Al-Andalus y la Reconquista: Un Resumen Histórico
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Al-Andalus y los Reinos Cristianos en la Península Ibérica
Introducción
Abderramán III, tras el provecho de la oración comunitaria del viernes en la mezquita, se autoproclamó califa, sucesor del profeta Mahoma y defensor de la religión de Alá. Me había llamado a su presencia para tratar con la embajada enviada a Córdoba por el rey de Germania.
En el año 711, la mayor parte de la Península Ibérica fue conquistada por los musulmanes. Desde entonces, y durante casi ocho siglos, se convirtió en un espacio de enfrentamiento, convivencia e intercambios económicos y culturales entre musulmanes y cristianos. Entre los años 711 y 1031, el predominio musulmán fue claro; a partir de 1031, se impuso el dominio cristiano.
Al-Andalus
El Territorio y su Reorganización
En el año 711, un pequeño grupo de tropas árabes y bereberes, procedentes del norte de África, cruzó el estrecho de Gibraltar. Estaban dirigidas por Tariq, lugarteniente de Muza, gobernador musulmán del norte de África. Su intención era realizar un simple saqueo. Los enfrentamientos internos entre los visigodos facilitaron la derrota del rey Rodrigo en la batalla del río Guadalete.
Áreas peninsulares que pactaron su entrega a las tropas musulmanas.
Este hecho animó a los musulmanes a proseguir su expansión por la Península, que conquistaron en su mayoría en tan solo cuatro años y sin apenas resistencia. Fuera del control musulmán quedaron reducidos núcleos de resistencia cristiana, formados tras la cordillera Cantábrica y al sur de los Pirineos. Estos núcleos se convirtieron, con el tiempo, en reinos enfrentados casi continuamente a los musulmanes en una lucha que algunos autores han denominado Reconquista.
Los musulmanes llamaron Al-Andalus al territorio peninsular bajo su dominio. Este se convirtió durante siglos en zona de contacto entre el mundo musulmán y la Europa cristiana, aunque fue reduciendo su extensión.
El Waliato (711-756)
Tras la conquista, Al-Andalus se convirtió en un waliato, una provincia del califato omeya de Damasco. La capital se estableció en Córdoba, y el mando recayó en un wali o gobernador. Durante este período, el principal problema interno fue el enfrentamiento entre árabes y bereberes, debido al reparto desigual de las tierras.
El Emirato Independiente (756-929)
A mediados del siglo VIII, la sublevación abasí acabó con el califato omeya de Damasco. Abderramán I, único superviviente de la familia omeya, se refugió en el norte de África y después en la Península, donde se proclamó emir en el 756. Este título implicaba la independencia política de los califas abasís de Bagdad, aunque reconocía su autoridad religiosa. Durante el emirato, Al-Andalus afrontó problemas externos contra los cristianos del norte y los francos.
El Califato de Córdoba (929-1031)
A principios del siglo X, Abderramán III acabó con las sublevaciones interiores y realizó expediciones contra los estados cristianos del norte. En el año 929, se proclamó califa, soberano independiente política y religiosamente del califa de Bagdad. Se inició el período de mayor esplendor político y económico de Al-Andalus. Córdoba se convirtió en la principal ciudad de Occidente. Con Alhaken II se alcanzó el mayor florecimiento cultural. Su sucesor, Hixen II, delegó el gobierno en Almanzor, caudillo militar que llegó a saquear Barcelona y Santiago de Compostela. Tras su muerte, el califato entró en crisis.
Los Reinos de Taifas (1031-1086)
En 1031, los gobernadores de las provincias se declararon independientes. El califato se desintegró en veintiocho reinos de taifas, siempre enfrentados entre sí. Los estados cristianos del norte cobraron parias (tributos) a cambio de paz, e intensificaron sus ataques, culminando con la conquista de Toledo en 1085. Ante esta situación, los reinos de taifas pidieron ayuda a los estados musulmanes del norte de África.
