Análisis de la presentación de virgilio

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Aparición de Virgilio: La aparición de Virgilio es progresiva porque no se presenta directamente, sino que va dando datos y de a poco nos vamos dando cuenta de quién es. Al principio es una forma de espectro, de sombra, fantasma. Dante refleja que está asustado, muestra la desesperación por no saber quién es ni que es; le pide piedad sin saber si es bueno o malo. Se debía de sentir vulnerable luego de encontrarse con las fieras. Cuando Virgilio responde, comprobamos que no es mudo. Su presentación lo hace de forma gradual, de lo general a lo particular. No se presenta con su nombre de forma directa, debido a que Virgilio representa a la razón alegóricamente, entonces hace que Dante razone. El método que utiliza para que Dante lo descubra es el inductivo-deductivo, mediante indicios. La razón saca a Dante del pecado, lo hace recorrer el infierno y el purgatorio, pero no puede entrar al paraíso. La razón es insuficiente para llegar a Dios. En el paraíso aparece Beatriz que representa la fe (con fe si podes llegar a Dios). Comienza diciendo que es un espíritu, que no está vivo pero que lo estuvo: “No soy ya hombre pero lo he sido…”. Luego le da un dato espacial, geográfico, hablando de su ascendencia: “Mis padres fueron lombardos, y ambos tuvieron a Mantua por patria”. Lombardía era una regíón del norte de Italia en la época de Dante, pero no en la de Virgilio. Era un dato anacrónico; para ubicarlo, para que le sonara familiar. Mantua es una ciudad de Lombardía (va geográficamente de lo general  a lo particular), que anteriormente en la época de Virgilio también existía. A este se le llamaba el poeta Mantua, porque es nacido allí. Pasa de lo geográfico a lo temporal: “Nací (…) falsos y engañosos”. Bajo el Imperio de Julio César, fue el mejor momento de Roma. Nacíó algo tarde porque no vivíó en esta época. No vio a Roma en su apogeo, sino que vivíó bajo el Buen Augusto. Le dice bueno porque Augusto era mecenas (el que financiaba artistas, porque quería elevar el nivel cultural de Roma). Augusto fue mecenas de Virgilio, entonces, Virgilio era artista. Habla de la regíón en la que se crió, estos eras los dioses paganos, latinos que eran los mismos que los griegos pero con otro nombre. Habla desde el punto cristiano, por eso son falsos y engañosos. Deja clara su profesión de artista: “Poeta fui (…) soberbia Ilión”. El hijo de Anquises es Eneas (héroe troyano que pertenece a una obra escrita por Virgilio), el cual escapa de Troya cuando la incendian y funda Roma. “La Eneida”, era el nombre de esta obra, que cuenta la historia del mito de la fundación de Roma. Hay un paralelismo entre Dante y Eneas; Eneas hace un viaje desde Troya a Roma y Dante desde la selva oscura hasta Dios. Ambos lo hacen para salvarse. Luego se plantean dos preguntas retóricas; lo quiere hacer pensar, razonar. En la primera le dice porque no se entrega devuelta al dolor producido por el pecado, debido a que no puede ascender (no está arrepentido). En la segunda le pregunta porque no aspira a la salvación (le reprocha que sigue en el pecado sin aspirar a la salvación).

 Respuesta de Dante: Dante no responde sus preguntas retóricas, sino que responde: “¡Oh! ¿Eres (…) de los demás poetas!”. Comienza con una intersección (¡Oh!), indica una emoción de asombro o sorpresa. El que reconoce a Virgilio es Dante autor no Dante personaje y es la primera vez que aparece el nombre del él. Esta avergonzado de que Virgilio lo encontrara en el peor momento, en el pecado. Compara a Virgilio con dos cosas; con una fuente porque reconoce todos los conocimientos y sabiduría inagotables que tiene y con una antorcha porque es el que les mostró el camino a los demás poetas, lo toma como padre de la poesía latina. También es antorcha porque va a guiar a Dante, es una antítesis con la oscuridad y el pecado, lo sacará a la luz. Dante es un admirador y seguidor de Virgilio, era un estudioso de su obra; algunos críticos decían que la sabía de memoria: “… prolongado estudio y el gran amor con que he leído y meditado tu obra”. No es solo un escritor que él sigue, es su discípulo, es su maestro. Ubica a Virgilio como referente literario y ético en la vida (habla Dante autor). Reconoce que lo imitó (en la Edad Media no era mal visto la imitación):

“… solo eres aquel (…) tanto honor”. Se refiere al estilo sentencioso (colocar en una sola frase un contenido muy grande) y trágico, no al Dolce Stil (por un tema cronológico). Cuando dice: “Mira esa fiera (…) precipitación mi pulso”, retoma el Dante personaje y confiesa el miedo que le provoca la loba.

