Apuntes luciérnagas matute

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Luciérnagas:


En el universo de Matute no hay madres, los personajes se enfrentan solos al mundo, y para que se sienta más claramente esa desolación, ese desamparo, Ana María les arrebata a esas madres, que representan el cobijo, el refugio cariñoso y protector que necesita un niño.En su obra hay siempre una mirada crítica, un toque de atención, una empatía hacia los perdedores y los débilés, una rebeldía genuina y una tensión entre lo inventado .Sus tramas y personajes‒ y lo reinventado, ese mundo deforme, injusto y cainita que da entidad a la invención. A Ana María le ha preocupado siempre la incomunicación;
Ese muro que surge entre los seres humanos, que no logra romperse jamás, y conduce a la soledad y a la incomprensión. Las cosas no dichas que son como heridas que no pueden supurar y se pudren dentro del organismo y acaban en la muerte.Y, sobre todo, la infancia y la adolescencia. La infancia como un paraíso del que se es arrojado bruscamente, irrecuperable; y la adolescencia, la tierra de nadie, donde no se es ni niño ni adulto, y se va a la deriva como náufragos de la vida.  Es una de las primeras novelas de Ana María Matute y fue finalista del premio Nadal en 1947, también premio de la crítica, pero no se publicó la versión autorizada hasta 1955 bajo el título Ésta es mi tierra; la versión original se publica en 1993, revisada porla autora.
Para poder ser publicada sufríó drásticos recortes por la censura; pero, a pesar de ello, la obra nocae en la condena explícita de ningún bando concreto de la guerra.
Ana María Matute afirma una y otra vez que ella se quedó en los doce años. Son los años que tiene Sol en este libro. También como a Sol, no le interesa entrar en debates estériles sobre las supuestas razones que llevaron a los ciudadanos de un país a asesinar a sus vecinos, porque en lo que realmente incide la autora es enel dolor y alienación que la violencia brutal provoca en quienes la viven, directa o indirectamente.

 La describe con un Realismo tajante, pero también con la suficientedosis de distanciamiento para no identificarse del todo con el conflicto; describe la injusticia social, origen del mal y de la violencia, con una determinación radical.
Matute se zambulle en la miseria física y espiritual de una sociedad que acaba derramando todo ese dolor acumulado durante años en un odio ciego al otro, al objeto de la envidia, al contrincante o al vecino incómodo. Vuelve al escenario de su niñez, asu ciudad natal, asolada por los bombardeos, los asaltos y la destrucción. 
La protagonista de Lucíérnagas es Soledad, una niña, no casualmente llamada Soledad,de familia acomodada cuyo padre es perseguido por el gobierno republicano; una niña oscura y melancólica, inadaptada en un mundo de apariencias y gestos que le resultan incomprensibles y ajenos. Ese mundo se derrumba con la llegada de la Guerra Civil, La guerra para Ana María Matute es un paisaje, un escenario trágico en el que se ven obligados a desarrollar sus vidas Sol y su hermano Eduardo, pero no la protagonista. 
Los otros protagonistas de la historia son adolescentes, drásticamente arrojados a la vida adulta por el estallido de la Guerra Civil; el hermano de Soledad, Eduardo, quien, mientras Sol vive por inercia, introvertida y seria, trata de saliradelante, de enfrentarse al vacío espiritual que le atenaza, con objetivos pragmáticos ya corto plazo, como única alternativa tangible de sentirse vivo cuando todo lo demás,amigos, familia, convencionalismos, estructuras y costumbres, se muere y esfuma amarchas forzadas. Son años difíciles para la familia de Sol, aunque le parece que su soledad se puede compartir; por más que la guerra destruya su mundo, es posible resistir si se cuenta con el apoyo o la complicidad de otras personas, solas como ella.  De alguna manera, es un canto a la amistad, al amor, a la fraternidad, ideales de la adolescencia, en contraposición a la familia, que simboliza la infancia.  El hecho de tener que compartir la vivienda con otros refugiados y la dura experiencia del hambre propician entre ellos una especial camaradería, e incluso una afectiva relación sentimental. Matute, al margen del contexto histórico concreto, considera la adolescencia como un proceso trágico y triste, probablemente porque es el abandono definitivo de la infancia, que para muchos, incluida la autora, es la razón de existir. Por eso la obra es terriblemente triste, y no puede acabar sino en desgracia.  Nos encontramos a la Matute hiperrealista, tremendista, o simplemente real (estamos hablando de unos niños durante la Guerra Civil española), propia de sus primeras novelas, como Lossoldados lloran de noche. Y con una amargura y tristeza que abarca el libro de principio a fin.