Organización Política, Económica y Social de Al-Andalus
Organización Política
Los emires y califas tenían el poder político absoluto: gobernaban, administraban justicia y dirigían el ejército. Los califas también ejercieron el poder religioso como “príncipes de los creyentes”. La administración estaba dirigida por un primer ministro o hachib, que controlaba a los altos funcionarios, llamados visires. Se crearon provincias, gobernadas por walíes, y la justicia se confió a jueces o cadíes. El control del territorio se completaba con el cobro de impuestos (más altos para los no musulmanes) y la organización militar, basada en fortalezas y caballería.
Economía
La agricultura fue la base de la economía. En el secano se cultivaban cereales, vid y olivo. En el regadío, ampliado con embalses, acequias, pozos y norias, se cultivaron productos orientales como la caña de azúcar, el arroz, la naranja, el limón, el azafrán, el algodón y la morera. La ganadería se basó en corderos, caballos y gusanos de seda. La artesanía destacó en tejidos de algodón, lino, seda y brocados, cerámica vidriada, cristal, marfil, cuero y papel. El comercio interior utilizó las calzadas romanas. El comercio exterior se vio favorecido por la posición geográfica de Al-Andalus entre Oriente (productos de lujo), el norte de África (oro, marfil, esclavos) y la Europa cristiana (esclavos).
Sociedad
La sociedad andalusí se organizaba en dos grupos:
- Aristocracia (jassa): nobleza de sangre (familia del califa y árabes conquistadores) y nobleza de servicio (origen humilde, puestos en la administración).
- Masa de la población (amma): campesinos, artesanos, comerciantes, médicos, juristas y esclavos.
Las viviendas eran austeras en el exterior y lujosas en el interior. Había baños y saneamiento. Oficinas y puestos se localizaban en mercados con productos variados. El comercio era muy activo, con productos diversos hacia Europa, África y Oriente. Dinares, dirhams y feluses eran la moneda.
Cultura Hispano-musulmana
Al-Andalus difundió la cultura clásica griega, recibida del oriente musulmán, hacia la Europa cristiana. El mayor esplendor cultural se alcanzó con Abderramán III y Alhaken II. Córdoba contó con una biblioteca real de más de 400.000 volúmenes. En las letras, el árabe se impuso como idioma. Escribieron importantes teólogos, historiadores, poetas como Ibn Jaldun, y filósofos como Avempace. En las ciencias, predominaron la navegación, la astronomía (Abulcasim Maslama) y la medicina (Abulcasis).
Arquitectura
Características: Uso de materiales pobres (ladrillo, yeso), columnas y pilares, arcos (herradura, apuntados, semicirculares, lobulados) enmarcados con alfiz, cubiertas planas o abovedadas, decoración interior con yeso pintado o azulejos, ataurique (vegetales estilizados), lacerías (motivos geométricos) y decoración epigráfica (inscripciones).
Tipos de Edificios: Mezquitas (Mezquita de Córdoba), palacios (Medina Azahara, Aljafería de Zaragoza) y fortificaciones (alcazabas de Almería y Málaga).
La Mezquita de Córdoba
Obra cumbre del arte califal. Iniciada en 786 por Abderramán I, ampliada en los siglos IX y X. La reforma más importante la realizó Alhaken II (mihrab y quibla actuales). La última ampliación corresponde a Almanzor. Novedades técnicas: superposición de arco de medio punto y de herradura, y la bóveda califa. En el siglo XVI se construyó en su interior una catedral cristiana.
Los Núcleos de Resistencia Cristiana
El Reino de Asturias (718-910)
Surgió en la cordillera Cantábrica. Poblado por astures y refugiados visigodos, dirigidos por Pelayo, quien venció a los musulmanes en Covadonga (722). Alfonso I y Alfonso II establecieron la capital en Oviedo y ampliaron el reino. Con Alfonso III, la frontera llegó al Duero. Ordoño II trasladó la capital a León.
La Batalla de Covadonga
Esta victoria cristiana tiene un valor representativo por ser la primera obtenida tras la derrota del Guadalete (711). Obligó a los musulmanes a evacuar la región oriental de Asturias.
