Arbitristas españoles e Ilustración: pensamiento económico y reformas en España

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El arbitrismo en la España de los siglos XVI y XVII

En primer lugar, comenzaremos nombrando el arbitrismo, que es la corriente de pensamiento político y económico que se desarrolló en España durante los siglos XVI y XVII y que tenía como objetivo aumentar los ingresos monetarios y reducir la presión financiera de la monarquía española.

Aparece entonces la figura del arbitrista, que eran las personas que se encargaban de exponer al monarca un plan político, económico o social de carácter reformista. Los arbitristas no pretendían, por consiguiente, ordenar la caridad o la pobreza como ocurría en el siglo anterior, sino que buscaban formular las causas y arbitrar los remedios efectivos que estaban vinculados a situaciones profundas de la realidad española.

Tras esta explicación, comenzaremos a explicar quiénes fueron los arbitristas y qué proponían:

Sancho de Moncada (1580-1638)

Fue catedrático de teología en Toledo y una de las figuras más representativas del pensamiento arbitrista. Su obra "Restauración política de España" influyó en todo el pensamiento político-económico español del siglo XVII y gran parte del XVIII. Según Sancho de Moncada, los males de la sociedad española procedían de la abundancia de metales preciosos llegados de América, que habían estimulado negativamente a la economía española. La protección de las manufacturas españolas frente a las extranjeras permitiría la industrialización del país y proporcionaría abundantes empleos, mejorando así la situación general de la sociedad española.

Moncada se dirige al trabajo y dice que el Estado debe atender preferentemente a los trabajadores. El programa de Sancho de Moncada se centraba en:

  • La atención preferente a la manufactura
  • El fomento de la industrialización
  • La política proteccionista
  • La eliminación del paro forzoso
  • El impulso de la inversión y la política de pleno empleo

La terapia que ofrece como remedio puede ser catalogada como una política proteccionista.

Caxa de Ruelas (1591-1646)

Es autor de una obra clave, fundada en uno de los momentos más críticos del siglo XVII: "Restauración de la abundancia en España". Ruelas atribuyó la abundancia de vagos al abandono de la agricultura y confió el despegue de la economía en la abundancia de ganados. Para mejorar las condiciones de vida, proponía destinar tierras a la agricultura y reducir la dimensión de las explotaciones, incrementando las tierras dedicadas a la ganadería.

Destacar que Ruelas, a diferencia de Moncada, no fue proteccionista, sino que vio en el comercio con el extranjero una vía de progreso. Para Caxa de Ruelas, lo grave es la ociosidad de los sectores nacionales ante el trabajo. Esta es la causa, según él, del ambiente en España y de su propio retraso. Propugna que el poder se ejerza en beneficio de los vasallos y no de la república ni del príncipe. Ruelas propone una república de trabajadores en la que el trabajo se convierta en el lazo de la solidaridad nacional y en contra de las tendencias del absolutismo de la época.

Martínez de Mata (1618-1670)

Economista español del siglo XVII, sus ideas estarán muy presentes en la obra de Campomanes. Su obra más importante son "Memorias y discursos". Para Mata, la principal preocupación del príncipe consistía en que nadie se quedara sin empleo (protecciónismo). Para conseguirlo, había que fomentar el consumo y el gasto y reducir las situaciones de pobreza de la sociedad española.

Fernández Navarrete (1588-1646)

Navarrete puede que sea el arbitrista español que mejor estudió el expediente de la consulta del Consejo de Castilla de 1619, expediente en el que se profundiza en el tema de la población y del que surgirán los leyes poblacionistas de 1623. Es el autor de "Conservación de monarquías y discursos políticos sobre la gran consulta que el Consejo hizo al rey Felipe III".

Vinculará la situación de decadencia a los mayorazgos, a los que atribuye la principal responsabilidad en la situación de la estructura social española y a la poca población dedicada al trabajo. Navarrete tenía más confianza en la agricultura que en la industria como fuente de empleo. Y la persecución de los vagabundos, la disminución del número de hidalgos en los que no se trabajaba, todas estas cosas obstaculizan la salida de la crisis. La entrada de productos extranjeros y la pobreza de otros países no hacen sino agravar la situación de decadencia y malestar de España.

Álvarez de Osorio (1628-1692)

Marqués de Astorga, disfrutó de cargos militares y diplomáticos durante el reinado de Felipe IV. Es el autor de "Extensión política y económica", cuyas ideas propuestas influyeron en el pensamiento de Campomanes.

Para Osorio, la causa de los males sociales se encontraba en el abandono de la producción industrial y el exceso de personas dedicadas al comercio, que deberían dirigirse hacia la artesanía, la ganadería y la agricultura. Consideraba a la agricultura como a la industria imprescindibles para el bienestar de la población. Su receta para solucionar la decadencia era el fomento del trabajo.

Para Osorio existían accidentes que hacían destruir la sociedad, como: la ociosidad, el ambiente, la peste, la expulsión de vasallos, la guerra y la falta de consejo.

¿Dónde surge la Ilustración y cómo influye en España?

La Ilustración (movimiento intelectual y filosófico) se va a plasmar a partir del siglo XVIII y en torno a un sector social elitista. Puede considerarse como el precedente del liberalismo y puente hacia la época moderna. Tuvo su origen en Europa, en Francia. Surge de personas vinculadas a los estratos más altos de la sociedad, pensadores como Rousseau, Montesquieu o Voltaire. Los ilustrados buscan el progreso, el individualismo, el igualitarismo y la razón como elemento fundamental, entre otras cosas.

La Ilustración en España se desarrolló con los reinados de Fernando VI y Carlos III, considerándose a la Ilustración como "todo para el pueblo, pero sin el pueblo". La política de la Ilustración y, especialmente, el dictado renovador de Carlos III (1759-1787) va a suponer un periodo de reforma y modernización en España. Con la implantación de la dinastía borbónica, la vida política va a cambiar en un plazo breve.

Las medidas que se adoptaron para fomentar la prosperidad fueron:

  • Se emprendió una política activa de obras públicas, mejora y saneamiento de las ciudades, etc.
  • El impulso a la riqueza, comercio y artesanía vino acompañado de medidas en favor de las artes, letras y ciencias.
  • El laicismo y el ánimo regeneracionista alientan la acción ilustrada.
  • La cultura y la educación se consideran la principal vía para la felicidad y la prosperidad social.

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