 Discurso de Virgilio: Virgilio apela a la razón cuando dice: “Te conviene…”, le propone un argumento razonable. En el momento de mayor perdición en el pecado, la razón es la única que puede salvarte. El llorar es la purificación, es el comienzo de la misma para poder empezar a salir del pecado, porque las lágrimas nos muestran que Dante se da cuenta de que está mal y debe cambiar. “Si quieres huir de este sitio salvaje”, es un si condicional, supone la libertad; porque obligado no se puede salir del pecado. Virgilio le da la razón por el cual debe tomar otro camino: “Porque es fiera (…) tanto se atreve”. Esa fiera no deja pasar a nadie y si yo insisto igual va a sucumbir. La codicia es muy grande, uno se pierde en ella.  “Su instinto (…) más hambre que antes”, la codicia es insaciable. Es la delgadez de la loba, a pesar de comer nunca se llena. Lo mismo le ocurre a los codiciosos, nunca están satisfechos, nunca se sacian. Un pecado capital genera otros. Por ejemplo los codiciosos, al querer tener más, pasan por arriba a muchos hombres. Entonces también se cometen otros pecados como el de violencia o desprecio. Lebrel es un perro más grande, que se utiliza para cazar (para cazar a una loba, es necesario un perro así). Esto puede referirse a la segunda venida de Cristo (la que va a acabar con el pecado). Se habla del final de los tiempos, de la “parusía”. Otra interpretación, es que fuera el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Enrique VII.  Dante tenía la esperanza de que Enrique VII entrara en Italia y le sacara poder al papa, poder político, porque creía que la Iglesia no debía mezclarse con la política. También podía ser, que el lebrel sea un político florentino de la época llamado Can Grande della Scala, Señor de Verona. Dante le dedica a él la obra; algunos dicen que era el mecenas de Dante. La última interpretación, es que el lebrel sea la virtud que se opone a ese pecado. Si el pecado es la codicia, la virtud puede ser la pobreza. El lebrel va a ir en contra de la codicia, no se alimentara ni de tierra ni de oro, que es de lo que se alimentan los codiciosos: “Éste no se alimentará (…) en Feltro y Feltro”.  El Feltro es una tela rústica que usaban los franciscanos, era un paño sumamente burdo. Entonces su patria estará en la pobreza y humildad. Otra interpretación, es porque en la época había dos montes llamados Feltro; uno al norte y otro al sur de Italia. Esto muestra que el salvador venía de Italia. Anuncia el triunfo de los valores propios del cristianismo: “Será la salvación (…) Turno y Niso”. Son todos personajes de “La Eneida”, lo que demuestra conocimiento que tenía Dante de las obras de Virgilio. Utiliza un polisíndeton, con la repetición de la figura “y”, lo que crea una sensación de acumulación y cantidad. “Perseguirá a la loba (…) salir la Envidia”; lo que va a triunfar es el cristianismo y no la codicia. En última instancia, el pecado existe por la envidia. Hace referencia al episodio en el que Lucifer se reveló ante Dios. Le da un argumento lógico, “pienso y veo” son dos verbos asociados a la razón (función de Virgilio).Se presenta como el referente, capaz de sacarlo de esa situación: “Yo seré tu guía (…) lugar eterno”. En el peor momento lo único que te saca del pecado es la razón. Utilizando  un rodeo de palabras (paráfrasis), presenta al infierno (lo presenta como un lugar eterno, porque no tiene salida). Luego continúa describiendo al infierno; al estar oscuro predomina lo auditivo: “aullidos”, que lo visual. Utiliza la palabra aullido, refiriéndose a los animales (está animalizado), como que el pecado te deshumaniza. Luego se refiere a los que murieron y están en el infierno, los “antiguos condenados”. La “segunda muerte” es un deseo absurdo, porque ya están muertos. Es tanto el dolor, que quieren volver a morir. Presenta el purgatorio: “Verás después (…) los bienaventurados”. La diferencia con el infierno, es que están castigados pero tienen esperanza de llegar al cielo. Al decir: “entre llamas”, te da la sensación de que hay un poco más de luz que en el infierno. Cuando menciona a los bienaventurados, están hablando del paraíso. Le anuncia la presencia de Beatriz y dice: “alma más digna”, porque el se encuentra en el limbo (no conocía a Jesús, vivíó entre el 70 a.C y 19 a.C) y él es la razón.  Para llegar al paraíso se necesita de la fe (Beatriz) y ella nacíó después de Cristo. Habla de Dios con categorías humanas, como un Emperador en una ciudad: “Porque el Emperador (…) fui rebelde a su ley”. Rebelde, es un juicio muy duro y anacrónico, porque no se puede ser rebelde de algo que se desconoce. Hay cierta tristeza de Virgilio por no poder haber nacido en época cristiana. La imagen de Dios es una imagen celestial, está más allá de todo; pero lo piensa con carácterísticas humanas. El solio, es el trono, y la imagen es de Dios como un emperador que manda a todas partes desde su trono.

Respuesta de Dante: Dante se entrega y confía en la razón: “Poeta (…) de otro peor”. Necesita que lo saque del pecado  y que lo salve de la condenación eterna, del infierno; porque la persistencia en el pecado conduce al infierno. La puerta de San Pedro, es sinónimo del paraíso. En la Biblia Jesús le dio simbólicamente la llave del reino a San Pedro, desde ese entonces él, representa la puerta del paraíso. “Entonces se puso en marcha y yo seguí tras él”; aquí comienza el viaje y se muestra la función de Virgilio: guía, le muestra el camino.


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