El Reino de León y Castilla (910-1037)
El reino de León se enfrentó a los ataques musulmanes y al condado de Castilla, surgido en su zona oriental. Fernán González unificó los condados castellanos. A principios del siglo XI, Castilla fue anexionada a Navarra por Sancho III el Mayor. Tras su muerte (1035), Castilla se independizó con Fernando I, quien derrotó al rey de León (1037) y formó el reino de Castilla y León.
Los Núcleos de Resistencia Pirenaicos
Se enfrentaron a la presión musulmana y franca.
El Reino de Navarra
Nació en el Pirineo occidental. Los vascones libraron Pamplona del dominio musulmán y franco (batalla de Roncesvalles, 778). Sancho III el Mayor incorporó Castilla y Aragón a Navarra. A su muerte (1035), Castilla y Aragón se independizaron.
El Reino de Aragón
Surgió en el Pirineo central. Dominado por los francos hasta mediados del siglo IX, fue anexionado a Navarra por Sancho III. Ramiro I lo heredó y se convirtió en reino independiente, sumando Sobrarbe y Ribagorza.
Los Condados Catalanes
Surgieron en el Pirineo oriental. Conquistados por los musulmanes, pasaron a los francos, quienes formaron la Marca Hispánica. Vifredo el Velloso reunió los condados y extendió su territorio. En el siglo X, se independizaron de los francos.
El Avance Cristiano y la Repoblación
El avance cristiano o Reconquista fue limitado hasta el siglo XI. La repoblación exigió nueva población, el cultivo de la tierra, la organización político-administrativa y la defensa militar. Se utilizó la presura o aprisión (apropiación privada de la tierra).
Gobierno y Administración
El gobierno pasó de jefes tribales a monarcas hereditarios o condes. La administración se basó en la división en distritos, agrupados en torno a castillos, gobernados por delegados del rey o conde.
Economía
La ganadería predominaba en las zonas montañosas. En las zonas llanas repobladas (Duero, Rioja, Plana de Vic) la agricultura se basó en la rotación de cereales y barbecho. Las actividades urbanas tuvieron escaso desarrollo hasta el siglo XI.
Organización Social
Predominaron los pequeños propietarios libres. Se agrupaban en aldeas con concejos. La aristocracia estaba formada por nobles, obispos y abades de grandes monasterios.
Vida en las Ciudades Cristianas
Las ciudades estaban amuralladas, con puertas en los puntos cardinales, torreones y matacanes. El recinto interior se dividía en dos ejes que se cruzaban en el centro urbano, con una plaza y la iglesia mayor.
Arte
Arte Mozárabe (siglo X)
Se desarrolló en el área cristiana. Utilizó mampostería, pilares, columnas, arcos de herradura y cubiertas de madera o bóveda de cañón de herradura. Ejemplos: San Miguel de Escalada (León), San Baudelio de Berlanga (Soria) y San Cebrián de Mazote (Valladolid).
Arte Prerrománico Asturiano (finales siglo VIII - principios siglo X)
Utilizó mampostería, pilares, columnas, arcos de medio punto y bóvedas de cañón. Ejemplos: San Julián de los Prados, San Miguel de Lillo, San Salvador de Valdediós y Santa María del Naranco. Orfebrería: Cruz de los Ángeles y Cruz de la Victoria.
Arte Románico (siglos XI y XII)
Foco Catalán: Influencia lombarda, decoración exterior de arquillos ciegos. Ejemplos: San Clemente y Santa María de Tahull (Lérida), San Pedro de Roda (Girona).
Foco del Camino de Santiago: Ligado al románico francés, la orden de Cluny y las peregrinaciones. Ejemplos: Catedral de Jaca (Huesca), Santa María de Sangüesa (Navarra), San Martín de Frómista (Palencia), San Isidoro de León, Colegiata de Toro (Zamora), Catedral de Santiago de Compostela.
Arquitectura Románica: Planta de cruz latina, varias naves, crucero, ábside, girola, torres.