultados pueden ser muy diversos.
El principal desafío del montajista es concebir la película desde la misma visión del director, sin intentar imponer una película propia. Todo debe confluir en ese objeto único, aunque a veces esto no se logra.
El desglose se va transformando en imágenes y sonidos. El director debe mantener viva la llama de aquella primera idea a lo largo de todas las tomas. Luego, durante el montaje, son los montajistas quienes deben mantenerla presente y vigente para que llegue al espectador.
Siempre hay imprevistos. Es raro que el resultado final pueda preverse por completo. Por ello, es un requisito para el cineasta tener flexibilidad para improvisar.
Si en la filmación aparecen buenas escenas, sería un error eliminarlas sin justificación. Sin embargo, el montajista puede encontrar escenas estéticamente hermosas que no son coherentes con el resto de la narrativa; en ese caso, debe eliminarlas para mantener la coherencia.
Cuando se filma un plano, la dirección consiste casi siempre en imaginar lo que va a suceder cuando se haya hecho la compaginación (montaje).