 El mundo, según Matute, no tiene solución, y no se siente orgullosa de pertenecer a la especie humana. Entre las miserias de los adultos, estos niños, que no las entienden, son breves lucíérnagas que brillan quedamente en la noche, son la única esperanza que queda, porque se tienen a sí mismos. Están unidos por el sutil hilo plateado de la adolescencia, por la incomprensión compartida, por el mismo apesadumbrado sentir, embutidos en los trajes adultos del mundo cruel y asesino que sus padres les han creado. Sol se ve obligada a madurar, a abandonar su caparazón de niña durante la guerra y es en medio de esta tragedia cuando conoce un amor, intenso y denso, que viene a atarla a la vida en medio de la muerte más absoluta. Porque la búsqueda desesperada de amor, en un mundo en el que es eso precisamente lo que falta, es el hilo conductor de la novela.
El amor al que aspira Sol, sin mentarlo, no es necesariamente amor ROMántico. Con un hermano ensimismado e impasible, y una madre temerosa y débil, la protagonista hace honor a su nombre y vaga por su propia existencia de puntillas sin entender bien cuál es la pasión que lleva a sus semejantes a matar, amar, comer y vivir como si cada instante fuera único.  Es en el momento en el que llega el amor, inesperado e implacable, cuando Soledad comprende qué es la vida; por qué se la ama y se le teme y por qué razón, incluso en medio del dolor más intenso, merece la pena vivirla y saborearla.Es una novela-novela, apuntando, como en todas las grandes novelas, por un lado al folletín ROMántico y por otro a la lírica elegía, como lo es Lucíérnagas, quizá la novela más emocionalmente intensa que se ha escrito de nuestra Guerra Civil. 
Romance de frontera: revelador encuentro y desencuentro, convivencia impuesta a palo seco de dos mundos, dos culturas o inculturas .Ricos y pobres-, con rotura abrupta de un promisorio idilio en el justo momento de la liberación para unos, la derrota y el exilio para otros. (Dámaso Santos)

Técnicas, lenguaje, temas:

Narración construida como selva de historias que confluyen en un espacio abierto e infernal, la Barcelona de la Guerra Civil.  Barcelona tiende a perder sus rasgos reales y equivale a veces al bosque en la narración fantástica folclórica. 


La novela mantiene un difícil equilibrio entre lo histórico y lo simbólico.
Narración lineal que abarca toda la Guerra
Civil. La guerra estalla al final del capítulo I y termina al final del último, con la entrada de las tropas de Yagüe en Barcelona. Sobre el eje cronológico principal hay un juego de retrospecciones heterodiegéticas y homodiegéticas, que sirven respectivamente para construir los antecedentes del personaje y para producir la ilusión de la narración simultánea. Narración de protagonismo conflictivo. Los personajes son, en su mayoría, adolescentes. Sol, la joven que abre y cierra la novela, ocupa un lugar destacado. Sin embargo, puntualmente asumen un papel protagonista Eduardo, Cloti, los hermanos Borrero. La narración tiende a regresar a Sol. Efectivamente, los personajes son .Mónadas. (símbolo de las lucíérnagas, de las mariposas disecadas) que puntualmente se comunican con el mundo exterior. Cada uno de ellos es el sujeto de una búsqueda, una quête, que tiene sus raíces en el cuento.El personaje tiende a ser ambivalente desde el punto de vista moral. Personajes ambivalentes y siniestros: Boloix y Pablo, ambos detentan momentáneamente el poder y son amos de un tesoro. Contrapunto, variaciones y dobles: Roda/Borrero; Sol/Cloti; Pablo/Cristián. El valor del número tres: Chano, Daniel y Eduardo. Pablo, Cristián y Daniel. El personaje femenino. Variaciones sobre el amor y la maternidad: María, Elena, la madre de Cloti, Cloti, la madre de los Borrero, Sol. Punto de vista: narrador omnisciente que tiende a focalizar con el personaje. Predomina la narración sobre la escena. La voz principal que enuncia tiene una clara voluntad de estilo. Prosa poética que busca un ritmo solemne, casi de plegaria: juega con el símbolo, la aliteración, los paralelismos, las enumeraciones.

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